Diario Judío México -

Por: Tufail Ahmad*

En un reciente publicado Saif Samejo, vocalista principal de la banda musical sufí pakistaní “Los Sketches”, planteó una serie de preguntas sobre temas de actualidad en la sociedad pakistaní: la reciente exposición de un escándalo de abuso sexual infantil, los crímenes a mujeres por honor y la libertad de expresión. Este ofreció una visión de esperanza para una pluralista, en la que miembros de todas las comunidades religiosas, incluyendo a chiitas, musulmanes ahmadi, hindúes y cristianos, podían vivir juntos.

Saif Samejo es el fundador de “Lahooti Live Sessions” (Sesiones en Vivo Lahooti) – una plataforma de reunión para músicos locales sindhi.

Saif Samejo

A continuación se presentan extractos de lo publicado en su blog: [1]

“[Alá] ha creado muchas especies, pero nosotros mismos nos hemos dividido en base a religión y castas”

“Hace unos días, estaba sentado al lado del Río Indus en [la ciudad de] Jamshoro, cantando una canción patriótica. Momentos más tarde, noté a un pescador que se echó a reír observándome. Cuando le pregunté por qué se reía, dijo,

“‘Saeen [Señor], donde es esa de la que usted habla en esta canción? Aquí, yo no tengo el dinero para enviar a mis hijos a la escuela, ni para que compren Eid. Aparte de eso, las mujeres son asesinadas continuamente en aras al honor, los niños son violados y tales brutalidades son grabadas filmadas y luego vendidas. A la gente se le asesina porque pertenecen a diferentes sectas o religiones, ya sean chiitas, ahmadíes, cristianos, etcétera. No existe tolerancia en esta sociedad. Los hindúes ni siquiera pueden construir sus templos en este suelo, además sus hijas son secuestradas y forzadamente convertidas al Islam.

“Luego está nuestra cultura, que está constantemente amenazada por fanáticos religiosos. Cuando los seres humanos son tratados de esta manera, entonces sin sorpresas, no existe tampoco tal cosa como los derechos de los animales. Los animales son asesinados, ya sea por placer o negocios, incluso yo mato peces para sobrevivir. Así que la canción que está tocando no es práctica, está muy lejos de la realidad. Quizás se ve muy bien sólo en la televisión paquistaní’.

“Sus palabras fueron impactantes y honestamente, no me sorprendieron, ya que yo también estaba consciente de esta dura realidad. El clima era agradable y los pájaros cantaban sobre el efusivo Rio Sindhu [Indus]. Deliberadamente cerré los ojos para poder conseguirle un buen sentido a lo que me rodeaba.

“Pero las palabras del pescador resonaron sin descanso en mi mente. Es cierto, me dije a mí mismo. Nuestra alma es sagrada en , pero el cuerpo de uno no lo es. Alá es sagrado en esta nación, pero no la creación de Alá. Él ha creado muchas especies, pero nosotros nos hemos dividido aun más basándonos en religiones y castas. Y como soñador no puedo digerir tales hechos predeterminados por mí mismo”.

“Otorgar veredictos contra religiones distintas al Islam se cree que es libertad de expresión – Sin embargo, cuando [esta práctica es] invertida, asesinamos; ¿No nos damos cuenta de que esto sólo esparce el odio?”

“¿Cómo puede otro definir correcto e incorrecto para mí? ¿No es esto esclavitud? La mayoría no haya culpa en esto, pero ¿es esto normal? Estoy consciente de que mi libertad individual no puede ser utilizada en su totalidad, pero al menos debería sostener el derecho de pensar, sentir e imaginar un mundo mío. Amo a , pero ¿por qué eso no es suficiente? ¿Es obligatorio odiar a India, e , para amar a Pakistán?

“No existe ninguna lógica en odiar algo para amar otra cosa. Pero la cordura se nos escapa. Esto demuestra que ni siquiera soy libre para amar. Otorgar veredictos contra religiones distintas al Islam se piensa es libertad de expresión, sin embargo, cuando [esta práctica es] revertida, asesinamos. No nos damos cuenta de que esto sólo esparce el odio?

“Ellos llaman a Pakistán una fortaleza del Islam, pero yo me pregunto qué pasó con el [fundador de Pakistán M.A.] Jinnah, donde todos son libres de adorar a su Alá, sin importar a que religión o secta pertenezcan. Me pregunto cual Islam es el que practicamos, porque la discriminación religiosa no se enseña en el Islam que yo creo”.

