El aullido de las sirenas, exactamente a las 8 de la noche, nos señala la entrada a una de las jornadas más extremosas y bipolares de nuestra existencia como ciudadanos de este pequeño país.

Esta jornada, que comienza con Yom Hazikaron, culmina 24 horas después con el comienzo de la festividad civil más importante del país, el Día de la Independencia. Yom Haatzmaut.
Yom Hazikaron, el día del recuerdo, es el día en el que el país recuerda y conmemora a sus hijos e hijas caídos en defensa del estado. Es el día en el que todos nos unimos para recordar a los nuestros que cayeron, padres, abuelos, hijos, hermanos, amigos y compañeros de trabajo y de armas. Hoy también recordamos a todos aquellos que fueron asesinados por el terrorismo que no ha dejado de azotar a este país, y este año recordaremos a las 15 últimas víctimas que se unieron a la interminable lista.
El paso de la , el luto y el recuerdo a las festividades desbocadas de la noche, son el indicativo más claro de la vida en este país. Una montaña rusa de sentimientos y de hechos. Se revuelcan juntos el júbilo y el profundo dolor. En un solo momento el país pasa de su momento más triste al más grandioso.

Atrás queda el luto de más de 24,000 familias que han perdido a sus seres queridos a través de la historia del país y en las vísperas de su formación, y da lugar y forma a las celebraciones callejeras de cohetes, ferias y carnavales. Cada ciudad compite con la vecina para atraer a los más afamados artistas del momento. Cada ciudad invierte fortunas para lograr atraer a estos artistas a sus tarimas callejeras, a los parques públicos y a los teatros municipales.

Y por la mañana sale un país entero a invadir los parques públicos y las áreas verdes para hacer, cada uno, su propio picnic. Es esa la tradición. Año tras año la misma travesía, del dolor profundo y ciego a la mayor felicidad.
Así que recordemos hoy a los que con su muerte nos heredaron vida y patria, y mañana por la noche, después de todos los solemnes actos luctuosos, desboquémonos después a festejar a este joven y maravilloso país, que es nuestra casa.
AM ISRAEL JAI