Diario Judío México - “Sé fuerte y valiente” nuestro lema adoptado de la gesta macabea que encabezó Iehuda Macabi contra los griegos hace más de dos milenios. Y presente hoy en la tarea que nos convoca, en los desafíos cotidianos que sorteamos, con el fin de seguir conformando una comunidad judía comprometida con aquellos valores y con nuevos paradigmas en una sociedad cambiante.

Ochenta y ocho años después de aquella piedra fundacional que erigió nuestra Institución, nos reunimos para celebrar la continuidad de nuestro legado, el encuentro con la familia macabea y la educación de nuestros chicos; Macabi educa para la vida con compromiso ético y judaico.

El festejo se da en el marco de Janucá, “nuestra fiesta”, que recuerda el milagro de supervivencia de aquellos luchadores, los macabeos. Ese milagro de continuidad es la máxima celebración de esta fiesta, y por eso celebramos. Traemos el milagro que ocurrió en aquellos tiempo a nuestro presente, con música, jóvenes bailando y entonando nuestro himno, con representantes de cada una de las áreas que conforman la Institución encendiendo simbólicamente las ocho velas de la Janukiá y con la entrega a los deportistas destacados del premio “Iehuda”.

Así vivimos un momento inolvidable durante la tarde del sábado 15 de diciembre en nuestro campo de deportes, en San Miguel; de esos que quedan marcados en la memoria de los que somos parte. Porque un poco se trata de eso nuestra tarea, forjando la identidad de los que hoy orgullosamente formamos la O.H.A. Macabi. Los macabeos , como en aquellos tiempos , seguimos desafiando al tiempo y redoblamos la apuesta al mensaje eterno, con más vida judía para que nuestro pueblo y nuestro espíritu macabeo se acreciente y llegue con más fuerza a las próximas generaciones.

Coloreando ese sentimiento con una puesta en escena imponente y con la música en vivo de la banda “la Kosher Nostra”. Finalizando una temporada de mucho crecimiento y grandes desafíos.

“Nos espera un 2019 que exigirá que seamos más fuertes y valientes que nunca”, en palabras de nuestro Presidente, Pablo Weinstein.

Proponiendo redoblar los esfuerzos para seguir manteniendo viva la llama de nuestra comunidad. Visualizando los nuevos retos que se avizoran pero manteniendo erguidos los pilares institucionales que aseguran continuar por un camino con tanta historia.

Este festejo del 88º aniversario que ha calado tan hondo en los corazones de todos los que lo vivimos sin lugar a dudas es también un punto de partida para un gran año, “Jazak veematz”.