Diario Judío México - La doctora Ada E. Yonath habla de su infancia:” Nací en Jerusalén el 22 de junio de 1939, mi familia era pobre. Vivíamos en un pequeño departamento de cuatro cuartos que compartíamos con otras dos familias y sus hijos. Mis recuerdos de entonces se concentran en la enfermedad de mi papá y mi deseo de entender la naturaleza a mí alrededor. Las condiciones difíciles no disminuían mi curiosidad y empecé a investigar. A los cinco años traté de medir la altura de nuestro pequeño balcón usando los muebles a mi mano. Puse una mesa sobre otra, encima una silla y un banco, pero no alcanzaron el techo. Trepé sobre la construcción… caí en el patio y me rompí un brazo… por cierto, todavía se ignoran los resultados del experimento, ya que los nuevos inquilinos remodelaron el techo.

Mis padres crecieron en hogares religiosos, mi papá dedicado al judaísmo, mi mamá a cuidar el hogar, igual que todas las familias a nuestro alrededor, las escuelas de la zona estaban basadas en los mismos principios; sin embargo, a pesar de la pobreza y la falta de educación formal, mis padres se esforzaron para que yo pudiera tener una educación adecuada en una primaria prestigiosa, laica.

Mi padre, vencido por la enfermedad, murió cuando tenía yo 11 años. Mi madre no podía cubrir los gastos y yo empecé a ayudar, tomé toda clase de trabajos: limpieza, cuidado de bebés, ayudar a los niños a hacer sus tareas, pero entre las dos no podíamos mantener a la familia y mi madre decidió cambiar de ciudad.

Un año más tarde nos fuimos a Tel Aviv para estar más cerca de sus hermanas.  Allí terminé la secundaria y mi mamá decidió apoyar mi deseo de seguir aprendiendo.”

El servicio militar lo hizo en el sector médico que favoreció su interés en cuestiones médicas y clínicas. Al liberarse se inscribió en la Universidad de Jerusalén, terminó la licenciatura en química en el 62 y la maestría en biofísica en el 64, para el doctorado se inscribió en el Instituto Weizmann y se tituló en ’68. Trató de descubrir la estructura del colágeno, trabajo en proteínas y viajo al Instituto Melos en Pittsburg, después al Instituto de Técnica en Massachusetss –MIT- . Al terminar su investigación postdoctoral en la estructura de cierta proteína, a finales de los 70 regresó al Instituto Weizmann, inició y estableció el primer laboratorio en cristalografía biológica en Israel que fue el único laboratorio de ese tipo durante casi diez años. La cristalografía en una ciencia experimental que estudia los grupos de átomos en un sólido que están en un patrón definido y constante, cuya superficie refleja su simetría interna.

Al final de los 70, Ada ya era una investigadora con un plan ambicioso de responder a una de las preguntas más importantes de las células vivas: el proceso de biosíntesis de las proteínas. Con ese objetivo quería determinar la estructura tridimensional del ribosoma –productoras de las proteínas- que se encuentran en el endoplasma reticular de las células donde se traducen las instrucciones del código genético en cadenas de aminoácidos que crean proteínas-, su estructura consiste de cientos de miles de átomos, usando cristalografía revelaría la mecánica que guiaba el proceso. Fue el principio de una búsqueda que duro 20 años. En ella tropezó con reacciones de incredulidad y hasta el ridículo en la comunidad científica internacional.

Empezó los estudios en colaboración con el profesor Wittman del Instituto Max Plank de Berlín con un apoyo económico modesto y una beca del NIH –Instituto Nacional de la Salud- de Estados Unidos. A través de los años llegó a dirigir un equipo grande de investigadores de todo el mundo. Aunque su investigación empezó como un intento de entender uno de los componentes fundamentales de la vida, también fue dirigido a un entendimiento detallado de las acciones de algunos de los antibióticos más recetados. Puede ayudar no solo en el desarrollo de antibióticos más eficaces, sino puede dar nuevas armas para combatir bacterias resistentes a los antibióticos. Un problema que ha sido identificado como uno de los retos más impresionantes del siglo XXI.

