Este es el artículo 4 de 15 en la serie Nadia

Diario Judío México - Capitulo 4

Una mañana después de varias semanas

Nadia llega al despacho del Licenciado de Garay.

 

Nadia: (Dirigiéndose a la secretaria) Buenos días.

Secretaria: Buenos días señora.

Nadia: Tengo cita con el licenciado.

Secretaria: Pase por favor, la están esperando.

Nadia entra al despacho y ahí por primera vez después de la separación se encuentra con Armando. Quien esta platicando con el licenciado.

Nadia: (titubeando) Buenos días.

Licenciado y Armando: (Se paran) Buenos días.

Licenciado: Por favor toma asiento Nadia.

Nadia aleja lo mas posible la silla de armando y se sienta.

Close up de Nadia haciendo discretamente un ejercicio de relajación

Licenciado: Nadia, (La hace reaccionar) Nadia, por favor es muy importante que me escuches. Close up del gesto de Nadia volviendo a la realidad. Armando tomó la mejor decisión.  Sin tener en cuenta sus derechos legales, solo ha pensado en tu bienestar.

Nadia: Mi bienestar?

Armando: Si Nadia, no quiero que te falte nada ni a ti ni a las muchachas.

Nadia: Así que no me va a faltar “nada”?

Armando: (tartamudeando) Nada de lo que yo pueda darte…

Nadia: Y que hay con los 25 años de vida que te di? (dirige la mirada a los papeles que esta preparando el licenciado) En un momento se convirtieron en un pedazo de papel?

Armando: Pero…

Los  interrumpe el licenciado.

Licenciado: Nadia seamos prácticos, Armando se esta portando en una forma extraordinaria, mira, acá tenemos las escrituras y los poderes que el ya a firmado delante de testigos, solo falta tu firma.

Nadia: Si, que fácil, solo falta mi firma para que el señor corra a casarse con otra.

Armando: Nadia por favor entiende…

Nadia: (tomando los papeles y firmando)

No necesito ninguna explicación, los hechos hablan por si mismo.

Terminado el proceso Nadia sale casi corriendo a su carro. El chofer le abre la puerta del coche

Nadia: Agustín antes de ir a casa de mamá voy a pasar  a comprar unos chocolates en Sanborns

Cuando entra, repentinamente ve a Armando de frente y a su lado una mujer que la ve de atrás.

Por el impacto respira profundo y se queda parada mirándolos sin saber que hacer.

De repente voltea la mujer y resulta que es Renata una chica joven compañera de universidad de Karina. Armando voltea la ve y apresurado se dirige  a Nadia.

Armando: Déjame explicarte.

Nadia: Es suficiente con lo que he visto, déjame ir.

Armando: No te voy a dejar ir así.

Nadia: ¿No me dejas? No seas cínico Armando. Basta de engaños, solo quiero que sepas que estas muy equivocado, cambiar una familia tan bonita como la nuestra, por una muchacha sin escrúpulos, sin vergüenza, es una locura, esto va a ser el gran error de tu vida.

Armando: Es que…

Nadia: (Interrumpiéndole) Y te pido por favor, que mandes lo antes posible por tus cosas, porque con ellas van a salir de la casa también nuestros 24 años de casados.

Armando: (tomándole el brazo) Lo último que yo quiero es lastimarte.

Nadia: (se suelta) Apúrate que a lo mejor tu niñita se siente sola, se desespera y te hace un berrinche.

Nadia camina rápidamente hacia el carro

Nadia: (dirigiéndose al chofer)  Rápido Agustín  vamos  a casa de mi mamá.

Nadia en el salón con su mamá.

Samira: Vaya, ya era tiempo que vinieras a visitarme,  hace varios días que volví del viaje. (Volteando a ver a Nadia) Pero hija ya te viste en el espejo?

Nadia: Verme en el espejo?

