Diario Judío México - El covid-19 ha desatado una avalancha de comparaciones entre países para evaluar qué políticas públicas, sanitarias y económicas están dando mejores resultados. El proceso de aprendizaje que de ahí se pudo derivar resultó, sin duda, muy útil, sobre todo para las naciones a las que la epidemia llegó más tardíamente y tuvieron, por tanto, la oportunidad de vislumbrar los problemas graves que les esperaban a la vuelta de la esquina. De ahí el legítimo reclamo a los dirigentes de gobiernos como el nuestro, el de Estados Unidos y el de Brasil, por ejemplo, quienes perdieron tiempo valioso de preparación bajo la premisa de que lo ocurrido en China y lo que se empezaba a registrar en varias naciones europeas no era grave, a lo mucho algo equivalente a una epidemia de gripe común, por lo que no había que alarmarse ni tomar medidas que rompieran con la conocida cotidianidad. Pero la realidad ha mostrado con absoluta claridad lo equivocadas que estuvieron tales percepciones, y en consecuencia, la escalofriante magnitud de los daños que sufren hoy , Brasil y EU.

En un ejercicio de comparación en cuanto al tema del desarrollo de la , resulta interesante cuánto de común existe entre países tan disímbolos y lejanos como y . Porque aunque la nación persa entró en la crisis sanitaria bastante antes que , considerada además el epicentro de la epidemia en su región, sus cifras —las presentadas oficialmente cuando menos­— son muy parecidas a las de nuestro país. He aquí algunas de ellas hasta el día de ayer: , 7,300 fallecidos, 6,989. Personal médico y sanitario fallecido, poco más de 100 personas en ambos casos. Sin embargo, el número de contagios reportados es significativamente mayor en , casi 130 mil, mientras que entre nosotros la cifra es de 60 mil, menos de la mitad, pero se trata de un dato nada confiable debido a la escasa cantidad de pruebas que hace.

Esto permite sospechar con fundamento que muy probablemente estamos muy cercanos a la cifra iraní en cuanto a contagios se refiere.

También hay semejanzas en otros aspectos. Tanto aquí como allá, la mayoría de los expertos en estos temas ha expresado su convicción de que hay un inmenso subregistro de los contagiados y de los fallecidos debido no sólo a que muchos de quienes mueren por son reportados como víctimas de otros padecimientos, sino también porque el conteo revela básicamente lo que ocurre en los hospitales, sin incluir a muchos de quienes fallecen en casa.

Como es lógico, el país de los ayatolas comparte también con la urgente necesidad de poner en marcha las actividades productivas ya que su economía, como la nuestra, se hallaba en serios problemas desde antes de la epidemia, allá debido a la dureza de las sanciones impuestas por Washington desde que Trump abandonó el acuerdo nuclear con , y acá como consecuencia de la paulatina pérdida de la confianza de inversionistas, nacionales y extranjeros, a raíz de las señales emitidas por nuestro gobierno con las absurdas cancelaciones de grandes proyectos que llevaban buena parte de su camino ya recorrido. El derrumbe de los precios del petróleo fue, por añadidura, un factor que golpeó duramente a ambas naciones, para las que persiste la preocupación de que la reapertura de las actividades económicas, por necesaria que sea, se convierta en un arma de doble filo por la posible reactivación de la epidemia.

Finalmente, otra similitud más es la tentación de los jerarcas, quienes concentran en sus personas un gran poder político —el ayatola Khameni y nuestro primer mandatario, cada cual con sus respectivos equipos de colaboradores—, el cual les permite usar la crisis como pretexto para gobernar a decretazos sobre la base de manipulaciones amañadas de cifras y hechos, es decir, de mentiras. Y otro tema en el que, por desgracia también hay parecido es en el desprecio a las demandas de las mujeres de ser protegidas contra la violencia de género. Un mal pandémico en y en , no reconocido como tal en su real dimensión por los regímenes ahí gobernantes.

Aunque, por otra parte, sería injusto no mencionar algunas diferencias notables entre ambos jefes de Estado. Para el ayatola no existe personaje más detestado que el presidente Trump, mientras que para AMLO, el huésped de la Casa Blanca es una respetabilísima persona a quien siempre hay que decirle que sí.

FuenteExcelsior
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Licenciada en Sociología egresada de la UNAM (1980), con estudios de maestría en Sociología en la UNAM y con especialización en Estudios Judaicos en la Universidad Iberoamericana. (1982-1985) Fue docente en la ENEP Acatlán, UNAM durante 10 años (1984-1994). Actualmente es profesora en diversas instituciones educativas privadas, judías y no judías.De 1983 a 1986 fue colaboradora semanal del periódico "El Nacional" tratando asuntos del Oriente Medio.Desde 1986 hasta la fecha es editorialista semanal en el periódico Excélsior donde trata asuntos internacionales.Es comentarista sobre asuntos del Medio Oriente en medios de comunicación electrónica.Publicaciones:"Los orígenes del sindicalismo ferrocarrilero". Ediciones El Caballito S.A., México, 1982.En coautoría con Golde Cukier, "Panorama del Medio Oriente Contemporáneo". Editorial Nugali, México, 1988.Formó parte del equipo de investigación y redacción del libro documental "Imágenes de un encuentro. La presencia judía en México en la primera mitad del siglo XX" publicado por la UNAM, Tribuna Israelita y Multibanco Mercantil, México, 1992.Coautora de "Humanismo y cultura judía". Editado por UNAM y Tribuna Israelita. José Gordon, coordinador. México, 1999.Coordinadora editorial de El rostro de la verdad. Testimonios de sobrevivientes del Holocausto en México. Ed. Memoria y Tolerancia, México, 2002.Redactora de la entrada sobre "Antisemitismo en México" en Antisemitism: A Historical Encyclopedia of Prejudice and Persecution". Ed. ABC CLIO, Chicago University, 2005."Presencia judía en Iberoamérica", en El judaísmo en Iberoamérica. Edición de Reyes Mate y Ricardo Forster. EIR 06 Enciclopedia Iberoamericana de Religiones. Editorial Trotta. , Madrid, 2007.Artículos diversos en revistas de circulación nacional e internacional.