Aprende a disfrutar a tu a pesar de tener problemas con ciertas personas que son inevitables.

Las reuniones familiares no son, ni deben de ser el lugar para confrontar o resolver viejos problemas que ya vienen cargados con resentimientos amargos. Las reuniones familiares son momentos de celebración y de reencuentro.

A pesar de que las reuniones familiares pudieran parecer una excelente plataforma para poder ventilar y aclarar situaciones incomodas, en realidad no lo son. Hay muchas distracciones, ruido, hasta bebidas alcohólicas, niños pequeños, personas que tienen mucho tiempo de no verse… el tiempo para platicar es limitado y no es un lugar apropiado.

Una celebración o una reunión familiar es un momento para fortalecer las relaciones con las personas. Es tiempo para festejar, divertirse y sentirse parte de un núcleo que nutre las relaciones y que otorga el sentimiento de pertenecía necesario para sobrevivir un mundo acelerado y lleno de compromisos.

Cuando uno está invitado a una fiesta, debe de ir con la intención de pasarla bien. No se va a buscar pleitos, ni a encontrar pretextos para criticar y hacer que otros se sientan incomodos.

Hay que saber agradecer la invitación y hacer que todos disfruten de una buena reunión. Hacer de la celebración un momento agradable y memorable beneficia a todos.

Obvio que los problemas se deben de solucionar o por lo menos poder aligerar y desde luego, que sería increíble poder limar esas asperezas que lastiman tanto. Pero es importante reconocer que las fiestas no son el lugar apropiado.

Las reuniones familiares asi como cualquier tipo de reunión, tienen una rica variedad de personalidades y de temperamentos. Esta el chistoso que se burla de todos, el dramático con su papel como protagonista en la tragedia de su vida, el controlador, está el exitoso, el social, la bonita, la mudita, al que todos molestan, el que ofende y el que está enojado y se ha peleado con todos… cada uno es especial.

Todos juntos enriquecen la experiencia y hacen que la sea única. Nadie habla de que hay familias perfectas y CLARO que todas las familias tienen su historia y sus problemas. La cuestión que se habla aquí, es que a pesar de los problemas y los males entendidos, existe un ingrediente nutritivo y necesario que hace que la sea un centro importante para el bienestar personal.

Negar o evadir a la familia, solo amarga la existencia. Quizá no hay que amarla de tan cerca, sobre todo se está provoca tanto malestar y si de verdad la locura es mayor. Pero definitivamente hay que aprender a reconocerla, no maldecirla y saberla aceptar.

La es parte de uno mismo, si no la puedes entender, por lo menos aprende a aceptarla y a saber sobrellevarla.

Si tienes una reunión familiar, recuerda es solo una reunión, lleva una buena actitud y no busques resolver, nada más trata de pasártela bien y crea un buen pretexto para platicar en otra ocasión.

La receta

Disfrutando reuniones familiares

Ingredientes

  • Gratitud – agradecimiento profundo por tener y ser parte de una
  • Paciencia – aguante y calma para poder entender y disfrutar a pesar de las diferencias
  • Presencia – estar en el momento, con ganas de disfrutar y de pasársela bien
  • Buena actitud – buscar lo bueno de cada persona en cada situación
  • Prudencia – reconocer cuando es el mejor momento para poder hablar de cosas delicadas

Afirmación Positiva para disfrutar las reuniones familiares:

Me da gusto poder disfrutar a mi y a mis amigos. Reconozco la fortuna que tengo, porque tengo que me quiere. Irradio paz, cariño y busco lo mejor de todos los que se encuentran cerca de mí. Puedo sonreír y ser agradable con mis familiares que me han lastimado. Las reuniones son buenas para el alma y la paz emocional. Agradezco la oportunidad de tener familia.

