Vaetjanan – La I’yo’latria y la Ira

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    Diario Judío México - Sefer Devarim está repleto de advertencias contra avoda zara (idolatría) y en la parashá de esta semana la repetición es muy obvia. Muchos pesukim, incluido casi un tercio de ellos en la segunda versión de los Diez Mandamientos, contienen numerosas advertencias a no servir ídolos.

    Para nosotros en la actualidad, estas exhortaciones son completamente superfluas. Ningún ser humano cuerdo hoy en dia tiene interés en adorar una imagen tallada de ningún tipo. Además, nos parece extraño que alguien incluso en el pasado haya tenido esta pasión. Pero nuestra falta de interés por adorar ídolos no es un crédito a nuestra inteligencia avanzada, ni a nuestra fe pura en Di-s. Vamos a profundizar ahora en cómo entender correctamente este tema.

    La Gemara (1) relata cómo la Anshe Knesset HaGedola [2], capturó el yetzer hara de la idolatría y lo destruyó. Lo hicieron porque determinaron que la inclinación a servir avoda zara era demasiado fuerte para que la humanidad pudiera resistirla.

    La Gemara continúa que la Anshe Knesset HaGedola alentada por su éxito en la conquista de una de las dos pasiones principales de la humanidad, decidieron centrarse en la otra gran pasión que casi todos sentimos: la inclinación a la promiscuidad sexual.

    Cuando lograron capturar la pasión por la sexualidad, entendieron que si la destruían la gente ya no se procrearía, así que la liberaron.

    Todos somos conscientes de lo difícil que es controlar la inclinación al libertinaje sexual. Jazal [3] nos enseña que las personas alguna vez tuvieron la misma pasión por la idolatria. [Con esta comparación podemos tener una mejor idea de cuán fuerte era la inclinación por la idolatría en el pasado].

    Sin embargo, podemos preguntar: ¿Hizo Jazal un trabajo tan bueno al abolir la idolatría que las innumerables advertencias en la Torá de no adorar ídolos ya no se aplican en absoluto?

    Nos dice el Rab Radzinern que en realidad, algunos de nosotros servirmos ídolos a diario.

    Esto se explica por lo que dice la Gemara(4) que una persona que se enoja y pierde el control de sí misma se considera que está sirviendo avoda zara. Como se entiende esto?

    David HaMelej escribió: “No habrá un dios extrano dentro de ti” (Tehillim 81:10). La Gemara [5] pregunta: “¿Qué dios extrano está dentro de la persona? El yetzer hara”. Para comprender este pasaje, debemos diseccionar la anatomía de la ira con una historia de la ‘vida real’: Yitzjak llega a casa de la sinagoga en Shabat y ve que la mesa no está puesta y la comida no está lista. Furioso le pregunta a su esposa: “¿Por qué no puedes tener todo preparado a tiempo?”

    Ella se da cuenta de que no el está para explicaciones, por lo que en silencio acelera los preparativos. Luego comienza la comida y los niños estan demasiado hiperactivos. “¿Por qué hacen tanto ruido?”, grita Yitzjak. Los niños se callan por un momento, pero pronto la agitación comienza nuevamente. Esta vez Yitzjak decide que ya es suficiente. “¡QUIERO SILENCIO!”, grita y su rostro rojo de ira. “¡EL SIGUIENTE QUE HAGA RUIDO AQUÍ VA A VER LO QUE ES BUENO!”.

    ¿Que pasó? Todo lo que hicieron los niños fue actuar de acuerdo a su edad. ¿Por qué Yitzjak perdió el control?

    El problema es que Yitzjak considera que su voluntad es la última palabra en el mundo, por lo que no puede manejar la imprudencia de aquellos que no reconocen su supremacía. En otras palabras, se considera dios.

    Yitzjak no se detiene a considerar que tal vez Hashem haya querido que esperara unos minutos pacientemente para que la comida estuviera lista. O que Hashem ordenó que sus hijos se comportaran bulliciosamente como cualquier niño normal. EL quiere silencio; Él quiere su comida a tiempo. Él quiere todo a su manera. Probablemente ya estaba molesto cuando llegó a casa porque el gabai le dio la cuarta alia en lugar de la sexta y porque el chico sentado a su lado en la sinagoga no lo saludó con el debido respeto. ¿Quién es dios en la mente de Yitzjak? Él mismo.

    Esta parábola puede parecer exagerada porque no todos nos enojamos por este tipo de cosas. Pero la mayoría de nosotros tenemos nuestras propias manías y cosas que nos molestan que nos hacen perder el control.

    Es posible que ya no tengamos hoy en dia ninguna pasión por servir pequeñas imágenes grabadas de dioses construidos a mano, pero muchos de nosotros todavía nos dedicamos a la idolatría del “yo”.

    Si el “yo” es tan importante que cualquiera que desafíe mi imagen exagerada de mí mismo me hace perder el control, entonces estoy sirviendo una I”yo”latria y no a Hashem.


    [1] Yoma 69b
    [2] Fue un grupo de 120 sabios, algunos de los más grandes eruditos de la Torá durante la era del segundo Bet HaMikdash.
    [3] Avoda Zara 1:1
    [4] Shabat 105b.
    [5] Ibid.

    Le Iluy Nishmat Eliahu ben Simja, Perla bat Simja,Yitzjak ben Perla, Shlomo Moshe ben Abraham, Elimelej David ben Jaya Bayla, Abraham Meir ben Lea, Gil ben Abraham.
    Zivug agun para Gila bat Mazal Tov, Yehudit bat Malka.
    Refua Shelema de Mazaltov bat Guila, Zahav Reuben ben Keyla, Mattisyahu Yered ben Miriam, Naftali Dovid ben Naomi Tzipora, Yehuda ben Simja, Mazal Tov Rifka bat Yiszjak, Rajel Simja bat Yitzjak, Yitzjak ben Mazal Tov, Yaacob ben Miriam, Dvir ben Lea, Menajem Jaim ben Malka, Shlomo ben Sara Nejemia, Sender ben Sara y Dovid Yehoshua ben Leba Malka.
    Exito y parnasa tova de Daniel ben Mazal Tov, Debora Leah Bat Henshe Rajel, Shmuel ben Mazal Tov, Jaya Sara Bat Yitzjak, Yosef Matitiahu ben Yitzjak, Yehuda ben Mazal Sara y Yosef ben Sara, Nejemia Efraim ben Beyla Mina.

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