Samira: Pues si, mira tu maquillaje, esta como el de un payaso y tu peinado? Ah! Tengo una idea, (dirigiéndose a su sirvienta)

Paloma, háblale a Marta que venga a Maquillar y peinar a Nadia.

Nadia: No mamá, lo menos que quiero en este momento es arreglarme. Paloma por favor no le hable…mamá estoy acabada.

Samira: Acabada de levantarte? pero ese no es un pretexto para salir sin arreglarte.  (Trae una valija y empieza a desempacarla rápidamente) Mira hija, esta crema me la vendieron en Sack’s me dijeron que hace milagros, borra no solamente las arrugas, sino también el mal aspecto que traes hoy.

Nadia: Mi aspecto es lo que menos me importa “hoy”.

Samira: (Sacando un vestido muy floreado) Este modelo es la última moda en Beverly Hills. Te cuento, acabo de estar en Las Vegas y a quien crees que ví? a Elizabeth Taylor, en una silla de ruedas, pero con un vestido muy parecido a éste  y un cutis envidiable.

Nadia: (interrumpiéndola) Mamá me divorcié.

Samira: Ya sé que se divorcio más de siete veces, bueno eso creo. Pero aún así  se mantiene muy joven.

Nadia: (desesperada se sienta a llorar amargamente) No solo le firmé el divorcio, sino que le otorgué la libertad para que se case con la mejor amiga de Karina.

Samira: De que película me estas hablando? porque yo vi todas las de Elizabeth Taylor, es mas la última…

Nadia: (interrumpiéndola y gritando) Mamá, no es ninguna película, se trata de mi vida que se rompió en mil pedazos.

Samira: (reaccionando y muy seria se sienta junto a su hija y le toma la mano) Es que no se de que me estas hablando.

Nadia: Mamá, mientras que tú hacías tu viaje, Armando me dejó y hoy acabamos de firmar el divorcio, y lo peor fue que me dejó por Renata.

Samira: De que  divorcio me hablas? de que Renata? (Dirigiéndose a la sirvienta) Paloma, en vez de llamar a la peinadora llama al Dr. Ríos. Mi hija se esta volviendo loca.

Nadia: (Gritando) ¡Basta, escúchame, no estoy loca, es la verdad, Armando me dejó!.

Por un momento  quedan silenciosas, Paloma, la sirvienta interrumpe el silencio;

Paloma: Entonces que señora? le hablo a la peinadora? Al medico? O les traigo un te de tila?

Nadia: Mejor déjanos solas.

Samira: Aún no se si lo que estoy oyendo es real o es un sueño.

Nadia: Desgraciadamente es real.

Samira: Pero si yo los dejé tan bien.

Nadia: Por lo visto mi matrimonio era una farsa.

Samira: Si Armando te pudo hacer esto, es que no hay un buen hombre en la tierra. Estoy segura que va a regresar. Donde y con quien va a estar mejor?

Nadia: Con una jovencita estúpida a la cual yo ayudaba económicamente. Ella estudia en la misma universidad de Karina porque así yo lo decidí, le pagué los estudios, la llevaba de vacaciones con nosotros y hasta le compraba ropa.

Samira: Esa flacucha que venia mucho a tu casa y a la de Cuernavaca?

Nadia: Esa misma.

Samira: Te dije muchas veces Nadia, no abras demasiado ni tu mano, ni tu casa, porque nunca sabes como te lo van a pagar.

Nadia: (Abrazando a su mamá) Dime como seguir viviendo así?

Samira: Fingiendo, fingiendo es lo mejor hija. Tú píntate una sonrisa y no dejes que nuestra sociedad vea tu dolor, porque eso les va a causar alegría. Uno nunca sabe quienes son realmente nuestros amigos, los que de verdad te quieren, si te ven triste los haces sufrir,  si sonríes les causas placer y tus enemigos que revienten…

Nadia: Creo que mejor me voy, por hoy es suficiente. (Nadia se levanta y ya abriendo la puerta la mamá le grita)

Samira: Mira con que facilidad se recuperó la Liz de sus múltiples divorcios, es más, cada vez los busca más jóvenes.

