Diario Judío México - Octavio paz, en su obra “El laberinto de la soledad” asegura que los mexicanos interpretan la vida a través de las emociones, deseos y anhelos, ya sea en sus posturas políticas, religiosas, deportivas, sociales, entre tantos otros temas.

El mexicano no se divierte, se propasa; no tiene retos, tiene siempre problemas; cuando debe tomar partido por algún bando en un conflicto ya sea local, nacional o internacional, siempre apela a la fórmula de “los gandallas contra los pendejos”, ósea toma partido por los que considera como “débiles” ante el maldito monstro que los agrede.

Victimas de sus propias pasiones y vicios, acciones y deseos que intentan llenar con desesperación, haciendo cualquier cosa para complacerlos… dando vueltas y vueltas sobre lo mismo, ya sin poder ejercer su voluntad, haciéndolos esclavos y orgullosos de su ignorancia…

El mexicano decide no querer investigar, pero desear tener siempre la razón, lo que lo lleva al prejuicio: enjuicia y opina sobre algo antes de tener el verdadero conocimiento de ello y lo lleva al fanatismo, una cerrazón sobre su propia opinión que lo convierte en intransigente e intolerante…. y paradójicamente, se siente víctima por no saber…

Para ilustrar estos dichos, tomé como referencia de estudio la incursión de las tropas israelitas en la franja de gaza, aclaro que no abordaré el conflicto en sí mismo, sino más bien cómo se ha venido interpretando desde la generalidad de los mexicanos.

Para muestra tenemos las redes sociales, si observamos cómo se construye esta realidad en sus mentes, encontramos las siguientes explicaciones:

El “terrorismo” “sionista” vulnera la soberanía de Palestina… con todo lo que quieran decir por terroristas y sionistas…

Malditos judíos, son una lacra para el mundo…

 

Otra lindura: Cómo es posible que los judíos no recuerden el amor de Jesús… los judíos aún esperan al mesías…

Malditos Judíos, sionistas, matan a miles de niños palestinos…

Circula en el internet, una imagen donde aparecen dos soldados israelitas orando antes de la batalla dicen los usuarios de estas redes: hipócritas, cómo le piden a Dios que los ayude a matar niños…pero bueno, lo más interesante es que cuando cada semana santa trasmiten por televisión la película los 10 mandamiento, la gente aplaude cuando Dios, a través del ángel exterminador, pasa por los primogénitos de los egipcios… ¿quiénes son los hipócritas?

Y bueno otros más atrevidos: acosemos a los judíos y que se vayan de aquí encontramos la insensatez, obrar con necedad, imbecilidad y arrebato cometiendo errores perjudiciales e insanos.

Judíos, dejen de explotarnos, váyanse con su dinero, malditos millonarios, aquí va la envidia: Mirar con malos ojos, tristeza del bien ajeno. Y así encontraremos un largo etcétera de justificaciones contra los israelitas.

Si sólo basará mi interpretación de este conflicto en esas publicaciones, me quedaría con la idea que los judíos son unos malditos asesinos y los palestinos unos pobres dominados, pero aún no he encontrado, en estas redes sociales, alguna explicación razonada, con datos, lo único que encuentro son expresiones de odio y argumentos fáciles. Cualquiera que se atreva a dar una argumentación más o menos válida o por lo menos distinta se vuelve parte de ese grupo que aterroriza niños…

Es aquí donde nuevamente se comprueba que el mexicano apela al sentimiento, de lo que cree saber, desde su posición de “hijos de la chingada” ósea de la madre violada, la visión de los mestizos, de los que desprecian a los que creen inferiores y desacreditan y maldicen a quienes consideran poderosos.

Recordemos como estos prejuicios sobre un grupo social raza, partido político, religión, equipo de futbol, han desencadenado las más grandes masacres.

El domingo 3 de agosto, un grupo de judíos se reunieron en el hemiciclo a Juárez para dar su punto de vista sobre este conflicto, pero de inmediato, y no sé de donde, salieron los llamados anarquistas con todo y pasamontañas, banderas palestinas y todo tipo de parafernalia. Con el grito: Hitler los hubiera matado, malditos sionistas, malditos ricos, malditos adinerados, lo que comenzó como una protesta sobre un tema específico, se convirtió en expresiones de odio por la raza y status económico.

Si a millones mexicanos les indigna saber que están muriendo niños en palestina ¿por qué no investigar?, pero no, se quedan con lo que dicen los 4 ídolos: idola tribi, idola fori, idola theatrie, idola spectum… (Ídolos de la tribu, del foro, del teatro y de la cueva… Francis Bacon). Los mexicanos desean alguien que les diga todo.

Del año 2002 a la fecha, se tienen registrados 18 conflictos internacionales (en este caso donde se ven involucrados dos o más países), con una treintena de naciones en conflicto y un registro de más de 50 mil muertos…pero sólo los conmueve lo ven en los medios y peor aún el fanatismo “intelectual”….

El mexicano al asumirse como el vencido o víctima, tiene la oportunidad de sólo exigir: necesito-dame; necesito-satisfáceme; tengo hambre-lléname…dame para sentirme mejor… dame aunque sean mentiras preferimos comer los vómitos intelectuales de otros…viciosos de la apatía, la flojera, de esperar y esperar algo que nunca llegará.

Por eso, quién no quiere pensar es un fanático, quién no puede pensar es un idiota, quién no osa pensar es un cobarde.

Como mexicano me entristece e indigna que no seamos capaces de dar un argumento razonado, ya sea que apoyen a uno u otro bando, pero desde el lumpen hasta la intelectualidad, sólo escucho argumentos de odio y fanatismo.

 

“El autor no participó en ninguna de las 2 manifestaciones en la Ciudad de