Diario Judío México - ¿Por qué algunos de los mayores medios de comunicación occidentales – especialmente el New York Times (NYT) – frecuentemente justifica, no sólo a los islamistas radicales, sino a al-Qaeda, una organización responsable, entre otras atrocidades, de matar a casi 3,000 estadounidenses el 11 de septiembre de 2001?

Un reciente informe del NYT titulado “Secuestro de Chicas, un Acto que NI Siquiera Puede Aprobar” trata de exculpar a al-Qaeda de las acciones de otra organización jihadista, Boko Haram de Nigeria – cuando ambos grupos no sólo están asociados sino son notablemente similares en actitudes y métodos. La primera frase del informe resume su tesis: “Cuando la noticia se extendió como un reguero de pólvora en Twitter y Facebook, de que militantes nigerianos se estaban preparando para subastar a más de 200 colegialas secuestradas en el nombre del Islam, una red de Internet muy diferente comenzó también a zumbar bajito, “una que, según el NYT, refleja “la consternación de colegas jihadistas por los inocentes blanco de la violencia de Boko Haram”:

“Esta noticia [el secuestro de colegialas nigerianas] se difunde para manchar la imagen de los mujahedeen”, decía un dudoso cartel en un foro de Internet utilizado por militantes islámicos cuyo administrador utiliza una foto de Osama bin Laden. “Tengo hermanos de África que están en este grupo”, atestigua otro, insistiendo en que eran como “el Corán caminando la tierra [es decir, recto y justo]”.

Boko Haram, el grupo nigeriano, remedo de culto, que llevó a cabo los secuestros, fue rechazado hace mucho tiempo por los estudiosos musulmanes tradicionales y los partidos islamistas de todo el mundo por su crueldad aparentemente sin sentido y la caprichosa violencia contra civiles. Pero esta semana su impresionante secuestro pareció demasiado, incluso para los colegas militantes normalmente dispuestos a perdonar actos de terrorismo contra occidente y sus aliados.

“¡Hay noticias de que atacaron una escuela de niñas!” decía otro asombrado cartel en el mismo foro jihadista…

La afirmación del NYT de que el “impresionante secuestro parecía demasiado incluso para los colegas militantes” de Boko Haram es realmente extraña.

El hecho es que este “impresionante secuestro” palidece en comparación con las muchas otras atrocidades que Boko Haram ha cometido, y como está documentado en la serie Persecución Musulmana de Cristianos del Gatestone Institute, en la que no pasa un mes sin numerosas atrocidades cometidas por los jihadistas nigerianos, incluyendo el bombardeo o incendio de cientos de iglesias, especialmente en Navidad y en Pascua, que han dejado a cientos de fieles muertos o desmembrados en los últimos años.

De hecho, la jihad de Boko Haram ha resultado en la muerte de más cristianos que en el resto del mundo sumado.

En cuanto al reciente secuestro, ciertamente no hay nada “impresionante” al respecto. De hecho, ya en 2012, Boko Haram advirtió que haría precisamente esto, declarando que se estaba preparando para “meter miedo en los cristianos sobre el poder del Islam, secuestrando a sus mujeres”. Antes y desde entonces, ha secuestrado, violado y/o convertido a innumerables niñas cristianas.

Tal vez lo único “impresionante” es que esta última incursión sobre las colegialas, la mayoría de las cuales son cristianas, fue ampliamente informada y se las arregló para llegar a la corriente principal occidental.

Así que no es el acto del secuestro en sí el que, como lo dice el NYT, es “demasiado incluso para los colegas militantes” – sino más bien es que el mundo se enteró. De ahí el por qué los clérigos musulmanes y el NYT tuvieron que responder – el primero con formales desaprobaciones de Boko Haram, el último con artículos como este.

A continuación, el NYT cita a un supuesto experto en al-Qaeda diciendo: “La violencia que practican la mayoría de los grupos rebeldes africanos hace parecer a como un montón de colegialas”.

Esto es realmente extraño. ¿La incineración de casi 3,000 estadounidenses el 11/9 es el acto de un “grupo de colegialas”? (Para obtener una larga lista de atrocidades cometidas por al-Qaeda y los talibanes antes del 11 de septiembre de 2001 – muchas de las cuales hacen que el reciente secuestro nigeriano parezca como juego de niños – pulse aquí)

El NYT también omite mencionar que la mayoría de los grupos islámicos africanos que libran la jihad para hacer cumplir la ley islámica – desde Boko Haram de Nigeria hasta al-Shabaab de Somalia – están estrechamente asociados a al-Qaeda, a menudo vistas como sucursales regionales de la organización terrorista.

