Diario Judío México - Haciendo referencia a páginas como “Land of Israel” me refiero a la festividad de Yom Kippur.

En esta fiesta es un día de ayuno y oración. El ayuno tiene una duración de 26 horas sin comida ni agua. Se celebra exactamente 10 días después de Rosh Hashana.

Al finalizar los 10 días de arrepentimiento, cerrando estos días con el ayuno de Yom Kippur, nos da la oportunidad de pedir perdón en el día del juicio y de obtenerlo de parte de nuestro creador.

Este día es un día de arrepentimiento y se busca comenzar el año con la conciencia limpia teniendo la seguridad de que D´s nos va a perdonar.

Se trata de una fiesta que tiene su origen en la Tora, donde se denomina Shabbat de descanso solemne.

De hecho creo que es un gran día porque se nos da la oportunidad que de forma profunda reconozcamos nuestras fallas para alcanzar el éxito en nuestras vidas en un nivel superior.

Todo esto a mi me tiene fascinada. Pero me he encontrado con ciertas situaciones que a continuación voy a describir que me parecen fuera del contexto que esta festividad tiene. Pondré algunos ejemplos:

Conozco a un señor que todo el año se la pasa viendo como fastidia al prójimo, es corrupto, maltrata a su mujer, es prepotente, cree que es mucho mejor que todos los demás.

Pero eso sí, cuando se acerca Yom Kippur manda vía mail a todos sus contactos, “si te ofendí en algo por favor perdóname” y algunas otras palabras que suenan huecas porque de que le sirve a este hombre pedir perdón -por cierto nunca en persona- en un día, cuando el resto de los 365 días del año es un desgraciado con su familia y allegados.

Otro ejemplo: Una mujer con hijos, que tomo una cierta posición social mejor remunerada y desde entonces, es presumida, altiva, no mira más que de reojo, y también hace los mismo de mandar algún mensajito de perdón, cuando en honor a la verdad no le interesa más que quedar bien. Total ella ya pidió perdón, ¿no?

El último ejemplo: Un hombre, buen esposo, buen padre. Pero con el resto de su familia tiene una actitud déspota y de poca gratitud por lo que le dieron sus padres y sus hermanos mayores que por años le dieron hasta su carrera y le ayudaron en todo. Cuando él mira -con suerte- a los demás lo hace despectivamente, a menos claro que sean de su propio nivel social, eso sí entonces es sumamente agradable.

Y a nivel general en Rosh Hashana le dice a todos: “Ah!, perdón eh por si hice algún daño”. Pero cuando lo dice ni siquiera ve a nadie, se para y se va.

¿Qué tipo de disculpas son estas? ¿De qué sirve que todo el año sean personas tan poco humanas, para pedir un perdón para el día de Kippur, por si acaso no les vaya a ocurrir algo?

¿Qué tanto como personas, judíos, como seres humanos sirve pedir perdón un día al año si no cambiamos nada el resto del año?

¿Lo hacemos para pasar la prueba y que D´s no vaya a darnos un mal año?

El perdón debe venir del alma, en serio, con una actitud de humildad de reconocer los errores cometidos que intencional o no intencionalmente hemos cometido. Pedir perdón verdaderamente es un acto de valentía y más si lo hacemos cara a cara con la persona a la que le hemos hecho daño.

Muchas veces no se puede pero, aunque sea de forma virtual se nota en las palabras cuando lleva un alto grado de humildad y de humanidad el pedir perdón con compasión y generosidad.

Que este año que comienza sea un año de conciencia espiritual donde evitemos -en la medida de lo posible- hacer daño, lastimar, asumiendo la responsabilidad de nuestros actos.

Busquemos que D´s se encuentre orgulloso de nuestras acciones. Sabiendo que para el año siguiente, en el próximo Kippur, será más posible que nos sellen de forma positiva.

Jatima Tova!