Diario Judío México - Nací un 10 de mayo de 1993 en la , oficialmente los únicos documentos que me acreditan como ciudadano de algún país son los mexicanos, por más que provengo de descendencia europea y de medio oriente carezco de alguna otra nacionalidad, es decir, como se diría coloquialmente “Soy más mexicano que el nopal” .

Pero, se preguntarán, ¿por qué comienzo este texto haciendo referencia a mi nacionalidad? La respuesta es la siguiente; el próximo 28 de mayo en el Estadio Azteca se va a presentar un duelo de fútbol con el que toda mi vida soñé y me cuestioné, si se diera, ¿a qué equipo apoyaría? La Selección Nacional de enfrentará en su partido de despedida antes de partir rumbo a la Copa del Mundo celebrada en Brasil del presente año a la Selección Nacional de .

Como mencionaba al principio del texto, oficialmente, no soy israelí ni porto alguna otra nacionalidad que no sea la mexicana, pero como joven judío viviendo en la diáspora mi identificación con el Estado de es irrefutable y me ata un fuerte sentimiento hacia aquel país, al cual afortunadamente, puedo llamar MI país, y país de todos y cada uno de los judíos del mundo.

No cabe la menor duda de que sé a qué selección apoyo y cual quiero que gane el partido, mi estrecho sentimiento hacia la playera tricolor es inmenso, sueño y soñare toda mi vida con ver al combinado nacional alzar la copa del mundo. Y aunque me digan soñador e iluso, sé que algún día tendré el privilegio de ver tan siquiera de cerca ese título (espero que no sea tan lejano todavía).

Así que para mí, será un inmenso placer disfrutar de un exquisito duelo, del que a mi parecer, es el deporte más bonito del mundo, y no precisamente por el atractivo del duelo futbolístico, sino más bien por lo que representan estas dos naciones para mi persona.

Disfruto y me deleito con todos y cada uno de los encuentros de la selección, pero este será especial para mí, este quedará grabado en mi memoria.

No quiero hacer comparaciones respecto a los tamales o el falafel, no pretendo discutir si me gusta más la estrella de David en el centro de la bandera o el águila devorando una serpiente sobre un nopal, mucho menos haré comparaciones sociales, económicas o culturales. Únicamente quiero describir lo que para mí representa ser un joven judío viviendo en la diáspora () en el año 2014.

Mi amor por es inmenso, describir este en unas cuantas líneas me sería prácticamente imposible, soy un ciudadano comprometido con su futuro, un ciudadano orgulloso de su historia y preocupado y ocupado por su presente.

Una de las muchas razones que tengo para amar a este país es que hace ya muchos ayeres, antes de que yo siquiera este en planes, este país abrió sus puertas a mis antepasados, a mis abuelos y bisabuelos que llegaban provenientes de otros continentes buscando refugio y oportunidad, no podría estar más agradecido de haber sido recibidos con las manos abiertas junto con más extranjeros.

Además de que hasta hoy en día y a diferencia con otros países en el mundo, (lamentablemente) gracias a di-s, nosotros, los judíos podemos profesar libremente nuestra religión, podemos salir a la calle sin ser perseguidos, juzgados y atacados. (Hecho que ni siquiera debería de ser un agradecimiento, sino una obligación en cualquier lugar del planeta, sin importar la raza, religión, color de piel, clase étnica, nivel socioeconómico, orientación sexual, condición física, o cualquier otro motivo que se le parezca.)

Ser Mexicano es para mí un verdadero placer, no necesito envolverme en la bandera y saltar desde el balcón del castillo de Chapultepec para demostrarlo, lo hago día a día con cada uno de mis actos, aportando mi granito de arena, (como mencionaba unas líneas arriba) para ser un ciudadano comprometido y motivado por renovar su futuro.

En definitiva, tristemente, mi país atraviesa momentos difíciles, cerca del 20% de la población muere de hambre y alrededor de la mitad de la misma vive en pobreza, la corrupción abunda en las calles, la desigualdad es impresionantemente notoria, las oportunidades, con el paso del tiempo se vuelven más escasas de lo que eran antes y los inminentes problemas en la educación son graves, ni hablar de la gran falta de respeto al estado de derecho.

Pero aun así, el panorama no me desalienta para amar a mi país, porque en él, encuentro: una riquísima belleza natural con la que me deleito a diario, un exquisito calor en sus ciudadanos, una historia y vida cultural como en ningún otro país en Latinoamérica, un puñado de gente que día a día demuestra estar comprometidos con el rumbo del país, una conciencia en sus habitantes que antes parecía estar dormida y hoy quiero pensar ha despertado, satisfacción en el pueblo, ( según la ONU ocupa el puesto número 16 dentro de los países mas felices del mundo) y muchas cuestiones más.

