Al reconocer que uno ha dicho o hecho algo incorrecto acepta más fácilmente que puede mejorar y reparar su error.

Que fácil es ver y señalar los errores de los demás. Difícil cuando el error recae en uno mismo, ya que entonces la visión se torna un poco más subjetiva, o casi evasiva. Los errores propios generalmente tienen una justificación mayor y de alguna forma, tienen un pasaporte un poco más amplio para ser conocidamente permisivos al juzgar con menos severidad los actos fallos.

Equivocarse es de humanos. Reconocer los errores es de personas sensibles y de gente que acepta que una equivocación no es una condena, ni un pecado. Una equivocación es una acción que invita a la reflexión de la cual se puede aprender y reparar para progresar sin acumular cargas innecesarias en el camino de la vida.

Todos los seres vivos en algún momento se han equivocado. Es un mito pensar que la gente inteligente no se equivoca. Todavía más peligroso vivir bajo la creencia de que el equivocarse es un símbolo de debilidad, ya que de hecho el reconocer que uno se ha equivocado, es una señal de fortaleza, humildad y deseos para poder progresar.

Cuando una persona reconoce que se ha equivocado, se hace una invitación personal para aprender una buena lección. Además de que se convierte en un ser más humilde y curioso para descubrir cosas que no conocía o que le llevaron a no obtener los resultados que buscaba.

De hecho, la persona que reconoce que se equivocó y acepta que no sabe o no actúa como debería es un individuo que tiene mayor seguridad y su autoestima es suficiente para que no se limite o se sienta de menos por desconocer o equivocarse al actuar.

El no admitir los errores propios solo convierte a la persona en un ser rígido, perfeccionista e intolerable a los errores de cualquiera. Se siente constantemente criticado y amenazado.

Sin querer este comportamiento cierra la posibilidad al diálogo, la cual cubre el miedo a exponer sus debilidades con críticas severas a los demás y, por lo tanto, inhibe su propio comportamiento para ser mejor persona.

Ser una persona perfeccionista o creer que nunca se equivoca, no implica que es una que hace su mejor esfuerzo para hacer las cosas correctas o debidas. Tampoco quiere decir que es una persona que busca excelencia o que tiene un comportamiento sano y acepta su personalidad.

No admitir los errores es ser un individuo que vive bajo su propia sombra, temiendo que sea encarado por otros por lo que alimenta su depresión, ansiedad y eventualmente deja de creer en el progreso y la innovación.

La misma persona que pretende actuar como si nunca se equivoca, puede parecer alguien rígido e intolerante, o bien puede ser un individuo que reconoce sus errores con confianza y con integridad. Todo depende del lente con el que se vea la vida.

La receta

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Aceptando los errores propios

recetas-titulo2Ingredientes:

  • Valor – cuando se reconoce la equivocación sin culpa, ni vergüenza
  • Humildad – aceptar que uno no es perfecto, ni necesita la perfección
  • Autocompasión- tratarse con respeto, benevolencia y deseos de mejorar
  • Apremio – prontitud para aceptar el error y corregirlo rápido
  • Confianza – tener fe en uno mismo, entender que todo se puede arreglar

Afirmación Positiva para reconocer los errores personales

Puedo reconocer que me equivoqué sin condenarme. Mis errores no me definen, ni me limitan. Aprendo de mis errores. Estos me ayudan a crecer, a ser humilde, sensible y mejoran mis posibilidades para crecer. Acepto mis errores con entendimiento humano. Busco hacer las cosas bien y si eso implica equivocarme tengo la disposición para aprender y corregir con prontitud mis fallas.

Lo que se aprende aceptando de los errores personales:

  1. Cuando uno admite que se ha equivocado, y acepta el error sin justificarlo, logra el primer paso para crecer. Al reconocer que el error no es una condena, sino una acción que se puede corregir con prontitud y empatía mejora la autoestima y facilita las relaciones personales.
  2. Corregir los errores propios libera culpas y problemas con los demás. Cuando uno se responsabiliza por sus acciones, previene la culpa de otros y permite que la solución sea rápida y efectiva. Al mismo tiempo, que se maneja la situación de forma efectiva, sin crear mayores tensiones alrededor.
  3. Las equivocaciones hacen a la persona más tolerante y menos crítica de los demás. Los errores nos recuerdan que nadie es perfecto. No es la crítica o encontrar al culpable sino aceptar que los errores se pueden y se deben de aceptar, corregir sin tenerlos que condenar.

Equivocarse no es un pecado mortal. Reconocer, aceptar y corregir un error personal puede cambiar en un momento la dirección de toda una vida.

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Becky Krinsky Coach de vida, conferencista, escritora y columnista ganadora de premios internacionales por sus libros de superación personal y transformación. Licenciada en Ciencias de la Educación, con estudios en Desarrollo Humano, y Consejería. Egresada de la Anáhuac, Universidad de México. Fundadora de Recetas Para la Vida © / Recipes for Life © y de la columna Pregúntale a Becky, que contesta preguntas de todas partes del mundo, colaboradora con la revista Mujer actual por mas de 10 años. Con importantes participaciones en plataformas internacionales y nacionales, participa en conferencias presenciales y en línea, transmisiones en la radio y segmentos de televisión semanales. Su mensaje y su concepto único de recetas para la vida, ha servido de gran inspiración, entretenimiento en el mundo hispano alrededor del mundo. El cual tiene como fin ofrecer concientización y responsabilidad para vivir en plenitud, crear una actitud positiva y despertar el sentimiento de gratitud y aceptación ingredientes necesarios para ser feliz y tener una vida emocionalmente nutritiva. Con importantes participaciones en plataformas internacionales y nacionales, en conferencias en vivo, transmisiones en la radio y segmentos de televisión semanal, con el mensaje y su concepto tan único de recetas para la vida, el cual ha servido de gran inspiración, entretenimiento y sobretodo concientización de la importancia de tomar responsabilidad para despertar el sentimiento de gratitud y aceptación ingredientes necesarios para ser feliz y vivir en plenitud. Premios y nominaciones Medalla de oro por sus columnas con el tema del éxito y la superación personal, premio José Martí, a nivel Nacional en EUA. Medallas de plata y bronce por publicaciones de temas relevantes para la comunidad hispana en el mundo. Ganadora del primer lugar en el Latín Book Award por su libro “Como tratar con gente difícil”- en la categoría de auto transformación en español. Nominada y con premio en el latín Book Award por su segundo libro “Mujer actual mujer de valor”- categoría temas de la mujer Reconocida y premiada con excelencia en periodismo del San Diego.