Diario Judío México - Nuestra mente puede jugar la importante función de ser un “simulador” de varias situaciones desde muy intensas hasta muy placenteras.

Nos pasa seguido el estar soñando despiertos y tener pláticas internas acerca de todas las posibilidades tanto positivas como negativas que nos pueden pasar a nosotros, a nuestra gente cercana, a nuestros negocios/organizaciones y al mundo en general.

Esta capacidad de simulación y anticipación que tiene la mente puede ayudarnos cuando la canalizamos bien y la usamos para estar con cierta alerta saludable acerca de riesgos y oportunidades disponibles.

El problema es cuando abusamos de esta capacidad de simulación mental y en lugar de ayudarnos nos comienza a afectar.

En general, este abuso de nuestra plática interna de preocupación nos afecta en dos situaciones específicas:

1) Cuando no podemos hacer nada al respecto de cierta situación.

En este caso necesitamos aprender a entrenar a la mente a hacer las paces con algo que no podemos cambiar. También podemos entrenar a la mente a que perciba de forma diferente eso que no se puede cambiar y regresar al momento presente usando varias técnicas disponibles que hemos platicado en otros emails/capacitaciones.

2) Cuando si podemos cambiar algo de cierta situación.

En este caso si es posible cambiar algo y en lugar de cambiarlo seguimos viendo todos los riesgos del ambiente sin generar ningún cambio o movimiento.

Al no hacer los cambios necesarios o dar el primer paso para cambiar cierta situación, esto nos comienza a costar más energía que generar el cambio.

Creo que si sabes a lo que me refiero, cuando dejas algo por meses o años y finalmente si lo haces te das cuenta que te tardaste demasiado y que la energía de esperar y darle vueltas en tu cabeza fue mucho más costoso en energía y tiempo que si tomar los pasos para generar el cambio.

Es por esto que es muy importante el que aprendamos dos habilidades clave para nuestro éxito personal y paz interna:

Aprender a dejar ir cuando no podemos ya hacer nada al respecto y darnos cuenta cuando si podemos generar un cambio y tomar los pasos necesarios por que si no los hacemos el costo de no actuar es mucho más alto que el de si actuar.

Es importante que recordemos que hay veces que actuar en la dirección incorrecta es mejor que no actuar por que ya que estás en movimiento, aunque sea el movimiento incorrecto, siempre puedes ir ajustando tu dirección.

Algunas preguntas para ir pensando en estos días:

¿Qué necesito dejar ir que definitivamente no puedo cambiar y me está costando tiempo, , energía, etc.?

¿Qué temas de mi vida/negocio si puedo cambiar y he estado posponiendo generando costos en y energía mucho mayores a si generar los cambios necesarios?

Las opiniones expresadas aquí representan el punto de vista particular de nuestros periodistas, columnistas y colaboradores y/o agencias informativas y no representan en modo alguno la opinión de diariojudio.com y sus directivos. Si usted difiere con los conceptos vertidos por el autor, puede expresar su opinión enviando su comentario.

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Coach y Public Speaker. Ha impartido talleres, conferencias y programas en varias empresas en la república mexicana, estudió la Carrera en Ciencias Químicas, Maestría en Terapia Ocupacional y Capacitación Clínica en Reducción de Estrés.