“Soñé con una Pakistán donde los templos y las iglesias eran respetados igual que las mezquitas… donde El Bhagavad Gita y los Vedas son tan sagradamente percibidos como el Santo Corán”

“Con estos pensamientos aún revolcando en mi mente, comencé a soñar. Soñé con un Pakistán colorido que celebraba Holi. Una que adornaba las calles con lámparas de aceite de barro y fuegos artificiales sobre Diwali. Una que celebraba la Navidad y compartía dulces con sus vecinos. Una que saludaba a todos en Eid, sin importar a que fe pertenecían.

“Soñé con una Pakistán donde los templos e iglesias eran respetados tanto como las mezquitas; donde el Bhagavad Gita y los Vedas son percibidos igual de sagrados como el Corán. Un país que crie a todos, sin importar su casta o credo. Me desperté ahora deseando una nación que no desenterrara el cadáver de la [víctima del accidente de tránsito del 2013] Bhoro Bheel y lo deshonrara en las calles sólo porque era hindú.

“Estoy despierto, pleno de deseos. Deseo una nación que permita al Papa, al Dalai Lama, a Sri Sri Ravi Shankar, a Sadhguru y a otras figuras religiosas que visiten y prediquen en nuestra tierra, al igual que nuestros propios estudiosos lo hacen. Quiero ser un ciudadano de Pakistán, que respeta a otros países del mundo y a cambio recibe el mismo tratamiento. Nosotros vivimos una vez en una Pakistán donde todos eran bienvenidos y se sentían como en casa, no importa a qué país pertenecían. ¿A dónde fue esa Pakistán?

“Me dijeron que un científico ahmadi-paquistaní llamado Abdul Salam fue el primer ganador del Premio Nobel en Pakistán. Este fue celebrado en todo el mundo. Pero no fue bienvenido en Pakistán. Tal vez nos olvidamos que el primer ministro de relaciones exteriores de Pakistán fue Zafarullah Khan, un ahmadi. Tres gobernadores generales fueron cristianos y el primer ministro en legislación de Pakistán fue Jogandar Nath Mandal, hindú. Irónicamente, la segunda ganadora del Premio Nobel Malala Yousafzai, quien sobrevivió a un intento de asesinato por los talibanes, no puede regresar a Pakistán tampoco. Al parecer, creemos que es una agente extranjera. ¿Conocemos el significado del honor?”

“Si creemos en Alá y creemos que todo le pertenece a Él, ¿Cómo podemos decir que el suelo es hindú o musulmán? Siguen los árboles una religión?”

“Sí, lo hacemos. Asesinamos en nombre del honor. Sin embargo, nunca honramos a nuestros héroes. Pero no entiendo por qué practicamos esta hipocresía?

“Estos héroes fueron criados en nuestro suelo y trajeron un cambio en nuestra sociedad que nadie más pudo, sin embargo no los honramos. En su lugar seguimos impresionados por los invasores y colonizadores que una vez ocuparon nuestra tierra y empañaron nuestra cultura. Tales individuos son enunciados como héroes en nuestro plan de estudios.

“Así que, quisiera preguntarles a todos, algo que me ha molestado desde que me desperté. Al igual que las aves, no deberíamos nosotros también ser libres de practicar la religión que creemos? ¿No deberíamos nosotros tener la libertad de llamarnos pakistaníes sin temor a ser ridiculizados, o peor aún, asesinados? ¿No deberíamos ser libres para mantener nuestras cabezas en alto con orgullo? ¿No deberíamos ser libres?

“Si creemos en Alá y creemos que todo le pertenece a Él, ¿cómo podemos calificar el suelo de hindú o musulmán? Siguen los árboles una religión? ¿Podemos dividir las aves en sectas, en términos de chiitas y sunitas? Y al igual que las aves, no deberíamos nosotros ser libres para construir nuestros propios nidos con la confianza de que no seremos perseguidos por militantes oficiales o no oficiales? Yo espero con impaciencia su respuesta”.


[1] Blogs.tribune.com.pk (Pakistán), 30 de agosto, 2015. El escrito original en inglés ha sido ligeramente editado para mayor claridad y estandarización.


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