Los científicos de todo el mundo, durante muchos años, han tratado de entender cómo funciona el ribosoma; pero, sin entender su estructura espacial había muy pocas esperanzas de obtener una imagen comprensiva del ribosoma. Para descubrir esa estructura se requerían cristales, pero cuando se trata del ribosoma hay más problemas porque su estructura es extraordinariamente intricada. Es especialmente flexible, inestable y carece de simetría interna. Todo esto hace que la cristalización sea una tarea colosal.

A principios de los  80, “ trabajando en los institutos Plank y Weismann creamos los primeros cristales ribosoma.” El procedimiento que Yonath desarrollo especialmente para ese objetivo, incluía un método creado en el Weismann, su inspiración surgió en un artículo sobre osos hibernadores que reúnen sus ribosomas de manera ordenada en sus células antes de la hibernación y se mantienen intactos y potencialmente funcionales por meses. “Asumiendo que esta es una estrategia natural busque ribosomas en organismos que viven en condiciones difíciles y después desarrolle un sistema experimental único basado en ribosomas de las bacterias resistentes que viven en los ambientes extremos del Mar Muerto”.  Así logró producir micro cristales iniciales de ribosoma después de 25 000 intentos.

A mediados de los ’80 el equipo del laboratorio visualizó un túnel por donde progresaba la proteína hasta ser formada y salir del ribosoma. En el curso de sus investigaciones, la doctora desarrollo técnicas nuevas que hoy son usadas en laboratorios por todo el mundo. Una de ellas es la Cry-cristalografia que expone el cristal a temperaturas extremadamente bajas, -185C, para minimizar la desintegración bajo los rayos X. El día que hicieron el experimento y resultó lo que esperaban “fue un día único, un día de ‘Eureka”, lo que no era común, aunque frecuentemente tuvieron el placer de conquistar retos complicados.

A mediados de los ’90 varios grupos universitarios y de institutos de investigación iniciaron esfuerzos paralelos: “Podían repetir nuestros procesos y lograron romper barreras por los adelantos en los cristales –ya no estábamos solos -. Una verdadera conquista fue el primer mapa de la densidad de la pequeña subunidad del ribosoma y para mí una gran emoción.” Dijo la Dra. Yonath.

En 2000-01 publicó la estructura tridimensional completa de las dos subunidades que tiene el ribosoma bacterial, pero, “mi afán por entender el ribosoma aún estaba lejos de haberse completado. Con lo que sabíamos podía adelantar en la búsqueda de como bloqueaba los antibióticos.” En 2001 dieron a conocer como ciertos antibióticos pueden eliminar bacterias patológicas por unión con sus ribosomas evitando la producción de proteínas cruciales.

La Profesora Yonath ha dado clases y conferencias en muchos países y ha recibido doctorados honoríficos de varios universidades, ha sido miembro de paneles de ciencias y educación, consejera científica de los gobiernos de Estados Unidos y Finlandia. En 2000 fue elegida a la Academia Israelí de Ciencias y Humanidades, en 2003 a la Escuela Nacional de Ciencias en Estados Unidos. En 2008 recibió el premio mundial de ciencias Albert Einstein, en diciembre de 2009, compartió con V. Ramakrishna y T. Steitz, quienes trabajaban en campos diferentes, el premio Nobel en química. “Por estudios en la estructura y función del ribosoma.” El Nobel número nueve obtenido por Israel desde 1966.

Después de recibir la noticia de que le otorgaban el Premio Nobel, la profesora Ada E. Yonath comento en una entrevista: ‘El reconocimiento no debe ser la meta diaria de un científico, (el científico) debe tener pasión por la ciencia, dedicación y determinación más allá de premios y reconocimiento y, al mismo tiempo, no tener miedo de fallar.”

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Nació en la Ciudad de México, terminó sus estudios de Filosofía en la UNAM, es Escritora y traductora. Actualemente reside en Israel.