Diario Judío México - El año 1897 marca un viraje para los judíos rusos. En unos cuantos meses nacen el movimiento sionista, la Unión General de los Obreros Judíos de Polonia, Lituania y de (Bund), y del Partido Obrero social-demócrata de (PODSR) Tres horizontes se abren entonces para ellos: la creación de un estado judío en Palestina, una autonomía nacional cultural descansando sobre el Yidish, y el socialismo y la asimilación en el combate revolucionario.

A raíz del empeoramiento de las manifestaciones antisemitas al final del siglo XIX, el sionismo y el Bund son los movimientos más populares. El Partido bolchevique sigue muy minoritario en el seno del judaísmo ruso. Después de su victoria, los bolcheviques tienen que revisar su programa de asimilación. En octubre 1918, Simon Diamentenstein, jefe de la sección judía, la Evsetsia, del Partido comunista ruso, propone crear una ” Palestina en Moscú”. La idea es ofrecer un territorio (como lo persiguen los sionistas), y tomar en cuenta de la especificad cultural y nacional judía (como lo idean los bundistas).

En 1923, el poder soviético lanza un proyecto de instalación de los judíos en el campo, que se concreta en 1928 con la creación de una ” unidad administrativa” en el Lejano Oriente. El Birobidjan es transformado en una región administrativa judía en 1934. Sin lazo alguno con la historia judía, ubicado en una región del Lejano Oriente con condiciones de vida muy difíciles, el Birobidjan fue un fracaso. En 1939, menos de 20,000 judíos estaban instalados allí.

Después de los años 20, que vieron el despegue de la cultura Yidish, los judíos sufren con la política de rusificación por parte del aparato del Estado y del Partido; el gran Terror en 1937-1939 diezma los marcos del Birobidjan. Pero el peor no había sucedido todavía…

Después de la firma del pacto germano-soviético y de la anexión de los Estados bálticos, de la parte oriental de Polonia, de la Besarabia y de la Bukovina del Norte, la población judía aumenta en más del 50%. Sobre los 5,000.000 de judíos que se encuentran en territorio soviético, más de 2,600.000 son exterminados, de los cuales 1,000.000 por balas nazis, entre 1941 y 1945. Paradoja: en el mismo momento que se desarrolla esta empresa de destrucción, Stalin crea, para movilizar a los y la Gran Bretaña a favor del esfuerzo de guerra soviético, una institución: El Comité Antifascista Judío, CAJ, que permitiría a los judíos expresar su identidad en el plan nacional e internacional. El CAJ se vuelve de inmediato el portavoz de los judíos de la URSS, al punto de proponer a Stalin la creación de una República Judía en Crimea. Stalin desecha este proyecto.

En 1947, a pesar de su oposición al sionismo, la URSS decide apoyar la creación de un Estado judío en Palestina: la razón es debilitar Londres y tratar de conseguir una salida al Oriente Próximo. Los judíos de la URSS piensan que pueden manifestar abiertamente su simpatía con . La primera embajadora del Estado judío, Golda Meir, es recibida con entusiasmo en septiembre 1948 en la sinagoga de Moscú, lo que provoca la rabia de Stalin. Empiezan entonces los años negros. Los judíos soviéticos se vuelven la meta privilegiada de la represión stalinista. Esta campaña principia en Moscú con la liquidación del CAJ, en noviembre 1948, y sigue con la purga en los medios intelectuales y artísticos, con pretexto de luchar contra el cosmopolitismo y el nacionalismo judíos; se desarrolla también en el mismo momento en Europa oriental, con las purgas y los procesos ( Rajk, Slansky) a consecuencia de la ruptura con Tito. Pero es con el asunto de las “blusas blancas” que la represión se hace más concreta.

El 13 de enero 1953, Pravda publica un articulo denunciando un complot sionista, tramado por médicos, mayormente judíos, por orden de la JOINT, organización judía americana. Se les acusa de haber asesinados a Chtcherbakov, muerto en 1945 e Idanov, muerto en 1948, dos personajes muy cercanos a Stalin.,y de haber tratado de eliminar algunos jefes del ejercito. Circulan rumores sobre un plan de deportación de los judíos y empiezan manifestaciones antisemitas..

Stalin muere el 5 de marzo de 1953. La campaña antisemita se detiene de inmediato. Después de los años negros, el divorcio se consume entre los judíos de la URSS y el poder soviético. Aun con el fin de la represión masiva, parte de los judíos considera que la salida de la URSS es la única solución a la persistencia de un antisemitismo de estado y popular.

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