Diario Judío México - Cuando se habla de vejez, en este momento de la humana en que “El Envejecimiento de la Población” se ha convertido en un fenómeno social de gran envergadura, es importante también enfocar el fenómeno en forma singular. No hay una sola forma de vejez, cada [email protected] tiene su manera particular de envejecer. La salud física y emocional, la genética, el azar y la casualidad son ingredientes determinantes de la situación vital que a cada quién le toca vivir en una época de incertidumbre y riesgo; es un constante devenir entre el Yo y los otros. Nos enfrentamos a semejanzas entre los [email protected] pero las diferencias son fundamentales en la construcción de cada .

Los viejos tienen que luchar contra el prejuicio externo e interno que existe en contra de esta etapa de la vida que llega y esto tiene que ver que vivimos en una sociedad donde algunos viejos se apenan de su momento de vida; esto sucede porque en nuestra sociedad se da un gran valor a la belleza externa, fuerza y juventud. No se toma en cuenta la experiencia y la sabiduría adquiridas. ¿Qué imagen de ellos tenemos y como nos vemos a nosotros mismos, en la actualidad o en el futuro?

Cuando entras a ser parte del grupo de los adultos mayores la sociedad te excluye ya no tienes derechos iguales a la gente joven. Por ejemplo, no te dan un préstamo bancario, una tarjeta de crédito, etc. Sin embargo existen algunas ventajas que no todos los viejos y viejas saben capitalizar. Hay que ver el medio vaso lleno.

Muchas personas no aceptan ser llamados [email protected] sino que prefieren el nombre de adultos mayores. Esto nos muestra que la palabra que siempre se usó, está cargada negativamente y es importante acentuar que los que no llegan a viejos es porque murieron en el camino.

Con frecuencia la carga negativa de la palabra vejez, nos hace pensar en enfermedad, decrepitud, soledad, sin darnos cuenta que hay una gran cantidad de adultos mayores que se encuentran en buena salud y disfrutan de las ventajas que la vida les ha brindado con permitirles llegar a esa etapa del ciclo vital. Vejez no es sinónimo de enfermedad. En forma general, se habla de tercera y cuarta edad. La primera es de los 60 a 75 años y la cuarta es de los 76 en adelante. Hay que darnos cuenta que son muchos años y que las condiciones son variables.

Todo a nuestro alrededor cambia, el día, la noche, el clima, nuestro cuerpo y el de los demás, la familia, nuestro trabajo, el dinero y la forma de tenerlo y obtenerlo. Vivimos en un mundo cambiante y cada movimiento personal nos abruma y provoca sentimientos de miedo y sorpresa.

He comprobado que en muchos casos, se quiere tratar a los viejos como niños y uno de ellos, ha cumplido 92 años, nos relata una escena con sus hijos:

Es importante papá que aceptes ir a una casa de reposo donde te van a cuidar, ya que te has roto la cadera; como si yo no me hubiera dado cuenta. Me resistí todo lo que pude, hasta les amenacé con dejarles sin un céntimo; y caí en la cuenta que ya controlaban todo mi dinero porque yo hice los ajustes para ello. Ellos no me lo recordaron, me dejaron que protestara y gritara hasta que me dí cuenta de que ya no tenía el control como cuando eran niños. Me dejaron hacer mi berrinche hasta que me cansé y me dí cuenta de mi indefensión. Tuve que cambiar mi postura.

Les pedí que uno de ellos se viniera a vivir conmigo, que me buscarán ayuda para la limpieza y la cocina. Acepté que mi casa estaba muy sucia, que la fui dejando desde que mi esposa falleció y que me había descuidado. Bueno le dije a Ramón: tu casa es grande, a lo mejor hay un espacio para mi…No hubo respuesta…

Lo único que me dijeron es: no te llevamos a un asilo, es una residencia moderna para mayores, vas a tener asistencia para lo que tu pidas y cuando te hagas mayor ya vas a estar acostumbrado a estar con personas de tu misma edad…Reflexionando pude ver que cada uno de ellos tenía sus propios problemas y que no es que no me quisieran, pero habían decidido dejarme en aquel lugar y se comprometieron a visitarme con frecuencia. Lo hicieron, no hubo un día de visita en que alguno de ellos no llegara a verme. Me dí cuenta que ya tienen bastantes problemas sin necesidad de añadirme a la lista.

