Diario Judío México - En la primera plana del periódico Haaretz, del 17 de octubre, apareció una noticia bajo el encabezado: “En el jardín de la independencia de la mujer”.

Se refería al centenario de La Granja de Mujeres Jóvenes-Havat Ha’almot- que florece nuevamente y está abierta al público. Fundada en la orilla sur del lago Kinneret, hoy es parte de la Sociedad para la Preservación de los Lugares Históricos de .

En el jardín se reproducen los sembradíos realizados por las jóvenes pioneras, se trata de preservar el pasado con la mayor fidelidad posible, el objetivo es educativo fundamentalmente.

La Dra. Sinai afirma que la granja se convirtió en leyenda por las mujeres que estuvieron allí, en especial, la poeta Raquel. Fue el crisol para las pioneras de la Segunda Aliyah, “la matriz de donde salieron las pioneras que se repartieron por toda la Galilea. La historia de Havat Ha’almot ha sido cobrado atención en los últimos anos por la restauración de Hatzer Kinneret-fundada en 1908 para entrenar a los pioneros de la Segunda Aliyah en los trabajos agrícolas- y por la novela de S. Lapid publicada en inglés con el titulo Nunia”.

Havat Ha’almot fue fundada por Hannah Meisel, aunque no era parte de Hatzer Kinneret, fue su vecina inmediata, durante sus 6 anos de existencia preparó como 70 mujeres para el trabajo agrícola.

Hannah Meisel nació en 1883, la quinta hija de una familia ortodoxa con ideas diferentes a la ortodoxia estricta: permitió que sus hijas estudiar en escuelas no-judías. Hannah terminó sus estudios en el Gymnasium de Horodno, su ciudad natal, con distinción, como autodidacta estudio latín y podía ingresar a estudios superiores, pero, en esa época, no admitía mujeres en estudios de agricultura. En espera de una oportunidad para realizar sus sueños, Hannah se concentro en sus actividades en Poalei Sion con entusiasmo y gran provecho para el movimiento. Se distinguió tanto en su trabajo que fue encarcelada por las autoridades y obligada a abandonar la ciudad, Se fue a vivir a Odesa, centro importante de cultura judía.

Profundamente interesada en lo que ocurría en Palestina, se dedicó a investigar las experiencia de la Primera Aliyah y las razones de sus fracasos. Le pareció que el problema de las mujeres en su encuentro con el trabajo agrícola no podía ser ignorado y su causa estaba en la falta de preparación antes de emigrar a la vida rural. Para evitar el fracaso necesitaban una preparación adecuada antes de emigrar.

En 1905 fue elegida como delegada al VII Congreso realizado en Berna. Después del Congreso se quedo en Suiza y encontró que podía estudiar en Niederlenz, en el primer curso de jardinería para mujeres. Un año más tarde pasó a la Universidad de Besacon en Francia, donde estudió agronomía durante tres años, al mismo tiempo se preparo en una estación experimental para vegetales y árboles frutales, terminó su doctorado con honores. Sus estudios reforzaron su idea de la importancia del trabajo de las mujeres en agricultura; la idea sionista de volver al trabajo de la tierra, era una condición necesaria, pero no suficiente, para implementarla era imprescindible la acción basada en el conocimiento agrícola de hombres y mujeres.

En 1909 Hannah emigró a Palestina y empezó a buscar el lugar idóneo para materializar sus ideas. Meses mas tarde encontró trabajo en la Granja Sejera, donde quedaban algunas mujeres después de la disolución del colectivo y las ideas de Hannah fueron bienvenidas por su sencillez y acierto: Las mujeres no debían buscar igualdad con los hombres en el trabajo que no era adecuado para sus habilidades y sus atributos. Lo que debían hacer era darle expresión a la “voz femenina” en la agricultura, prepararse para desarrollar ramas especiales de agricultura adecuadas a sus capacidades.

En 1911 Hannah estableció su primer marco de preparación agrícola: Havat Ha’almot como parte de la granja Kinneret de la Federación Sionista. La granja funciono hasta 1917 sostenida por La Liga de Mujeres judías para Trabajo Cultural en Palestina, organización de mujeres alemanas, cuyo apoyo inspiro Meisen en un viaje a Berlin en 1910.

