Diario Judío México - Maine Bobes no tenían demasiado tiempo para soñar.

Eran mujeres prácticas, balebustes y judías. Y por si fuera poco: ¡consuegras! Y por si fuera poco: “condenadas” por sus hijos a veranear juntas.

Y así; con bolsas y bolsitos, “peckales” y remedios, radios “Spika” y sombreros de ala ancha, partían al balneario, para ser depositadas con los abuelos, en esas casas anónimas de camas ajenas, ollas treif, y hornos traicioneros.

Y conste que los hijos no lo hacían por mal. ¡Todo lo contrario! ¡Qué mejor que transitar la temporada estival cerca del mar y con un jardín a disposición, para oxigenarse a más no poder y calcificar huesos añejos?

Los abuelos se adaptaban con facilidad. Hablaban de , de guelt, de sus “paisanos” llegados al país de Europa – vivos o ya instalados en el otro mundo, de la cotización del Lockshn, y se entretenían relatando hazañas del pasado- algunas ciertas y otras no- ¡Total! ¿Había allí alguien presente para certificarlas? ¡No! ¿Nu?

Con las bobes era otra historia. Una era activa, minuciosa y pulcra a más no poder. La otra era serena, sin apuro y nada afecta a las tareas domésticas.

Una llevaba la contabilidad de cuántos platos, tenedores, o mínimas cucharitas de té había lavado, después de cualquier almuerzo o cena en esos estíos de almanaque estirado. La otra elegía el reposo y mostraba poco interés en esos detalles:

– Hoy le toca lavar a usted los platos, señora-bobe Minkhe decía al pasar
– ¿Qué apuro hay?- bobe Sheine se daba por aludida
– ¿Apuro? ¿Quién habló de apuro? Yo hablé de platos-Minkhe aclaraba
– Mire, yo soy de digestión lenta. Me lo dijo el “docter” de la Mutualista, después de comer, necesito descansar.
– ¡¿Descansar?! ¡Cuando no esté en este mundo, ya le va a sobrar tiempo para descansar! – Minkhe le informó
– ¡Oy vey! ¡¿Azoi mishiguene por unos platos?! ¡Oy! Me duele la barriga
– Señora Sheine- Minkhe se apiadó- ¿Usted movió el intestino o no movió el intestino?
– A ver…Déjeme pensar. Hace un par de días- Sheine se figuró en el consultorio del “docter”
– ¿¡Dos días sin mover el intestino!? ¡Usted está muy grave!- Minkhe sentenció- y continuó- Yo lo muevo ¡dos veces al día! ¡Por eso soy fuerte!

¿Sabe qué? Vamos a dormir la siesta. Después escuchamos las noticias en la “Idishe Shu”, y le decimos a la “shikse” que venga a lavar “sus” platos y shoin.

Maine bobes no tenían demasiado tiempo para sus “disputas”. Apenas los estíos.

Maine bobes no tenían demasiado tiempo para soñar. Pero creo, nunca dejaron de hacerlo.

La memoria del shtetl con esos seres queridos, que cada una dejó atrás- lejos en el tiempo- guardadas en fotos sepia, de hombres, mujeres y niños-que ni sé quienes fueron – hoy las conservo yo, para guardarles sus sueños.

*****

Glosario

Maine Bobes                              Mis abuelas

Balebustes                                 Buenas amas de casa

Peckales                                     Paquetitos

Treif                                           No ha sido sometido a las leyes judías . No apto para cocinar ni comer.

Radios “Spika”                           Antigua marca de radios

Guelt                                         Dinero

Lockshhn                                   Fideos. Metafóricamente: dólares

¿NU?                                         Palabra que se usa mucho: ¿Y? ¿qué novedad?

Bobe                                         Abuela

Docter                                       Doctor en mal castellano

¡Oy vei!                                      Lamento

Azoi  mishiguene                       Tan demente

Idishe Shu                                 Programa radial en idioma idish

Idish                                          Idioma del pueblo judío de Europa del Este

Shikse                                       Empleada doméstica

Shoin                                        Punto final/ basta

Shtetl                                        Pueblito

Las opiniones expresadas aquí representan el punto de vista particular de nuestros periodistas, columnistas y colaboradores y/o agencias informativas y no representan en modo alguno la opinión de diariojudio.com y sus directivos. Si usted difiere con los conceptos vertidos por el autor, puede expresar su opinión enviando su comentario.

2 COMENTARIOS

Deja tu Comentario

Artículo anteriorEmpleado de la ONU en Gaza acusado de financiar a Hamas
Artículo siguienteMonedas de 2.100 años con nombres de reyes macabeos, halladas en israel
Mirta S. Kweksilber. Escritora. Autora de los libros de Cuentos Cortos: “EL MUNDO QUE FUE” (1988) Relatos de Humor y Nostalgia de Raíz Judía. Editorial Milá, AMIA, ARGENTINA (prólogo de Jaime Barylco) y “TRES PASOS EN EL BOSQUE” (2015) Cuentos de Humor y Memoria de Evocación Judía. Editado por ©® Mirta S. Kweksilber, de “Lápiz para pintar sueños” ©® (prólogo del Periodista y Comunicador uruguayo Jaime Clara) Autora del Himno de las Voluntarias –Damas Rosadas del Hospital de Clínicas del Uruguay- música y letra En 1987 ganadora del Concurso Golda Meir Categoría “Cuento Corto” de la Federación Wizo Uruguay.