Este libro es la combinación de historia, biografía, cronología y documentación sobre una etapa clave del desarrollo científico del país. La figura simbólica es , pero también el círculo íntimo (su esposa, Cora Ratto), el de sus amistades (como el mismo autor, Pedro R. Kanof), al igual que un sinfín de figuras relevantes de la ciencia, el campo intelectual y el estudio político combativo. Lejos de la sensiblería, y tratando de establecer los paradigmas del proceso de formación, el autor tiende una verdadera red de sutiles relaciones establecidas por afinidades y otras por el impredecible destino humano de un joven judío, extremadamente lúcido, inquieto, cuya inteligencia fue más allá de la formación doctoral en matemática.

Una de las primeras limitaciones es la temporal: ¿Cómo transmitir a las nuevas generaciones el ambiente de época entre 1930 y 19450? Porque durante esa etapa es donde surgen las tendencias sociales que trazarán una elipse dinámica, a veces atenuada, que hoy reverberan en todos los ámbitos. Por caso, el estudio del materialismo dialéctico junto a la militancia en el Partido Comunista es apenas un marco de inicio, no tardaron mucho en expulsar a la pareja de sus filas, el pensamiento único imponía la circunstancia política. Y la gran confrontación, ciencia o dependencia, era ya una trampa para el futuro productivo del país. Escribía Sadosky en uno de sus ensayos: “Nuestros países son pobres, atrasados, subdesarrollados, porque son dependientes; por cuanto sus viejas estructuras están conformadas como marcos para la servidumbre económica, de la cual emana la falta de independencia política, social y cultural.” El modelo prusiano germánico del ejército eran los bastones largos sobre la autonomía universitaria, también la expulsión de cualquier iniciativa por fuera de la industria de las armas.

Aparecen como central la anticipación, hacia 1961, del estudio de la floreciente y primitiva ciencia de la computación. Clementina, la computadora primigenia, será el emblema que durante 10 años abrirá un camino en el Instituto de Cálculo de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA. Kanof nada elude, y también, plantea la paradoja de ese otro destino de sangre, en un hombre que pasó de la ciencia a la filosofía y de ahí a la lucha armada, Carlos Enrique Olmedo. Dos exilios, viajes a Cuba, España, Francia, Estados Unidos; el incansable Sadosky fue miembro del gobierno de Alfonsín. ¿Alcanzó con su gesto a modificar esta tierra arrasada? Tal vez no, pero abrió una brecha de inquietud. Este libro contiene material publicado por el científico donde se destacan “Cómo construir una computadora con lápiz y papel”, “Reflexiones sobre los problemas actuales de la Ciencia y de la Técnica” y “Democracia en la república y reforma en la universidad”. Incluso, el informe de la policía de París en 1947, sobre las actividades de Sadosky y su esposa. ¿Un matemático argentino fue tan peligroso para el aparato industrial bélico occidental?

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