Como disfrutar las reuniones familiares:

  1. Asistir a las reuniones para disfrutar el momento, sin buscar problemas. Es recomendable aprovechar la oportunidad para reconectarse y captar cada detalle que sucede, sin buscar algún tema para criticar. Estar presente y consiente hace que uno la pase mejor.
  2. Una actitud positiva y tranquila refleja seguridad e invita a otros a venir a platicar. Cuando uno está de buenas y con una mente abierta inspira y abre la puerta para que otros se puedan acercar.
  3. Puedes ser amable y cortés y no por eso quiere decir que olvidaste el malentendido. Cuando uno muestra su mejor cara, diluye el enojo y abre la posibilidad para platicar con menos coraje y se podrá aclarar los problemas o los malos entendidos.

Si aprendes a disfrutar tus reuniones familiares, estas podrán ser los grandes tesoros que te den fuerzas cuando menos lo esperes.

Si tienes dudas especificas o quieres platicar tu caso en particular, ofrecemos sesiones de coaching personal que te pueden ayudar mucho a solucionar tu problema o duda. Pide tu cita hoy.
https://www.paypal.com/cgi-bin/webscr?cmd=_s-xclick&hosted_button_id=CBJYD8CFYMFF4

SIN COMENTARIOS

Deja tu Comentario

A excepción de tu nombre y tu correo electrónico tus datos personales no serán visibles y son opcionales, pero nos ayudan a conocer mejor a nuestro público lector

A fin de garantizar un intercambio de opiniones respetuoso e interesante, DiarioJudio.com se reserva el derecho a eliminar todos aquellos comentarios que puedan ser considerados difamatorios, vejatorios, insultantes, injuriantes o contrarios a las leyes a estas condiciones. Los comentarios no reflejan la opinión de DiarioJudio.com, sino la de los internautas, y son ellos los únicos responsables de las opiniones vertidas. No se admitirán comentarios con contenido racista, sexista, homófobo, discriminatorio por identidad de género o que insulten a las personas por su nacionalidad, sexo, religión, edad o cualquier tipo de discapacidad física o mental.
Artículo anteriorEl mapa judío sobre el que crece Plasencia
Artículo siguienteAntisionismo y antisemitismo - ¿De qué se trata?
Becky Krinsky Coach de vida, conferencista, escritora y columnista ganadora de premios internacionales por sus libros de superación personal y transformación. Licenciada en Ciencias de la Educación, con estudios en Desarrollo Humano, y Consejería. Egresada de la Anáhuac, Universidad de México. Fundadora de Recetas Para la Vida © / Recipes for Life © y de la columna Pregúntale a Becky, que contesta preguntas de todas partes del mundo, colaboradora con la revista Mujer actual por mas de 10 años. Con importantes participaciones en plataformas internacionales y nacionales, participa en conferencias presenciales y en línea, transmisiones en la radio y segmentos de televisión semanales. Su mensaje y su concepto único de recetas para la vida, ha servido de gran inspiración, entretenimiento en el mundo hispano alrededor del mundo. El cual tiene como fin ofrecer concientización y responsabilidad para vivir en plenitud, crear una actitud positiva y despertar el sentimiento de gratitud y aceptación ingredientes necesarios para ser feliz y tener una vida emocionalmente nutritiva. Con importantes participaciones en plataformas internacionales y nacionales, en conferencias en vivo, transmisiones en la radio y segmentos de televisión semanal, con el mensaje y su concepto tan único de recetas para la vida, el cual ha servido de gran inspiración, entretenimiento y sobretodo concientización de la importancia de tomar responsabilidad para despertar el sentimiento de gratitud y aceptación ingredientes necesarios para ser feliz y vivir en plenitud. Premios y nominaciones Medalla de oro por sus columnas con el tema del éxito y la superación personal, premio José Martí, a nivel Nacional en EUA. Medallas de plata y bronce por publicaciones de temas relevantes para la comunidad hispana en el mundo. Ganadora del primer lugar en el Latín Book Award por su libro “Como tratar con gente difícil”- en la categoría de auto transformación en español. Nominada y con premio en el latín Book Award por su segundo libro “Mujer actual mujer de valor”- categoría temas de la mujer Reconocida y premiada con excelencia en periodismo del San Diego.