El NYT nunca es el primero en informar sobre las atrocidades cometidas por los jihadistas contra los cristianos y otras minorías, pero siempre es el primero en tratar de blanquear y disculpar el papel de los jihadistas toda vez que aparecen noticias de atrocidades jihadistas en otros medios de comunicación. El artículo, escrito por Adam Nossiter y David Kirkpatrick continúa con información que es simplemente falsa:

Su violencia [la de Boko Haram] es más extensa y más informal que la de u otros grupos jihadistas. De hecho, su reputación por el asesinato en masa de civiles inocentes es notablemente inconsistente con la actual presión de los líderes de para evitar este tipo de muertes por temor a alienar a potenciales partidarios (el subrayado es nuestro).

Todo esto no tiene sentido. Por ejemplo, en 2012 – después de haber decapitado a un sinnúmero de hombres y mujeres cristianos acusándolos de apostasía, así como una cantidad de otras atrocidades – lejos de ser condenada al ostracismo, la somalí al-Shabaab fue recibida cordialmente por Ayman Zawahiri en el redil al-Qaeda.

En cuanto a Boko Haram, también tiene profundas conexiones con al-Qaeda. De acuerdo con el Comité de Sanciones de las Naciones Unidas contra Al-Qaida, Boko Haram está asociada con el núcleo dirigente de al-Qaeda, así como con su cercana rama magrebí.

A continuación, el NYT declara que la extrema violencia de Boko Haram “fue el objeto de la controversia que condujo a la reciente ruptura de con su anterior asociada, el Estado Islámico de Irak y Siria”.

Esta invención parece pensada para distanciar a al-Qaeda de otra brutal y salvaje organización islámica, el Estado Islámico de Irak y Siria [ISIS], que también ha estado cometiendo cualquier cantidad de atrocidades – incluyendo la crucifixión de personas, bombardeando iglesias y violando a no-musulmanes. En realidad, las “atrocidades” difícilmente son la razón del conflicto entre ISIS y al-Qaeda. ISIS estaba cometiendo atrocidades incluso cuando estaba conectado con al-Qaeda. La disputa fue sobre política de poder.

¿Por qué el NYT está tratando tan fuertemente hacer que al-Qaeda y otros islamistas se vean mejor – exonerándolos de los crímenes ampliamente expuestos de Boko Haram e ISIS?

Si la gente comenzara a atar cabos y entendiera que todos los islamistas (al-Qaeda, Boko Haram, ISIS, al-Shabaab, al-Nusra Front, etc.), cuando cometen atrocidades contra los no musulmanes, lo hacen simplemente por odio religioso, la narrativa que los gobiernos occidentales y los principales medios de comunicación tan obstinadamente sostienen – que el terrorismo de al-Qaeda, incluyendo el 11/9, se basa en “agravios contra occidente e Israel”, y no a la supremacía islámica y el odio religioso – quedaría rápidamente desenmarañada.

El artículo del NYT incluso se las arregla para invocar el paradigma de la reivindicación cuando se habla del terrorismo de Boko Haram: “Boko Haram golpeó sobre la creciente ira entre los nigerianos del norte por su pobreza y falta de oportunidades, así como por los humillantes abusos de las fuerzas de seguridad del gobierno”. Boko Haram bien pudo haber golpeado sobre el nivel de pobreza – la mayoría de la gente en los “países en desarrollo”, incluyendo el sur de Nigeria, es pobre, pero el NYT ignora totalmente que muchos notables jihadistas son médicos, ingenieros, bien educados y a menudo acaudalados, incluyendo al líder de al-Qaeda, Dr. Ayman al-Zawahiri, al Mohammed Atta y al Mayor Nidal Hasan.

Un reciente estudio estadístico danés de familias inmigrantes, incluso, encuentra que “los musulmanes [son] 218 por ciento más criminales en la segunda generación que en la primera, a pesar del hecho que la segunda generación es más próspera y educada que sus padres de la primera generación.

Sin embargo, el NYT insiste en presentar a los terroristas como víctimas.

La propia Al-Qaeda ya puso a descansar esta cuestión de agravios. El fallecido Osama bin Laden, en una carta privada a musulmanes sauditas, preguntó retóricamente:

Nuestras conversaciones con el infiel occidental y nuestro conflicto con ellos, en última instancia, giran en torno a un tema… ¿El Islam obliga o no a la gente por la fuerza de la espada a someterse a su autoridad corporalmente si no espiritualmente? Sí. Sólo hay tres opciones en el Islam… Someterse, vivir bajo el protectorado del Islam o morir.

 

Raymond Ibrahim, autor del Crucificado Nuevamente: Exposición de la Nueva Guerra del Islam contra los Cristianos (Regnery, abril de 2013) es un Miembro Shillman en el David Horowitz Freedom Center y un Miembro Asociado en el Foro de Medio Oriente.

Traducido para porisrael.org por José Blumenfeld

http://www.meforum.org/4722/the-new-york-times-defends-al-qaeda