Diario Judío México - Aquí hay nueve cosas sobre que a menudo se dejan pasar por alto y que pueden ayudarte a realzar tu experiencia del ‘Día del arrepentimiento’.

1. Comemos una comida festiva antes del comienzo de .

se caracteriza por el ayuno, pero antes de que comience disfrutamos de una comida festiva especial. Se acostumbra a servir la mesa tal como se lo hace para Shabat o para otra festividad y se come junto con la familia o amigos. Esta comida especial antes de que comience el ayuno nos permite celebrar con alegría la festividad y fortalecernos para el difícil ayuno que seguirá.

Esta comida, llamada seudá hamafseket o la comida de cesedebe concluir cuando todavía hay luz y no se debe ingerir alcohol, ajo ni alimentos muy condimentados.

2. Actuamos como ángeles.

La tradición judía registra que Dios primero les informó a los ángeles celestiales que tenía la intención de crear a la humanidad. Los ángeles se horrorizaron y le preguntaron a Dios por qué quería crear seres tan defectuosos. ¿Acaso los ángeles no eran suficientemente perfectos? Dios les respondió: aunque la humanidad es defectuosa, de todas formas los seres humanos tienen la capacidad de llegar a la grandeza a través de su libre albedrío, llegando a alturas espirituales a las que no pueden llegar los ángeles que carecen de libre albedrío.

En reconocemos nuestra capacidad de lograr la perfección y actuamos como ángeles que no cometen errores. Muchos judíos visten prendas blancas como ángeles. Ayunamos como si viviéramos en un plano completamente espiritual. Durante un día, dejamos atrás lo material y nos focalizamos solamente en nuestro ser espiritual.

3. El alimento no es el único lujo al que cedemos.

En este día sagrado no comemos ni bebemos. Tampoco nos bañamos ni nos untamos cremas, no usamos zapatos de cuero y no tenemos relaciones maritales. Es un día en el cual disminuimos nuestras necesidades y placeres físicos para mantenernos enfocados en nuestra parte espiritual.

4. Algunas personas están obligadas a comer.

La mitzvá o mandamiento de salvar una vida tiene precedencia sobre casi todos los mandamientos del . Si alguien sufre una enfermedad o una condición médica que hace que sea peligroso ayunar, entonces no sólo está exceptuado del ayuno en , sino que se le ordena comer para preservar su vida. Si tienes alguna pregunta respecto al ayuno, asegúrate de hablar con un médico y con un rabino sobre este imperativo de preservar tu salud.

5. Lamentar nuestros pecados no siempre es suficiente.

Si bien Yom Kippur es un día de perdón, cuando se trata de expiar por cosas que se hicieron a otra persona primero tenemos que acercarnos a ella y pedirle perdón. Los pecados entre el hombre y Dios pueden expiarse a través de plegarias y teshuvá (arrepentimiento) sincera, pero si el dolor que le provocamos a otra persona puede ser remediado (por ejemplo al pagar algo que rompimos) entonces tenemos la obligación de hacerlo antes de poder ser perdonados.

6. La profunda conexión de Yom Kippur con Purim.

Purim pareciera ser lo opuesto de Yom Kippur: es una festividad alegre con muchos cánticos, bailes, regalos, comida y bebida. Sin embargo, la tradición judía enseña que Purim está profundamente conectado con Yom Kippur.

Iom HaKipurim significa tanto “Día de Expiación” como “un día como Purim”. Ambos caminos nos permiten llevar espiritualidad a nuestras vidas y elevarnos usando métodos radicalmente distintos: en Purim a través de todos nuestros sentidos físicos y en Yom Kippur al alejarnos y quitar importancia a la parte física.

7. Nos arrodillamos en la sinagoga

Aunque por lo general los judíos no nos arrodillamos en la sinagoga, en Yom Kippur y en Rosh Hashaná se acostumbra a arrodillarse en varios momentos del servicio. Esta diferencia de la costumbre habitual señala la singularidad de este día sagrado y recuerda el antiguo servicio en nuestro sagrado Templo en Jerusalem, donde el Cohen Gadol, el gran sacerdote, se prosternaba en algunos momentos del servicio.

8. La expresión “chivo expiatorio” tiene su origen en Yom Kippur

La expresión “chivo expiatorio” tiene su origen en el servicio de Yom Kippur. En la antigüedad, el Cohen Gadol confesaba todos los pecados de sobre un chivo que después era llevado al desierto y arrojado desde un abismo (Levítico 16:1-34). En la mañana de Yom Kippur leemos sobre este antiguo ritual y rezamos para que también nuestros pecados sean borrados y perdonados en este día.

9. También la noche después de Yom Kippur es una festividad.

Al comenzar el año con una página en blanco, la noche posterior a Yom Kippur también se considera una festividad. Se acostumbra a comer una comida festiva y a saludarse con saludos festivos.

Después de los servicios de Yom Kippur, muchos judíos recitan una bella plegaria por la nueva luna, y los judíos de todo el mundo dedican la noche para comenzar a prepararse para la siguiente festividad judía: Sucot, sólo cuatro días más tarde.

FuenteAish Latino
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