En el libro de Devarim capítulo 15, al final de parashat Reé, la Torá nos habla acerca de las tres fiestas de nuestro calendario llamadas los “shalosh regalim”, es decir las tres fiestas en las que debíamos ir al Bet Hamikdash (Templo de Jerusalem):

“Observa el mes de la primavera y harás Pésaj para Hashem tu D’os…” (versículo 1).

“Siete semanas contarás para ti… Y harás una fiesta de semanas para Hashem, tu D’os…” (vers. 9-10).

“La fiesta de las cabañas harás para ti siete días, al recolectar de tu silo y de tu lagar. Y te alegrarás en tu fiesta… Siete días festejarás para Hashem tu D’os en el lugar que elegirá D’os, ya que te bendijo Hashem tu D’os en toda tu producción del campo y en toda la obra de tus manos y serás solamente feliz” (vers. 13-15).

“Tres veces al año se presentará todo hombre delante de Hashem tu D’os en el lugar que elegirá, en la fiesta de las Matzot, y en la fiesta de Shavuot y en la fiesta de las Cabañas…” (vers. 16).

Estos versículos nos enseñan que además de rememorar importantes eventos históricos de nuestra historia como pueblo, los shalosh regalim (las tres fiestas de peregrinación a Ierushalaim) están relacionados con el ciclo anual del trabajo de la tierra: Pésaj con la cosecha de la cebada, Shavuot con la cosecha del trigo y Sucot con la finalización del ciclo anual de la cosecha de los cereales.

En su comentario sobre el midrash Sifrí llamado “HaTorá Vehamitzvá”, el Malbim (Rabí Meir Leibush Ben Iejiel Mijal, 1809 – 1879) nos explica que era una costumbre muy difundida entre los pueblos agricultores de aquellas épocas festejar con alegría en la época que comenzaba la cosecha de la cebada, también al cosechar el trigo, y también al concluir la época de la cosecha de la producción del campo.

Y es por eso que además de recordar determinados sucesos históricos que tuvieron lugar en esas fechas (por ejemplo, el 15 de Nisán la salida de Egipto y el 6 de Siván la entrega de la Torá) D’os nos ordenó festejar estas tres fiestas de peregrinación en esas épocas del año para que las fiestas que hasta ese momento acostumbraban realizar para ellos, no las hagan más para ellos sino sólo para D’os, alegrándose en ellas no por la producción del campo y sus posesiones y dinero, sino porque vendrían al Bet Hamikdash, “delante de D’os”.

Y es por eso que la Torá dice en los versículos 13 y 14: “La fiesta de las cabañas harás para ti siete días, al recolectar de tu silo y de tu lagar. Y te alegrarás en tu fiesta…”, pues la costumbre general de los pueblos era hacer una fiesta en el período de la recolección, como explicamos.

Pero en el versículo 15 la Torá dice: “Siete días festejarás para Hashem tu D’os en el lugar que elegirá D’os, ya que te bendijo Hashem tu D’os en toda tu producción del campo y en toda la obra de tus manos y serás solamente feliz”, y este versículo contiene algunas diferencias en relación con los anteriores:

Aquí D’os les pidió que no las festejen para ellos sino para Él: “Siete días festejarás para Hashem tu D’os…”; y que no las festejen en sus casas sino en el lugar que Él elegiría: “…en el lugar que elegirá D’os…”; y que no se alegren principalmente por la obra de sus manos sino por Él: “…ya que te bendijo Hashem tu D’os en toda tu producción del campo y en toda la obra de tus manos…”.

Este versículo finaliza diciendo “…y serás solamente feliz”. Pero, ¿cómo es que serán verdaderamente felices? La respuesta la encontremos en el versículo siguiente: “Tres veces al año se presentará todo hombre delante de Hashem tu D’os en el lugar que elegirá, en la fiesta de las Matzot, y el la fiesta de Shavuot y en la fiesta de las Cabañas…” (vers. 16), es decir al reunirse en el Bet Hamikdash presentándose delante de D’os.

Y es por eso que D’os decretó el tiempo de estas fiestas relacionado con el tiempo en que los demás pueblos festejaban para ellos (además de que en esas fecha tuvieron lugar los distintos hechos de nuestra historia). Y es por eso que en Pésaj y en Sucot donde no era época de trabajo y acostumbraban festejar 7 y 8 días respectivamente, D’os ordenó que también nosotros festejemos para Él las fiestas de Pésaj y Sucot con una duración de 7 y 8 días respectivamente.

Pero por cuanto que al finalizar la época de la cosecha de la cebada, aquellos pueblos acostumbraban festejar un sólo día porque debían seguir trabajando en la cosecha del trigo, en el midrash (Sifrí Reé 196), Rabí Shimón nos enseña que D’os se preocupó por la situación económica de los hijos de Israel y por eso les ordenó que en lugar de festejar Shavuot varios días, al igual que Pésaj o Sucot, esta festividad sea festejada un sólo día.

Fuente: Judaismohoy.com

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