Diario Judío México - La introspección, es la observación que una persona hace de su propia conciencia o de sus estados de ánimo para reflexionar sobre ellos.

Estamos acostumbrados a mirar a nuestro entorno o alrededor del mismo, y no dentro de
nosotros; solo lo hacemos cuando nos duele o nos afecta mucho alguna situación.

Intentamos entonces examinar lo que nos ocurre para poder hallar la solución que nos restaure a nuestra anterior posición de bienestar. Es por ello, que siempre es necesario observar nuestros estados de ánimo, ya que de verdad lo necesitamos.

En nuestra educación posiblemente  no hemos sido enseñados a identificar emociones, así como tampoco a pedir ayuda cuando la precisamos.
Pero llega un momento en nuestra vida que nos damos cuenta que algo anda mal y decidimos pedir ayuda psicológica en pos de recuperar nuestro equilibrio y estado saludable.

Para dar el paso y acudir a terapia, tenemos primero que dejar atrás la vergüenza en algunos casos o el miedo que podamos tener en ese momento.

Lo hacemos porque queremos ser más libres y volver a tener de nuevo esa paz que ya no está con nosotros. No es que estemos locos, tan solo algo perdidos.

“Cinco de cada cien personas reciben actualmente tratamiento psicológico”.
La sociedad ha normalizado el hecho de asistir a terapia psicológica, algo que en otros tiempos se
ocultaba al círculo de amistades, incluso dentro del ámbito familiar. Es verdad que todavía sigue ocurriendo, pero ya con menos frecuencia y en casos aislados.

Afortunadamente se habla más abiertamente del tema y la figura del psicólogo o terapeuta está mejor valorada y se ve actualmente como la persona que te puede guiar.

¿Qué le pedimos a una terapia psicológica?
Una de las primeras cosas que toda persona quiere saber cuándo asiste a terapia es la causa de sus angustias y sufrimientos. Por qué me ha ocurrido a mí esto y qué lo ha provocado, se preguntan la mayoría. Hallar la/s respuesta/s requiere de una pericia por parte del terapeuta que ha de separar y priorizar la causa de las múltiples adversidades.

El terapeuta cuenta con herramientas para ayudar al paciente en la tarea de limpiar esas
adversidades con el menor daño posible. Aunque debemos normalizar el dolor y aprender que no se puede ser feliz las 24 horas del día.

El hecho de no querer ver el problema o dolor que está con nosotros, así como exigirnos estar bien siempre o meternos presión para cuanto antes recuperar nuestro bienestar, provoca que el proceso de recuperación sea mucho más lento de lo deseado. Por eso mismo, a veces lo normal no es lo saludable y en ocasiones nosotros somos los que más nos maltratamos, sin querer y de forma inconsciente.

Todo el mundo debería pasar por terapia psicológica al menos una vez en su vida, a pesar de que abrirse emocionalmente a un desconocido no es fácil y es uno de los actos más valientes que existen.La virtud está en el término medio, ya que contarse la vida de la peor manera tampoco ayuda.
Hay que establecer límites y recetas anti-violencia con respecto a la estima personal.

La baja autoestima suele acompañar muy a menudo a la persona que asiste a terapia. El terapeuta debe enseñarle a cuidarse, a quererse y respetarse, poniendo el foco en determinadas conductas o comportamientos cotidianos del día a día donde poderlas poner en práctica.

El establecimiento de espacios y normas más beneficiosas hacen aumentar el respeto por nuestra autoridad. No hay que tener miedo a hablar de autoridad, que no es más que dejarse ser, buscar términos medios, reelaborar, buscar alternativas…

Así comenzamos a actuar desde nuestra libertad responsable en la que no podemos culpar a los demás de nuestras desdichas, ni tampoco evidentemente culparnos a nosotros mismos. Se trata más bien de ser responsables de nuestros actos y decisiones.

Como terapeuta y psicóloga, creo en el valor de las personas. Son ellas las que mejoran y
consiguen salir adelante solucionando los problemas internos que han ido almacenando a lo largo de su vida.

El terapeuta es un guía, un profesional que ayuda y da pautas en ese proceso, donde la toma de
conciencia y el trabajo interno que corresponde realizar a cada uno de nosotros son clave en esa búsqueda o camino a lo saludable.

Si requieres apoyo comunícate a Maayan Hajaim al 52925131.