Diario Judío México - La muerte es parte de la vida, todos incluyendo los niños somos conscientes de ello; Sin embargo no es hasta que se presenta la muerte de un ser querido, cuando nos cuestionamos cómo explicárselos a los más pequeños.

Lo primero que hay que saber al enfrentar temas difíciles con los niños como lo es la muerte, es que siempre se debe de hablar con la verdad, ésta siempre resulta más fácil de manejar y evita que los pequeños se formen fantasías que en ocasiones son mucho más terribles que la misma realidad.

Es importante explicarle al niño lo que sucede, siempre en sus palabras, con explicaciones claras y concretas (evitando detalles innecesarios). Es importante adaptarse a la edad del niño. Un niño sólo puede absorber cantidades limitadas de información por lo que las explicaciones deben de ser claras y sencillas.

Los niños hasta la edad de 6 años, no entienden realmente el significado completo de la muerte, especialmente su carácter definitivo y universal.

Los niños entre 6 y 8 años comienzan a entender lo definitivo de la muerte.

A partir de los 9 y 10 y hasta la adolescencia comienzan a darse cuenta de que la muerte es irreversible e inevitable.

Para hablar de la muerte es preciso explicarles a los pequeños que quiere decir morir y se puede explicar diciendo que es cuando una persona deja de tener vida, deja de respirar, y ya no la vemos más.

Por lo tanto ante la muerte de alguien querido:

Hay que decirles que ese ser querido que murió ya no le vamos a ver, que tenemos su recuerdo y la fortuna de haber vivido momentos lindos en su compañía.

El no hablar del asunto envía al niño un mensaje equivocado, en primer lugar no entiende que sucede, al ver a los padres tristes, y no recibir explicación alguna le confunde, por lo que es importante que los padres no oculten su pena frente al pequeño, él igual percibe que algo sucede. Es importante explicarles que están tristes y que cuando alguien muere aveces la gente llora y llorar cuando se está triste está bien; Validar las emociones propias ayuda al niño a expresar las suyas con mayor confianza. El niño sabe y siente que algo ocurre la comunicación y la verdad le ayudan a gestionar con sus emociones y con las de los de más.

El explicar con opiniones filosóficas y religiosas relacionadas con la muerte que cada tiene ayuda a aceptar y ver la muerte como algo natural.

Es importante hablar de la persona que murió aunque se este triste, y den ganas de llorar, es mejor explicar a los niños que tras la muerte de un ser querido el recordar a pesar de causar tristeza está bien, se les puede decir por ejemplo: “ Algunas veces al hablar de su padre me salen lágrimas porque lo extraño mucho, pero me gusta pensar en él y hablar de él, ¿A ustedes no?”.

Por otra parte es importante aclarar la causa de la muerte, pudiera ser por la edad, en éste caso acompañar la explicación diciendo que la persona vivió una larga vida y que así sucede después de vivir por tantos años, en el caso de enfermedad o accidente, aclarar que es algo que le sucedió a esa persona y no les pasa a todos. Los niños al perder un ser querido temen que esto mismo le suceda a otro ser querido o a ellos mismos, y aveces no lo ponen en palabras, por lo que en éste punto hay que ser especialmente claros.

Ante una pérdida, saber que al igual que los adultos, el niño pasa también por un proceso de duelo; Por lo que es importante el contacto físico, abrazarlos que los niños sientan que no están solos y que se sientan seguros, que usted aunque esté triste podrá cuidarlos.

Es de suma importancia brindarles un espacio para que se expresen, sí al pequeño le cuesta trabajo hacerlo verbalmente el juego, el dibujo, escribir cuentos o cartas y en general las actividades artísticas son siempre grandes herramientas, compartir las emociones ayuda a que el pequeño no se sienta sólo y que sepa que usted al igual que él extraña al ser que falleció. Al igual que el niño necesita expresar sus sentimientos de dolor frente a la pérdida aparecen de la mano sentimientos de mucho enojo, temor, culpa e inseguridad por lo que es importante permitirle al niño expresarse y validarle lo que siente, no descartar ni ridiculizar ningún sentimiento, escucharlo para reconfortarlo y aclararle que es normal que se sienta enojado, triste así como explicarle que la ausencia no es culpa suya y asegurarle que usted estará a su lado aunque aquel ser querido se haya ido ya.

Todas las emociones son válidas, nunca niegue de ninguna manera la relación amorosa del niño con el muerto.

Vivir la pérdida de un ser amado puede ser una época difícil para todos en la . pero este tipo de trauma emocional puede tener aspectos positivos y de madurez para sus hijos siempre y cuando se cubran las necesidades básicas como:

  • La necesidad de no exclusión, así como de información clara y adecuada a la edad.
  • La necesidad de seguridad y amor.
  • La necesidad de recordar
  • La necesidad de saber que todas las personas que enfrentan la pérdida de un ser amado se sienten tristes.
  • La necesidad de expresar todos los sentimientos sin temor a burlas o reprimendas.

Finalmente es importante saber que si usted siente que requiere de alguna asesoría, apoyo o ayuda siempre hay profesionales de la salud que le pueden orientar.

Paola Hamui Amkie
Psicoanalista
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