Podría enumerar los problemas de cada uno de ellos: Simón ya tuvo un ataque al corazón, Ruth tiene diabetes y Pedro problemas económicos y de salud, posiblemente se tenga que operar. La mujer de Juan huyó con otro hombre a pesar de que ya tenía 65 años. Luisa ha tenido problemas de un cáncer de mama y se ha tenido que hacer cargo de su nieta porque su hija se divorció ytiene que trabajar para mantenerse. No todo lo que sucede en sus casas lo sé y ni siquiera lo quiero saber…No me sirve para nada.

Aquí hay que realzar dos puntos: Se piensa que los viejos no se dan cuenta de lo que les sucede, por un lado y por otro es importante aprender la utilidad y ventaja que puede tener una casa de reposo para una mayor independencia. Se confunde Casa de Reposo con algo desagradable e inconscientemente se rechaza la idea. Una gran mayoría de personas que aceptan vivir sin la familia, con gentes de su edad, están contentos de haber tomado esa decisión. La familia no siempre puede tenerlos, y al final esto es una ventaja para ellos. Sin embargo, un alto porcentaje de personas teme a los asilos de ancianos.

Muchos de los familiares que tienen que atender vejez y/o enfermedad, tienen que ocuparse de ellos además del trabajo que tienen que atender para su sustento; esto implica un mayor desgaste físico y emocional.

Rosalía tiene 45 años, y su madre falleció recientemente. Su padre de 83 años, se fue a vivir a su casa y cada vez se ha hecho más dependiente de ella. El reporte médico menciona una forma de locura senil que avanza en forma lenta pero irreversible. Esto le produjo un conflicto con su marido y sus hijos, ya que ellos no entendían lo que sucedía y exigían, sin palabras, que las cosas fueran como antes.

Tuvimos la oportunidad de visitar a Rosita, de 99 años, viuda hace 50 años, con dos hijos y varios nietos, que la quieren y por cuestiones de sus ocupaciones no la visitan con frecuencia; cuando llegan ella los recibe con alegría. Es una mujer que refleja paz, aceptación y tranquilidad.

Acepta el momento que está viviendo y se siente contenta con lo que ha sido su vida. Ella recomienda, llevar una vida recta, apreciar a todos como seres humanos, respeto hacia los demás y sobre todo dice que no hay que criticar a los otros. Nos cuenta que siempre ha sido muy amiguera y que ahora la visitan sus amistades, aunque todos son más jóvenes que ella. Dice que lo más importante es “saber estar en lo que va sucediendo” Dice que ahora usa más que antes el teléfono para hablar con sus gentes.

En ese momento se escucha en la cocina un ruido de cacerolas, y nos dice riéndose, eso antiguamente me hubiera hecho gritar, ahora que importa que se rompan las cosas. Ella nos cuenta que una de las actividades que más le dio en su vida, fue la de apoyar y hacer servicio social. Comenta que le gusta mucho comer, y se toma un tequilita de vez en cuando, que si cumple los 100 años, va a cocinar mole en su cumpleaños y está segura que toda su familia vendrá. Nos dice como en secreto ya hay nietos, biznietos y tataranietos, a muchos no los reconozco, pero no lo digo para no ofenderlos. Sus temas no siempre los entiendo pero tampoco lo comento y trato de interesarme aunque no siempre estoy de acuerdo o comprendo de la misma manera que ellos.

La forma de ser persona, padre o madre, [email protected], [email protected], cambia también con el tiempo y un viejo o vieja sabia aprende a pensar viendo también el punto de vista de los otros ya que es la forma de ser justo con ellos y con uno mismo. Es muy doloroso tomar el papel de vìctima y empeorar la interacción familiar y social.

