Yehudá Abravanel o León Hebreo (¿Lisboa? 1460 o 1470)

Si tratareis de amores, con dos onzas y además sepais la lengua toscana, topareis con León Hebreo, que os hincha las medidas”, dice Cervantes en el prólogo del Ingenioso Hidalgo.

La importancia de León Hebreo en la historia es enorme. En él se juntan la escuela alejandrina y el neo platonismo de las Enéadas de Plotino.

León Hebreo representa la conjunción entre la filosofía semítico-hispana de los Avempace y Tofail, de los Ibn Gabirol, de Yehudá Haleví, de los Averroes y Maimónides con la filosofía platónica del Renacimiento, con la escuela de Florencia.

Pretendió conciliar a Aristóteles con Platón y a ambos con Moisés y los mitos neoplatónicos de la Cabalá.

Quizo transformar a Platón en creyente judío y cabalista, atribuyéndole la doctrina de la creación cada siete mil años, recogiéndose en cada nuevo fin del mundo y nueva quietud del caos.

En la Edad Media, dice Menéndez Pelayo, los hebreos habían sido el más eficaz conductor de la escuela arábiga a la cristiana. León Hebreo escribió uno de los libros extranjeros más leídos en la España del siglo XVI.

Era un judío que platonizaba, como los antiguos judíos helenistas de Alejandría y pocos pasos necesitó dar fuera de su congregación para encontrarse como en su casa en la academia “Florencia”, puesto que la filosofía de los judíos españoles, desde los siglos XI y XII, era ya neoplatónica gracias a Ibn Gabirol y aristotélica gracias a Maimónides.

Yehudá Abravanel (León Hebreo) era el hijo primogénito de Isaac Abravanel o Abarbanel, consejero del rey de Portugal Alfonso V y más adelante de Fernando el Católico (desde 1484). El edicto de 1492 los expulsó de España pero los Abravanel fueron acogidos por el Reino de Nápoles, para luego trasladarse con esta corte a Sicilia, tras la invasión francesa. El libro de Abravanel es una filosofía o doctrina del amor, tomada esta palabra en su acepción platónica y vastísima. A esta nueva ciencia la llama el autor Philographia y la desarrolla en tres diálogos, de los cuales son interlocutores Philón y su amada Sophía.

León Hebreo describe al universo como un gran individuo. Es el amor un principio cósmico que penetra todas las partes del mundo. El amor se halla en el mundo intelectual y desde él influye en el corpóreo. El alma tiene la misión de traer la vida, el conocimiento intelectivo y la luz divina del mundo superior y eterno al inferior y corruptible, para que esta parte más baja del mundo no esté privada de la gracia divina y la vida eterna.blank
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Hasdai Crescas (Zaragoza, 1340-1410)

No fue tanto rabino práctico como filósofo del judaísmo. Construyó su sistema con premisas muy distintas a las de Maimónides, quien, al decir de Crescas, “profundizó en los libros griegos y fue descendiente de sus ideas”.

El objetivo de Crescas no era lograr la paz entre la razón y la revelación divina sino poner en claro en qué medida se oponían entre sí.

En su libro Or Adonai (Luz del Señor) rechaza la opinión de los racionalistas que sostenía la infalibilidad de Aristóteles en el dominio de la metafísica y demuestra en qué medida se oponen al judaísmo las teorías aristotélicas acerca de d-os, la creación del mundo, la providencia individual y la inmortalidad del alma.

Quien profesa que el judaísmo es la revelación divina, ha de descubrir en él una fundamentación racional de su fe”.

De los dos mandamientos conocerás a tu d-os y lo amarás con todo tu corazón, se debe elegir solo el segundo.

Sostiene que la providencia divina se extiende no solo sobre los individuos sino sobre pueblos enteros.

La predestinación que d-os impone tiene sus límites. Los acontecimientos están previstos, pero no las decisiones de los hombres. De allí los castigos y recompensas que le esperan a uno.

Filón de Alejandría (15 A.J. y murió a los 50 o 60 años)

Filón quiere ganar a los griegos para el judaísmo y a los judíos para el helenismo. Su judaísmo era abierto y universalista. Se disminuye la píldora para que se pueda tragar mejor (Renán).

