El conflicto sirio es un juego de ajedrez más complejo que un libro de la república platónica. Por ende, en este escrito explicaremos, de manera resumida y certera, los vínculos, roles y actividades de los polos accionarios que juegan en el tablero sirio. Espero que así podamos comprender los aspectos claves de un conflicto que ha acabado con la vida de más de 400,000 personas y que ha causado el desplazamiento y exilio de más de 13 millones de personas.

Kurdos​: Los kurdos han tenido una situación muy dura en el conflicto sirio. La presencia de grupos armados kurdos que se reflejan en la actualidad datan de los años 70’s cuando Hafez Al-Assad, padre del actual dictador sirio, invitó al PKK a Siria. Incluso, fue en el Damasco de Hafez Al-Assad donde el máximo opositor de la tribu kurda iraquí Barzani-los Talabanis-crearon su partido Unión Patriótica del Kurdistán. Luego de la guerra civil kurda en Irak entre 1994 y 1997- la cual enfrentó a los Barzanis y a los Talabanis (apoyados por el PKK, quienes de hecho fueron una de las causas principales del conflicto)-, y el debilitamiento fraccionario del PKK en la región, el PKK creó su franquicia en Siria. Por lo que ante el surgimiento de la guerra, como agradecimiento a los Al-Assad, los kurdos dijeron que “ésta no era su revolución”. Incluso, al inicio mostraron lealtad en las armas también. Sin embargo, como resultado de la situación asfixiante que vivió Al-Assad al inicio de la guerra como causa de las deserciones y la falta de apoyo militar necesario, las relaciones entre ambas partes se enfriaron y los kurdos-debido a las situaciones tan duras que vivieron al inicio del conflicto y junto a las agendas políticas autonomistas-tomaron su camino. Luego en el transcurso pasaron a aliarse con los estadounidenses, a combatir a Daesh, en ocasiones al propio ejército sirio y a atacar en la frontera a las unidades paramilitares entrenadas por los Peshmerga kurdo-iraquíes. Estas unidades fueron formadas por opositores a los izquierdistas líderes de Rojava, en clara demostración que los kurdos de no ven con muy buenos ojos a su contraparte iraquí como resultado de estas acciones y de sus tan buenas relaciones los turcos.

También, los kurdos sirios-a pesar de salir del PKK y de ser un grupo terrorista para los estadounidenses por la actividad de su matriz turca-fueron claves en la actividad sobre el terreno que desde los aires los estadounidenses y la coalición internacional lideraban. Gracias a los kurdos, hoy el Este y buena parte del Norte (más del 20% del territorio sirio) está liberado y forma parte de la autodenominada Región de Rojava. Como resultado de la falta de lealtad por parte de los estadounidense, los kurdos sirios han vuelto a coordinarse y a vincularse en el terreno con el ejército sirio. Por lo que en un futuro acuerdo en tendrán peso a pesar de que ante la falta de presencia estadounidense en su territorio en la actualidad, muchas de las demandas políticas que tienen (como el tener autonomía dentro de un estado federal sirio) son dirimes de alcanzar. En este conflicto, como veremos más adelante, los kurdos han sido atacados tanto por Daesh y los demás grupos islamistas, incluso en ocasiones por grupos opositores moderados, como también por Turquía y la de Bashar Al-Assad.

Turquía​: La razón principal para la entrada de Turquía en en 2016 era la presencia de kurdos de las YPG, a quienes ellos acusan de ser la rama de las PKK en Siria, a través de toda la frontera sirio-turca. Para dar paso a esto también apelaron a sus mala relación con Bashar Al-Assad y a sus supuestas acciones “déspotas”. Éstas declaraciones/medidas son curiosas ya que entre 2015 y 2016 ya Turquía había entrado en territorio extranjero sin ser invitado por el estado principal (todo esto en pleno enfrentamiento con Moscú quien le acusaba de apoyar a Daesh tanto en como en Irak y luego de que un grupo rebelde turcomano, financiado por Turquía, derivaran un caza ruso). Y con esto, me refiero a cuando los turcos enviaron tanques y asesores militares al Kurdistán Iraquí. A diferencia de su contraparte turca y siria, desde los años 90’s, los kurdos iraquíes tienen muy buenas relaciones con Turquía como resultado de la oposición que la tribu Barzani y su ente político-el Partido Democrático del Kurdistán- le hicieron a la rama del PKK en cuando éstos intentaron entrar a operar desde las montañas kurdas iraquíes. Todo esto dentro del contexto de la guerra civil kurda en Irak que previamente mencionamos.

