Tanto hombres como mujeres son capaces de realizar las labores de limpieza. Cuando soliciten dicha ocupación, no se limiten a sólo mujeres. Eso es una discriminación a ambos sexos: a la mujer, por creer que sus capacidades se limitan sólo a eso, y al hombre por no tenerlo en cuenta. Asimismo, el cargo de la higiene es una responsabilidad que hoy en día, con esto de tanta pandemia y sus derivados, es una labor de extrema importancia si no la más importante en la actualidad, por lo que se debe tener en cuenta al momento del salario. He visto ofrecimientos muy bajos. También es importante aclarar que, como cualquier empleado, ya sea gerente general de una armadora de automóviles de talla internacional como Mercedes Benz, hasta un empleado de limpieza, ambos y todos los puestos de empleo, son igual de importantes ya que las personas morales y físicas los requerimos. Tanto es así que por eso existe este grupo en Facebook, para solicitar dichos cargos.por lo tanto se deben tener en cuenta las prestaciones legales, tales como el pago de horas extras, el tiempo para alimentarse y recrearse, vacaciones, aguinaldos y todas las prestaciones de ley, lógicamente que deberán estar registrados como empleados de empresa moral o física ante el SAT y el Seguro Social como lo demanda la ley, por medio de los empleadores.
Gracias a todos los empleados de limpieza protegemos a nuestras familias y mascotas de propagación de enfermedades letales, tales como la actual y catastrófica pandemia que estamos atravesando, COVID-19.
Respetemos altamente, vanagloriando esa gran labor y esfuerzo a todas aquellas personas  que, con la finalidad de llevar el pan a sus casas, limpian, cocinan, lavan, planchan y demás en casas ajenas con tanto ahínco como si fueran propias.
Tengamos en cuenta también que muchas personas que realizan dichas labores, apenas tienen cuatro paredes y un techo de lámina donde ahí duermen todos los integrantes de sus familias, a veces en lugares inhóspitos y fríos, además de la gran distancia hacia el trabajo. Ellos se presentan a trabajar en casas y departamentos, muchas veces considerados de lujo o por lo menos así lo ven ellos dadas las precarias condiciones en las que sus economías les alcanza, y así y todo llevan a sus hijos a estudiar y deben alimentarse al igual que todas las personas del mundo. Porque si en algo todos somos iguales es que todos necesitamos alimentarnos, dormir, abrigarnos, asearnos, ir al baño y demás actividades cotidianas que como humanos tenemos necesidad vital de ellas sin distinción de ningún tipo.
Por medio de este escrito quiero agradecer, tanto personalmente como en nombre de muchos que piensan como yo (que seguramente veré en los comentarios) a esas grandes y luchadoras personas incansables, hombre y mujeres por igual, que realizan la labor más importante de la historia desde sus comienzos. Más importante aún que la ya que ésta sería imposible sin una adecuada higiene.
A todos ustedes, muchas gracias de todo corazón. Que Dios los bendiga y llene de abundancia en creces en sus necesidades, y sean muy alegres junto a sus familias.
Amén.

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Mi nombre es Gabriel Zaed y escribo bajo el seudónimo de Rob Dagán. Mi pasión por la escritura es una consecuencia del ensordecedor barullo existente en mis pensamientos. Ellos se amainan un poco cuando son expresados en tinta, en un escrito. Más importante es expresarse que ser escuchado o leído, ya que la libertad no radica en hablar, sino en ser libre para pensar, analizar.