Nadia: Gracias por tus buenos consejos, mejor me voy antes de que me convenzas.

Armando manejando su carro a su lado Renata.

Renata: Te has quedado mudo por la impresión.

Armando: Tarde o temprano esto tenía que suceder.

Renata: Estas arrepentido?

Armando: Arrepentido no, pero no es fácil. Entre Nadia y yo hay muchas cosas que nos unen y nos unirán por siempre.

Renata: Todavía  la quieres?

Armando: No como mujer, pero si como amiga y madre de mis hijas.

Renata: Quieres que vayamos al cine? Hay una buena película de Liz Taylor, y sin ofenderte es de tus tiempos.

Armando: (molesto) Siempre tienes que recalcar “mis tiempos”

(Armando sintiéndose mal frena repentinamente el carro)

Renata: Que te pasa? Te sientes mal?

Armando: (respira hondo con la mano en el pecho) Creo que me cayó mal la comida, además el día de hoy no ha sido fácil.

Mismo día, pero ya de noche.

En la terraza del cuarto de Nadia se encuentra ella sentada

Y Liliana parada a su lado.

Nadia: Me sugirió buscarme un hombre más joven, porque así se mantiene radiante la Taylor.

Liliana: (acercando una silla y sentándose junto a Nadia) Bueno amiga este consejo no esta nada malo. Unas buenas vitaminas de juventud masculina no nos harían daño.

Nadia: (triste) Es que nuestro daño amiga, ya no se puede borrar con una dosis de vitaminas.

Liliana: Yo se que yo no soy la más indicada en dar consejos, como dicen por ahí en nuestro pueblo, a mi tampoco me fue muy bien en la feria. Pero amiga, cuéntame, a que se debe ese cambio tan repentino, hoy te ves mucho mejor.

Nadia: Hoy cuando vi a Armando con esa niña,  decidí que mi vida no se iba a parar. ¡No, no le voy a dar ese gusto, tengo a mis hijas y a mí, por quien luchar.

Liliana: Cuando me lo contaste por teléfono no lo podía digerir,  aún lo traigo atorado en la garganta. ¡Que jovencita estúpida, y él qué? cree que así va regresar a sus veintes?

Nadia: Pues para mi borrón y cuenta nueva.

Precisamente, cuando llegaste estaba yo escribiendo las cosas que quiero realizar.

Liliana: ¡Que maravilla, y cuales son?

Nadia: (leyendo de su cuaderno) 1.- Dedicarme más tiempo a mí misma. 2.-Dedicarme con más constancia a mis clases de yoga, (alzando la vista) y a propósito tienes que empezar a venir conmigo. 3.-Tomar un curso de antropología en el museo. 4.-Poner más énfasis en mis necesidades. (Alzando la vista)Y como ya te conozco no me preguntes cuales son, porque ya me imagino por donde anda tu mente 5.- Y la más importante: aprender a quererme tal cual “soy”. 6.- Escribir un libro, ¡OJO eso es una promesa que acabo de hacerme a mi misma.

Liliana: Me da muchísimo gusto Nadia, que de hoy en adelante vas hacer las cosas que tanto te gustan. Me fascinó  la frase que dice: Quererme tal cual “Soy”, es tan corta y al mismo tiempo muy profunda, muy significativa.

Nadia: Como vez, le di un giro filosófico a mi vida, porque tener un hijo, ya tuve dos, plantar un árbol, ya planté varios y los perros del barrio muy agradecidos, como vez solo me falta escribir el libro.  Ahora, cerré el ayer, y ¡bienvenido el hoy y el mañana!

 

Algunas semanas después vemos a Nadia llegar a un hospital y se encuentra con su hija Laila que la esta esperando en el lobby

Laila: Gracias mamá por acompañarnos en estos momentos. Sabemos que para ti no es fácil.

