Cerrar los ojos paulatinamente, percibiendo los delicados rayos del sol… lejanos… muy distante se escuchan los notables versos, que canta el poeta azteca: “Es una Flor nuestro cuerpo: da algunas flores y se seca”, (pequeños cantos en las Casas del canto, anónimo). El misterio y la seducción de una civilización entre una de las más importantes que existieron. El amor por una cultura, donde se englobaba la sabiduría, por el arte, la música, la astronomía, la arquitectura, que era simbolizada por esta espléndida, serpiente emplumada, de nombre Quetzalcóatl. Ligada a diversas culturas indígenas de México, pero fundamentalmente a la Azteca. Encarnando para algunos la dualidad de dos mundos: la serpiente, el cuerpo (lo material), emplumada el espíritu. Dios de la inteligencia, del viento, del agua, principio de la perfección y de la creación. Que magnificó la gestación de uno de los países más grandes y notables de las Américas (Sur, Central, Norte) como son los Mexicanos, o conocido como México. Las espléndidas poesías anónimas, que canta el poeta azteca avivan nuestra ánima de sapiencia de una civilización trascendental, que da origen a la identidad de un país, representada por la serpiente emplumada. La riqueza de México es la unión estrecha de su pasado preponderante con un presente valioso en vitalidad. Quetzalcóatl, en una imagen, de la cual está naciendo de una Flor, es otra unión con un elemento de la naturaleza, la afinidad que tenía este pueblo hacia las Flores. Un simbolismo que presenta la breve vida del ser humano, desde su nacimiento a su muerte, cuando esta se marchita. A pesar de tener zonas áridas, y falta de ellas, crecían en el periodo prehispánico la Dalia, la Nochebuena, el Cempazúchil, el Colorín. Pero que hicieron crear el mensaje, artificial de la vida, realizando conjuntamente flores manufacturadas por el hombre, así de dulce, papel, secas, de cera, cristal en todas sus formas y colores. Con la llegada de los españoles aumentaron las flores, Nardos, Lirios, Rosas, Claveles deleitando este verdadero País Jardín.

Esta bella nación, posee climas contrastantes, temperaturas fluctuantes entre los 26 grados bajo cero y superior a 47 grados, donde se aprecian cultivos de las más variadas especies florales. Es “el ombligo de la luna”, así los Mexicas, denominaban a su civilización que dio el origen a una orgullosa y fuerte identidad nacional, tanto apreciada por el resto del mundo. Las espléndidas regiones Mesoamericanas, Oasis americanas, Árido americanas, la majestuosa vegetación y el árido desierto recrean la inmensidad del espacio, que origina este suelo rico en raíces, prodigio de la antigüedad, del folclor, de la arqueología, arquitectura (Xochimilco, Yuriria), historia y de los personajes.

Los Mexicanos, son uno de los países más extensos del mundo (en la posición 14), con una considerable riqueza: el petróleo, y el turismo: la maravilla de estar en el 10 lugar entre los países más visitado del mundo. El deleite de su paisaje, más lo primordial son sus habitantes. Los mejicanos otorgan esa delicada, y suave cortesía, silenciosos, agradablemente educados, como la magia del Quetzalcóatl. Un país, alegre, optimista lleno de colorido, de tradiciones, respetuoso, ligado desde la infancia al arte y a la música.

Pensar en abrir y cerrar los ojos es como transportarse en una dimensión de tiempo y lugar donde descubrimos al genio, al más grande de los muralistas, Diego, Dieguito Rivera, a Siqueiros, Orozco, a los tres premios Nobel: en literatura Octavio Paz, en química Mario Molina, por la paz del mundo Alfonso García Robles. Los moradores con sus blancas e inmaculadas vestimentas, su gastronomía, exquisita, célebre en cualquier parte del mundo. Su población, con una gran parte de emigrantes que llegaron de todos los confines de la tierra, ellos eran: refugiados, exiliados, aristocráticos de casas reinantes europeas, pintores, escritores, intelectuales etc., gente que amó y ama el suelo mexicano.

Tantas lenguas nativas, entre ellas náhuatl, maya yucateco, etc., que nombran a su país, haciendo uso de ellas, como, por ejemplo, Mejiku, Mexihco, Labtom, etc. México es una República Democrática Representativa y Federal.

Con una importante comunidad judía especialmente en Ciudad de México, Polanco, Santa Fé, Satélite, Tecamachalco, que aportan una grande fuerza intelectual y de sabiduría.

Pensar en México es contener todo lo bello, mágico desde su cultura azteca, maya tolteca, hasta subir por sus pirámides y coger las estrellas… es unir el cielo, la tierra y verse en medio, la perfección del hombre. Es explorar la razón de la vida, y descubrir entre las manos un ramillete de flores. Los fundamentos de la vida, nos la da la identidad de las raíces, la Identidad Neta de un país.

Flotar por este seductor mundo de las culturas prehispánicas, es acercarse al conocimiento interior del ser humano. México es una patria que maravilló y maravilla, por un pasado grandioso, y porqué los mexicanos, han sabido revalorizar sus raíces, cuidándolas hasta llegar a ser uno de los más hermosos, mágicos jardines de la tierra.

En esta fecha que se espera en la profecía Maya 2012… ¿será la serpiente emplumada Quetzalcóatl a decir… que nuestra vida será envuelta en bellas flores?… ¿o las grandes tragedias se desvanecerán?… solo sabemos que como Ombligo de la Luna, México siempre nos envolverá en su mágico fascinante mundo de Sabiduría.

¿Quién no anhela tus flores, oh dador de la vida? En las manos están del que alberga a los muertos: crecen, abren corolas, se marchitan las flores. Bañadas están de sol las múltiples flores: ¡son tu corazón, tu cuerpo Oh, dador de la vida!

  (canto de Chalco, Anónimo)

 

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Nací en un país que muchos dicen el fin del mundo, por su ubicación geográfica, pero para mi quizás ¿puede ser el comienzo del mundo? Ese país es "Chile un País de Amar ". Estudié en la Universidad de Chile, Diseño Gráfico y Publicitario. El arte, la creatividad, el paisaje, el ser humano, todo es parte de la comunicación del individuo. Mi madre de origen italiano, me hizo amar el Arte, y la Cultura de la hermosa Italia. He vivido en Londres, pero ya de años resido en Roma. Regresando al estudio, lo retomé en Arqueología, específicamente Griega y Romana en la Universidad de Roma. Grandes satisfacciones las obtuve como profesora de Diseño Gráfico, y posteriormente trabajando tantas años en la técnica de la Caligrafía Ornamentada Antigua, lo que me transportó aún más al fascinante e interesante mundo antiguo. Escribo artículos de personajes validos, justos, luchadores de la verdad y de los valores, casi desaparecidos, individuos que no se olvidaron del ser humano. Personas que aman el "Valor a la Vida y a la Existencia", y que luchan por protegerla.