Asimismo, es importante reconocer el derecho de todo adulto mayor a una vida propia e independiente cuando esto es factible; muchos pierden su derecho a tomar decisiones por la presión que la familia ejerce sobre ellos pensando que los están protegiendo.

¿Como aprender a vivir el momento, sin aferrarnos, dándonos cuenta que todo es pasajero, incluso la vida. Dejamos de ser quienes éramos para aceptar el nuevo papel que la vida nos propone. Nada es para siempre ni todo lo desagradable es eterno; cuando menos esperamos surge lo agradable en el vaivén del proceso de vida.

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Esther Friedman es Psicoterapeuta individual, pareja, familiar y de grupo con especialidad en "adultos mayores". Cursó la Licenciatura y maestría en Sociología en la UNAM donde fue docente en las cátedras de Psicología Social, Pedagogía y Psicoanálisis y Sociedad.Ha sido Terapeuta Familiar y Docente en el ILEF, donde también funge como docente y Supervisora desde 1993.En 1997 fundó y coordina hasta la fecha El Centro de Adultos Mayores (CAM), en ILEF. Terapia individual, familiar y de pareja donde se llevan a cabo constantes "grupos de reflexión" y talleres acerca de "Sensibilización acerca de la vejez", "Pareja y Familia", "El individuo en su contexto", entre otros.Obtuvo "Mención Honorífica" en su Tesis de Licenciatura en Sociologia sobre "El Divorcio". En Abril del 2001, presentó como tesis de maestría de Sociología en la UNAM, la tesis "MODERNIDAD Y VEJEZ" 1960-1999. Estudios de Caso en la Ciudad de México (Mención Honorífica).Ha participado en congresos nacionales e internacionales presentando los siguientes temas: "La resonancia y el sistema terapeutico total en la clínica de la 3ª y 4ª. Edad" en octubre de 2001.En marzo de 2002, en el congreso Vivere e "curare" la vecchiaia nel mondo se presentaron en Italia, (Génova), dos ponencias nuevas sobre el mismo tema: "Abuelita dime tu" y "Concierto de voces en el Sistema Terapeútico".En el Congreso Nacional de Terapia Familiar 2003, presentó " La resonancia en el sistema terapéutico total" ante ciertos casos especiales en la vejez.En Junio de 2005, se presentó ponencia en el congreso del CIESAS en Cuernavaca, Morelos sobre los prejuicios que se tiene sobre la vejez.en: The mexican internacional family Strenghs Conference in June 2005.Ponencia family and old age prejudices organizado por el centro de investigaciones y estudios superiores en antropología social ciesas y la universidad de nebraska en junio en Cuernavaca, MorelosEn 2005 se participó en el Congreso de Tlaxcala con dos carteles: El arte de envejecer y Prejuicios que condicionan la vejez en el Primer encuentro regional "la familia y su contexto: Perserspectivas de analisis y niveles de intervencion en el marco del XXVI aniversario departamento de educacion especializada Tlaxcala de Xicontencatl.En noviembre del 2006, en el Congreso Internacional de Terapia Familiar, en Acapulco Guerrero, se presentó la ponencia "Identidad en la Vejez".En febrero 2008, se llevó a cabo el Primer Congreso Internacional de Constelaciones Familiares y en él se llevó a cabo un taller de "Adultos Mayores".Septiembre-Diciembre 2008, en el Instituto de ConstelacionesFamiliares se llevó a cabo un curso de Sensibilización ante la Vejez durante diez sesiones de 3 horas cada una.En agosto 2008, en un evento llevado a cabo por el DIF de Colima, se dio una conferencia magistral sobre la vejez titulada: "Soledad, Aburrimiento y Depresión" y Un taller sobre "La Sabiduría de la Vejez".Visiones personales internas. Testimonios de los Viejos; temas más importantes que les preocupan.Una Nueva cultura de la Ancianidad: opiniones personales de los adultos mayores para una forma de vida más armónica.