Nadia: No, no lo es, (La acaricia) pero para esto estamos las mamás. No entiendo que hacemos acá, porque no subimos a ver como esta tu padre.

Laila: Es que antes de subir tengo que advertirte algo muy…pero muy feo, desagradable.

Nadia: No creo que haya algo más desagradable de lo que hemos pasado estos últimos meses.

Laila: (hablando rápido) Arriba en la sala de espera aparte de Karina esta Renata, pero no la viene acompañando a ella, sino a papá, ella es la mujer por la cual él nos abandonó.

Nadia: (suspirando) Yo ya lo sabía. El mismo día que firmamos el divorcio lo descubrí.

Laila: Lo sabias y no nos dijiste nada? que ganaste con ocultarlo? que nos enteráramos así… de repente?

Nadia: Perdóname hija, la verdad es que muchas veces trate de decírselos pero no pude.

Laila: Haces mal en guardarte las cosas, déjalas salir, estoy segura que atrás de tu sonrisa hay mucho dolor. Mamá, Karina y yo, ya somos adultas, yo ya voy a ser mamá, si, y no te lo iba a decir ahora, porque apenas acabo de recoger los exámenes y aún no se lo he dicho a mi marido. Así que por favor guárdame el secreto.

(Se paran y Nadia la abraza)

Nadia: Me acabas de hacer la mujer más feliz, muchísimas gracias. Por fin después de tantas penas llega a nuestra vida una alegría. Te quiero mucho hija, por favor cuídate, felicidades!

Ambas abrazadas se dirigen al elevador

Salen del elevador y Karina que esta sentada en  la salita se levanta rápidamente

Karina: Mamá que bueno que ya llegaste. Ni voltees porque ahí esta mi ex amiga.

En ese momento se les acerca la enfermera

Enfermera: Quien es la esposa del señor Armando?

Renata y Nadia se acercan

Enfermera: (Sorprendida) Me pueden explicar quien es la esposa?

Nadia: (titubeando) Yo, bueno yo era. (Señalando a Renata) actualmente es ella.

Nadia empieza a retirarse y Renata la detiene con su voz

Renata: Por favor señora quédese conmigo y escuchemos juntas.

Enfermera: (haciendo un gesto sorpresivo) El señor Garcés se encuentra estable, el doctor pide disculpas por no hablar personalmente con ustedes. Pero lo hará dentro de un momento. Su espo…perdón el Sr. Garcés estará unas cuantas horas más en terapia intensiva. Con permiso.

La enfermera se retira  y Nadia empieza a irse también cuando Renata la detiene del brazo.

Renata: Por favor señora no se vaya. Desde hace mucho tiempo que quiero hablar con usted.

Nadia: Yo no tengo nada que hablar contigo, además tengo prisa.

Renata: Por favor aunque sea un momento.

Nadia: Okay hagámoslo rápido. Vayamos a la cafetería. (Dirigiéndose a sus hijas) Voy a estar un rato con Renata en la cafetería, si viene el Doctor avísenos. (Empiezan a irse cuando Karina trata de alcanzarlas)

Karina: Pero… (Laila la detiene)

Laila: Déjalas hermana, mamá ya es grande, se sabe defender sola y además ya esta más fuerte.

Fin de capitulo 4

 

 

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Nacida en México emigra, junto con sus hijos a Israel en 1975. Tiene en su haber la novela "Nadia", un libro de poesías denominado "Soy" y su más reciente creación, un libro de poemas y prosas titulado "Tejiendo La Vida" (2009).

Ha participado en varias antologías y ha sido representante de escritores en Zaragoza, España. Pertenece a las Peñas Literarias de Raanana en Israel y además estudia teatro con directores latinoamericanos.

Escribió una pelicula basada en su novela "Nadia" y actualmente esta traduciendo al hebreo su película "Agentes de Seguridad".

Sus colaboraciones en "Foro" han sido por años aunque por su lejanía sus intervenciones resultan esporádicas.