La granja era un lugar de independencia femenina, un lugar donde las pioneras se hicieron conscientes de la condición de igualdad entre los sexos. En palabras de la actual presidenta del Hatzer Kinneret, Z. Hakham Gabay, Hannah quería que las mujeres fueran independientes, las pioneras ambicionaban ser socias en el trabajo, pero al final, fueron lavanderas y cocineras. El objetivo de la granja era cambiar esa situación.

El trabajo en la cocina y la lavandería era tan importante y tan necesario como el trabajo de la tierra, pero, no era valorado o respetado de la misma manera, ni era campo de héroes; no era trabajo de socios igualitarios.

Sin duda, las jóvenes que se encontraban en la granja, sentían que eran socias en una revolución real, “Recibimos una parte especial del campo y será nuestra para trabajarla como queramos, de acuerdo con nuestras habilidades”. Escribió S. Bluwstein, hermana de la poeta Raquel, ” Es un tiempo glorioso. ¡Que liberación!”

Como ciudadana rusa, Hannah Meisel tuvo que salir de Palestina en 1917, volvió en 1919. En 1920, en Tel Aviv, se puso en contacto con la WIZO, como resultado estableció y dirigió, durante dos años, una escuela para mujeres que se ocuparían en trabajos domésticos y agrícolas. En esa época, también ayudo a establecer granjas educativas en Petaj Tikvah y Nahalat Yehuda – Mishkei Hapoalot.

Su trabajo y dedicación culminaron en 1926, cuando se inauguró la Escuela de Agricultura en Nahalal, la administro hasta su retiro en 1960.

La escuela recibió la colaboración de organizaciones de mujeres de varios países, se abrió con un grupo de 60 mujeres y preparo cientos de mujeres a través de los anos. En 1927, el grupo Haddasah de Canadá se hizo totalmente responsable de The First Agricultural College for Woman in Eretz , como la llamaron.

Pagaron las inversiones anteriores que se habían hecho y la propiedad de la escuela les fue transferida.

Con el paso del tiempo, la escuela cambió y hoy es una secundaria con el nombre de Hanna Meisel.

Hannah Meisel murió en 1972 y fue enterrada en Nahalal.

En la misma primera página de Haaretz, el mismo día, en una columna continua al centenario de Havat Ha’almot, se publico otra noticia:

“La Corte limita la separación de sexos en Mea Shearim durante Sucot.”

Cada noche de Sucot, se celebra tradicionalmente la ” Simjat beit Hashoevah”. En su manera de guardar la celebración, los ultra ortodoxos imponen que las mujeres no pueden caminar por donde caminan los hombres; las calles se dividen con una cortina instalada especialmente o por un barandal. La Suprema Corte de Justicia decidió que las cortinas debían desaparecer inmediatamente junto con los guardias que imponían la separación y el ano próximo, también el barandal tendrá que desaparecer.

La Corte Suprema de Justicia respondía a la protesta y exigencia de una mujer, concejal de la ciudad, Rachel Azaria, quien descubrió el primer día de Sucot que la orden del ano pasado, prohibiendo la separación de sexos en la callejera violada por los ultraortodoxos.

El jefe de la policía local, N. Shaham, admitió que la policía no vigilaba las calles y tampoco imponía la prohibición que, de hecho, el ano presente, la separación era mas estricta, en vez de dirigir a hombres y mujeres a pasos diferentes de la calle, exigían que usaran calles separadas.

“Es escandaloso, pero son solo unas cuantas decenas de metros”, dijo. Pero prometió vigilar estrictamente el cumplimiento de la orden de la Corte en el futuro.

Para Raquel Azoria, ‘este es un largo proceso de lucha para las mujeres de y, también, por la democracia.

Los concejales ultraortodoxosos de la ciudad, entre los cuales no hay mujeres, criticaron duramente la intervención de Azoria, I, Pindrus la llamo “provocación”. Sin embargo, nada detiene la lucha por la independencia de la mujer, en la agricultura, en las calles de Mea Shearim o en el proceso de la democracia.

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Nació en la Ciudad de México, terminó sus estudios de Filosofía en la UNAM, es Escritora y traductora. Actualemente reside en Israel.