Octavio Paz decía: “!Viva , hijos de la Chingada! Verdadero grito de guerra, cargado de una electricidad particular, esta frase es un reto y una afirmación, un disparo dirigido contra un enemigo imaginario, y una explosión en el aire.”

Así que permítanme queridos lectores, pero… ¡VIVA MÉXICO, HIJOS DE LA CHINGADA!

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Con tan solo 66 años desde su fundación, desde aquel 14 de mayo de 1948 después de aquella asamblea general de las naciones unidas, la tierra de nos ha sido otorgada a los judíos como nuestro estado en el mundo, y gracias a di-s así será por el resto de la existencia.

He tenido el privilegio, y este, cabe mencionar que ha sido gracias a mis padres a los cuales le estoy sumamente agradecido, de acudir tres veces a la tierra que di-s le prometió a Abraham en tiempos bíblicos.

Llegar me produce una sensación imposible de explicar, poner un pie en tierra prometida representa para mi uno de los actos más emocionantes en mi vida, arribar y verme inmerso con su gente, sus sabores, sus olores, sus letreros en hebreo, sus carreteras, el bonito aeropuerto Ben-Gurion, sus contrastes, su historia, es increíble. Como ya lo mencione más de una vez en este texto, NO soy israelí, pero en encuentro mi refugio, mi casa.

Al lugar que más me gusta llegar es al “Kotel a maaravi” (el muro de los lamentos).

Después de años de historia en la humanidad en los cuales el pueblo de Israel ha sido perseguido por múltiples ocasiones, hoy en día contar con esta, como les digo, mi casa, es un sentimiento que pocos, solo muy pocos en el mundo podemos comprender.

El estado de Israel, es mi historia, la de mis antepasados, es la madre que todo niño pequeño sabe que estará ahí en el momento que necesite un abrazo.

Es paz, es guerra, es conflicto que pareciera interminable, pero es, gracias a di-s mia y de los 13.2 millones de judíos que habitan en el mundo (menos de 0.02% de la población mundial).

Retomando el tema principal del texto, el partido de fútbol próximo a realizarse el 28 de Mayo, quisiera hacer un comentario a los lectores que acudirán al estadio a presenciar el encuentro, tristemente el evento podrá detonar como ya sabemos actos y consignas antisemitas, no nos enganchemos, disfrutemos únicamente del encuentro como lo que es y dejemos que las palabras que escuchemos entren por un oído y salgan por el otro, al final de cuentas es solamente un encuentro de fútbol, no más.

Además de recordar que el pasado 4 de abril, oportunamente, el jefe de gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, firmó una iniciativa de ley en la que incluye el antisemitismo como discriminación.

Y por supuesto, esperemos que gane la selección MÉXICANA.

Mi pronóstico en un 4-0 a favor. Veremos si acierto…

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13 COMENTARIOS

  1. ¿que no hay democracia para postear puntos de vistas sustentados,comprobado y documentados? bueno que mas da, tienen el derecho bloquear la verdad o a permitirla,pero bloquear la verdad sustentada no es bueno,no estorben a YHWAH porque los tiempos de fin ya llegaron y es tiempo ya de rebelar todo el asunto de las tribus perdidas quienes son y todo eso,pero bueno igual da aunque tambien pueder ser que los comentarios esten cerrados por el tiempo que a pasado y me este equivocando y no estan estorbando a YHWAH,si es asi disculpenme saludos.

  2. Un gran mexicano ,orgulloso de sus raices ,habemos mexicanos que por nuestros tatarabuelos (casi doscientos anios) que llegaron a este hermoso Pais y nos inculcaron el amor por nuestras dos patrias .soy mexicano pero tambien judio ,orgulloso de mis raices.

  3. PARA TU TRANQUILIDAD DE SEGURO GANAN LOS RATONES VERDES,,EN MEXICO UN PARTIDO DE FOOT BALL SIGNIFICA MUCHO,,,AQUI EN ISRAEL ES TAN SOLO UN JUEGO AMISTOSO,,TE ASEGURO QUE HAY COSAS MUCHO MAS IMPORTANTES !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

  4. @Samyfainsod en lo personal eres de esos pocos escritores que es un placer leer sin duda con el tiempo cada uno de los articulo que escribes es mejor , te aprecio y admiro tu sencillez y honestidad con la que escribes. FELICIDADES.

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Ex-Alumno del Colegio Hebreo Tarbut y actual pasante de la licenciatura en Psicología Organizacional en la Universidad de las Américas, Ciudad de México. Jugador del fútbol del CDI desde los 5 años. Aficionado del deporte, orgulloso de sus raíces judías, y amante del Estado de Israel.