Oh, que Ismael pueda vivir en paz

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Oh, que Ismael pueda vivir en paz

La Parashat Vayeira continúa la narración de la familia de Abraham en Génesis 18. La oración a Dios de Abraham en Génesis 17:18, “Ojalá Ismael viva delante de ti”, se produjo en un momento muy revelador. Dios acababa de decirle que su pacto perpetuo sería con el hijo de Sara, Isaac, y con su semilla después de él. En lugar de aceptar esta revelación con una gratitud sincera porque la esposa de su juventud sería bendecida de tal modo, Abraham se rio y oró por Ismael en cambio.

La misteriosa oración de Abraham por Ismael a pesar de la revelación de Dios acerca de Isaac es incomprensible y significativa al mismo tiempo. ¿Qué hay detrás de ella? ¿Qué había en Ismael que haría a Abraham discutir con Dios por su culpa?

Aunque Sara fue estéril la mayor parte de su vida, ella y Abraham habían prosperado y estaban envejeciendo juntos. Tenían ya una avanzada edad, no era el mejor tiempo para comenzar una nueva familia cuando Dios dijo a Abraham que haría de él una gran nación y que su semilla sería tan numerosa como el polvo de la Tierra.


No sabemos cuánto tiempo llevaba fijándose Abraham en la sirvienta de su esposa, pero es muy posible por la forma en que se desarrolla la narración que Abraham ya hubiera dirigido a Agar más que solo miradas pasajeras. Abraham destacó ante Sara que había sido elegido por Dios para producir hijos para una misión especial. Pista, pista.

Siempre como esposa responsable, Sara comprendió la sugerencia de Abraham. No tenía ninguna razón para creer en ese momento que podría ser madre a su edad. Y como era costumbre en esos días, Sara dio a Agar como regalo a su anciano marido, esperando obtener algún mérito cuando Agar concibiera y empezara el proceso de construir la gran nación que soñó Abraham.

En consecuencia, Agar creyó que ella era la favorita de Abraham, porque la noche después en que Ismael fue concebido en la tienda, se volvió muy arrogante hacia Sara en Génesis 16:4. No está claro si Agar había sabido previamente que ella era el objeto del afecto de Abraham, pero la forma en que Abraham se comportó hacia ella en la tienda le hizo confiar en que su amor por ella era auténtico.

Para Abraham, Agar no era solo para disfrutar. Un ángel del SEÑOR la visitó en Génesis 16:7. Sin duda lloró mientras volvía a contar cómo el ángel le dijo al lado de la fuente de Shur que su semilla se multiplicaría enormemente hasta formar números incontables que llegarían a ser multitud.

Dios también dijo a Abraham que su semilla sería tan numerosa como el polvo de la Tierra. Dios parecía estar hablándoles a ambos sobre lo mismo. Así, Agar parecía ser su alma gemela espiritual en ese momento. Él podría haber esperado que ella le cuidara mientras se hacía mayor.

Si Abraham no había comprendido completamente cómo se sentía hacia Agar, lo habría sabido al ver a su primogénito jugando en sus rodillas. La dulce música de Agar cantando a Ismael para que se durmiera habría sido un hechizo para los oídos y el corazón de Abraham. Con cada día que pasaba, el amor de Abraham por Ismael y la joven mujer que le dio a luz, habrían crecido.

Abraham e Ismael habían creado realmente un vínculo durante los 13 primeros años de vida del chico como solo pueden hacer un padre y su hijo. Abraham se había sentido totalmente cómodo con la idea de que Ismael era el hijo prometido. Sin duda había enseñado a su hijo tiro con arco y cómo cuidar los rebaños. Probablemente dejó al chico que probara a esquilar las ovejas.

Habían pasado muchas noches tumbados mirando las estrellas mientras Abraham volvía a narrar a Ismael cómo Dios había prometido hacer su semilla tan numerosa como el polvo de la Tierra. Cuando Dios reveló el pacto de circuncisión, Ismael fue circuncidado el mismo día con su padre. Ambos habían compartido el pacto y obedecían a Dios juntos de una forma personal y dolorosa.

No está claro si Abraham perdonó realmente a Sara alguna vez por expulsar a su primogénito, Ismael. Justo antes de que finalice la Parashat Vayeira, Abraham se muda a Beerseba en Génesis 22:19 después del sacrificio de Isaac mientras Sara se queda en Hebrón.

¿Por qué Abraham fue a asentarse en Beerseba sin Sara? ¿Fue la separación un signo de alineación entre Abraham y Sara? Sea cual sea la razón de la separación, Abraham vuelve a Hebrón en Génesis 23 para llorar a Sara tras su muerte a la edad de 127 años.

El texto no es claro sobre si Abraham había pretendido que Sara se uniera a él en Beerseba o si ella simplemente había muerto antes de poder unirse a él. ¿Abraham la había dejado en Hebrón porque ella no se sentía lo suficientemente bien como para hacer el viaje juntos en ese momento? Si ese era el caso, entonces ¿por qué Abraham no permaneció con ella hasta que se sintiera bien para viajar?

¿Perdonó Sara alguna vez a Abraham por casi matar a Isaac? ¿Qué quería dejarle claro a ella cuando casi mata a su hijo? ¿Le estaba diciendo a ella en su vejez: “Tú has hecho que perdiera a Ismael. Voy a mostrarte cómo se siente perder a un hijo”? Y sin embargo, al final, él no pudo sacrificar a Isaac solo para enseñar una lección a Sara. Dios en persona proporcionó el sacrificio.

Ismael y Agar son figuras importantes en el Islam. La tradición islámica sostiene que Abraham les acompañó a la Meca y después volvió en varias visitas. También se cree que los árabes son descendientes de Ismael.

Abraham se casó con otra mujer en Génesis 25 y tuvo varios hijos más antes de morir con 175 años. Ismael volvió a Hebrón y ayudó a Isaac a enterrar a su padre ahí.

Con demasiada frecuencia, los descendientes de Ismael han sido los perpetradores de horrores contra sus primos. Demasiado a menudo, los Israelíes han tenido que dejar claro por la fuerza que no tolerarán el terror de los árabes contra civiles judíos inocentes. Los hijos de los árabes y los judíos han sufrido.

Los palestinos y los judíos podrían vivir juntos en paz igual que Ismael e Isaac se reunieron para enterrar a su padre hace tanto tiempo. Para que los descendientes de Ismael vivan y prosperen en la Tierra de Israel, tendrán que aprender a vivir con nosotros en paz.

La vida es tan difícil hoy en muchos aspectos como lo era hace 4000 años. Si Ismael e Isaac pudieron reunirse para enterrar a su padre después de todas las contiendas entre sus madres, entonces sus descendientes deberían ser capaces de estar juntos en aras de la paz. Después de todo, somos familia.

¡Oh, que Ismael pueda vivir con nosotros en paz! Imagine las bendiciones y prosperidad que podrían alcanzarnos si aprendiéramos a trabajar juntos en lugar de los unos contra los otros.

Enlace al artículo en inglés: http://www.jpost.com/Blogs/Standing-Against-the-Wind/Oh-That-Ishmael-Might-Live-in-Peace-509803

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Acerca de Yoeli Kaufman

Yoeli Kaufman obtuvo su licenciatura en Lenguajes y Culturas de Oriente Próximo y después trabajó como analista y traductor de árabe para la Inteligencia del Ejército de EE. UU. Realizó un Máster en Administración Educativa en Temple University de Filadelfia. Eli escribe ahora con regularidad para el Diario Judío México, el Jerusalem Post, y el Times of Israel.

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