Pertenecía a una de las principales familias de Alejandría. Tenía erudición griega. Ningún judío de su época tuvo un conocimiento tan perfecto de la cultura griega. Apenas sabía hebreo. Sentía culto por Platón. Lo llamaba El Santísimo.

Alternativamente estoico, platónico y pitagórico. Maimónides aplicaría el mismo método. El esfuerzo desesperado de Filón fue encontrar la filosofía griega en Babilonia y demostrar que los hermosos descubrimientos de Grecia los había hecho el genio hebreo mil años antes. Se puede comparar esta tentativa con los escolásticos del siglo XIII.

Sabemos que d-os es, pero ignoramos qué cosa sea”.

En el pensamiento de Filón es idea central la afirmación de la existencia de un d-os que solo toca al mundo por intermediarios. El pensamiento de la divinidad es el logos o verbo, hijo de d-os, la potencia creadora, la justicia que otorga recompensas e impone castigos. Algunos padres de la iglesia la emplearon como la doctrina del hijo de d-os. Los cabalistas judíos la utilizaron para la teoría de la emanación.

El mundo es eterno. D-os no es su creador. Nunca descansa: es natural en él producir siempre. La creación no ha empezado en el tiempo. D-os es el principio. Es toda acción en cada ser en particular, lo mismo que en el universo a él solo corresponde la actividad. Penetra en cuanto existe. Es el lugar universal porque todo lo contiene. Lo es todo”.

Su doctrina es también panteísta. Combinó la teoría platónica de las ideas, del alma del mundo y la estoica de la divinidad concebida como razón que obra en el mundo. La sabiduría de d-os, el logos, es para Filón el hijo mayor de d-os.

La teología judeo-alejandrina triunfó en forma cristiana: el gnosticismo.

Todo el bien procede de d-os. El mal nace de la materia o de las potencias inferiores que contribuyeron con el verbo a la creación del mundo.

En Filón no hay mesianismo ni resurrección. La gran preocupación de Filón es la idea de una vida filosófica perfecta, en la que el alma, entregada sin cesar a la meditación de lo infinito, se absorbiera en el objeto de sus meditaciones, elevándose por encima de todos los cuidados materiales. Los esenios realizaban este programa y Filón sentía admiración por ellos.

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Así culminamos este viaje que nos trasladó del siglo XX y al siglo I de la era cristiana, recordando las concepciones que pretendieron universalizar al judaísmo con la filosofía griega y diciendo algunas palabras de Hasdai Crescas, en virtud de la influencia que tuvo este pensador judío en Spinoza.

No incluimos en este recorrido a Maimónides por cuanto fue objeto de un estudio separado en nuestra clase virtual del año 2009 ( El mundo terrenal y el celestial según Maimónides, http://diariojudio.com/opinion/el-mundo-celestial-y-el-terrenal-segun-maimonides/12226/).

Gracias a d-os que me dejó llegar a este momento y a toda mi familia, especialmente a mi padre.

Bibliografía de los últimos tres artículos que forman parte de la clase virtual :
De Einstein a Filón de Alejandría, Corriente Identidad, año 2013, Montevideo, Uruguay.

Dubnow Simón. La Historia Antigua del Pueblo Judío. Período Oriental. Tomo II. Editorial Sigal.
Dubnow Simón. La Historia del Pueblo Judío en Europa. Tomo V. Editorial Sigal.
Dujovne León. Spinoza. Su Vida. Su Epoca. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Filosofía y Letras. Instituto de Filosofía, Buenos Aires, 1942. Ensayos filosóficos.
Isaacson Walter. Einstein. Su vida y su universo. Debolsillo, 2011.
Menéndez Pelayo. Obras Completas. Historia de las ideas estéticas en España. Tomo II. Compañía General Fabril Financiera, 31 de Julio de 1943.
Renan Ernest. Historia del Pueblo de Israel, Tomo III. Editorial Americana, Buenos Aires, 1947.
Spinoza Baruch. Tratado Teológico Político. Ediciones Libertador, Agosto de 2005.
Spinoza. Etica. Caronte Filosofía, Agosto de 2009.

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Nací en Montevideo en 1967. Egresé de la Universidad de la República en 1992 con el título de Doctor en Derecho y Ciencias Sociales.Soy docente universitario en la cátedra de derecho comercial en la Universidad Católica y en la Universidad de la República, en las carreras de contador público y administración de empresas.Desde el 2008 soy columnista de Mensuario Identidad.