Mucha investigación se ha hecho con el objeto de definir lo que en imaginarios suele conocerse como “pueblo judío”. Dicha idea se ha tratado de abordar desde una plétora de perspectivas y campos de análisis que, si bien no ofrecen una definición integral, justifican la necesidad de partir de la premisa de que se está hablando de un fenómeno heterogéneo que abarca múltiples etapas históricas, latitudes, grupos, idiomas e ideologías. Sin embargo, proporcionar una definición integral supera los objetivos de esta investigación, que busca ofrecer una ventana que permita re-conocer una de las caras de la diversidad del “pueblo judío”. Este trabajo analiza a un grupo de judíos inmigrantes ashkenazitas que tenían una ideología particular, el bundismo, los cuales emigraron a México en busca de mejores condiciones económicas y sociales. Formado en 1897 por judíos de Vilna, ciudad de , en aquel entonces parte del Imperio Ruso, el bundismo fue un movimiento, cuyo objetivo era cambiar la situación opresiva en la que ellos vivían, mediante el socialismo pero manteniendo su identidad.

Los bundistas que llegaron al México posrevolucionario entraron en contacto con dicha ideología en del este porque eran trabajadores o artesanos. Al inmigrar a tierra mexicana se convirtieron en empresarios debido a que el contexto mexicano era muy diferente y se les abrieron nuevas oportunidades en el campo económico. Además, la población judía en México era reducida, ya que para 1928 había tan sólo 10,000 judíos en el país,2 de los cuales solamente una parte provenía de oriental. El resto tenía lenguas y culturas diferentes y la identificación entre judíos de diversas zonas no siempre se manifestaba. Debido a lo anterior, el grupo bundista tuvo que adaptar su ideología y crear nuevos proyectos que fuesen coherentes con su movimiento y pudieran cumplir en una comunidad tan diferente.

A lo largo del escrito se ahondará principalmente en el tema de la “identidad judía”, objeto de discusiones académicas de actual vigencia. El propuso una forma de “identidad” judía cuyas bases no se encontraban ni en la religión judía ni en la fundación del Estado de Israel. Analizar sus propuestas nos sirve para entender las diversas formas de “identidad” judía, punto de importancia relevante debido a que se tiende a homogeneizar a grupos “identitarios” y a encajonarlos en una sola forma de ser. Este ensayo pretende romper con los estereotipos que se han desarrollado acerca de lo que un judío es o “debe ser” y busca explicar una de las voces de las identidades judías. La construcción de una “identidad” por los bundistas tampoco fue está- tica sino que cambió con los trágicos sucesos del Holocausto. En un inicio, ellos luchaban por un proyecto universal: el socialismo.

Pensaban y sentían que, como judíos, desempeñarían un papel importante dentro de él. Pero con el Holocausto y la matanza de las bases judías trabajadoras, empezaron a defender la “identidad” en la diáspora, principalmente la cultura idish, dejando a un lado el anhelo universal. Este punto dará una muestra de cómo la identidad que un mismo grupo construye es también dinámica, además de que tampoco se puede ver de manera homogénea a los bundistas a través del tiempo. Considero que el estudio de los bundistas en México es importante para entender cómo y con qué propuestas se fue configurando la comunidad judía en México. Servirá para dar cuenta de la diversidad de opiniones y propuestas que la constituyeron y dejar de verla como un ente monolítico. Mi investigación explicará igualmente qué representó para los emigrantes, con una ideología definida, adaptar sus propuestas a las nuevas circunstancias. Asimismo abordaré de qué manera los bundistas en México lucharon en contra del fascismo.

El asumió un papel activo frente a lo que le estaba pasando a los judíos de del este. La forma en la que se entendían a sí mismos y al judaísmo les hizo emprender ciertas acciones y organizarse de cierta forma. Por ejemplo, mientras que los ortodoxos decidieron reunirse para rezar y dar dinero a organizaciones de ayuda, los bundistas buscaron entrar en contacto con los sindicatos de obreros mexicanos para crear conciencia y buscar apoyo.3 Su lucha contra el fascismo fue posible debido a las relaciones que algunos habían establecido con líderes de la izquierda mexicana y a su estrecha relación con los bundistas tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo.

El trabajo podrá servir para entender una de las respuestas en contra del fascismo y ahondará en las relaciones ideológicas entre migrantes y líderes mexicanos. Por otro lado, he tenido la oportunidad de convivir con miembros de la comunidad judía en México. Las opiniones que circulan sobre los bundistas varían desde que eran unos terroristas hasta que la mayoría de los judíos en México fueron bundistas por un tiempo. Ambas opiniones parten de la poca investigación acerca del en México, lo cual confirma la necesidad de historiar a este grupo para dar interpretaciones fundamentadas.

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