Dejando eso de lado, cabe destacar que en su misión los turcos no solo han ocupado dos amplía zonas del norte de a día de hoy (desde Jandaris hasta Jarabulus y otra desde Zuluk hasta el norte de Al-Hasaka), sino que no han tenido un éxito rotundo en que he quedado en nada. Como hemos visto recientemente, aviones rusos y sirios les han bombardeando en el último enclave amplio ocupado por terroristas, islamistas y opositores en Siria, e incluso la OTAN los ha dejado solo. Todas estas acciones-en mi opinión en vano-han sido con el argumento de contener la presencia kurda en la frontera turca, y posteriormente atajar el que los kurdos incoaran una región autónoma kurda. Curiosamente, en este juego de ajedrez hemos visto-aunque la flecha de la imagen no lo enseña-que Turquía se ha relacionado con varios grupos islámicos y terroristas en el noroeste de Siria para tener influencia en el norte del país e incluso envió tropas y construyó puestos vigilancia en esas zonas. Esta acción desencadenó el que Rusia e Irán-quienes apoyan a Bashar Al-Assad-hicieran lo mismo alrededor de la provincia de Idlib.

Indudablemente, aunque Turquía-poniendo de lado el bien que esto le hace al nacionalismo turco que encabeza Erdogan, el empuje electoral que le hace a la imagen de Erdogan también desde su puesto de “víctima” por tener más de dos millones de refugiados en el país (y de usarlos para manipular a Europa cuándo quiere, como cuando la OTAN lo dejó solo recientemente por sus acciones en Siria) y de apelar a los terroristas para dar auge a sus ideas otomanas (no nos olvidemos que algún día llegar a Mosul o a Raqa estaba entre sus prioridades, según sus propios soldados y la inteligencia turca)-no tenga más razones geopolíticas generales para estar en Siria, su rol es súper importante para los agentes foráneos que allí tienen presencia. A pesar de haber sido expulsado del programa de aviones F-35 recientemente, de comprar aviones rusos ahora y de mejorar sus relaciones con Moscú ya que Rusia representa el 40% de su actividad comercial interna y externa, es un lugar imprescindible para la actividad aérea y de coordinación tanto para Coalición Internacional que ha operados en Siria e Irak como para la OTAN. Por eso, figuras políticas como Bob Menéndez supieron hasta dónde llegar cuando intentaban desacreditar a Turquía por su falta de lealtad hacia y Occidente.

Arabia Saudita​: Desde el inicio del conflicto, los Al-Saud han apoyado tanto a diversos grupos opositores de todos los estratos ideológicos islámicos en Siria. La participación de Arabia Saudita en la Guerra de Siria implicó el suministro a gran escala de armas y municiones a varios grupos rebeldes.

En Mayo de 2013, el Financial Times informó que Qatar se estaba convirtiendo en el proveedor más grande de armas para los diversos grupos opositores. Sin embargo, ya para el verano de 2013, Arabia Saudita pasó a convertirse en el principal estado que financiaba y armaba a los rebeldes. Esto es curioso ya que Qatar-a quien Arabia Saudita y varios estados árabes y del Golfo tienen asediado con un duro embargo-ha formado un eje sunita paralelo, junto a Turquía, y un acercamiento a Irán (quizás porque comparten el cuarto campo petrolero más grande del mundo) que a los saudíes no les agrada para nada. En ese nuevo eje sunita, Turquía y Qatar simpatizan con la Hermandad Musulmana (tampoco es casualidad que el principal financiador de Hamas hoy lo sea Qatar y no Irán), y muchos otros enemigos de Arabia Saudita y el eje de influencia que éstos lideran.

Por otro lado, Arabia Saudita ha financiado una gran compra de armas de infantería, como pistolas sin retroceso fabricadas en Yugoslavia y el M79 Osa, un arma antitanque croata que llegaba a territorio sirio a través de Jordania. Las armas comenzaron a llegar a los rebeldes en diciembre de 2012, lo que permitió pequeñas victorias tácticas de los rebeldes contra el ejército sirio. Se dijo que este envío era para contrarrestar los envíos de armas que Irán hacía para ayudar al gobierno sirio (encabezados y respaldados por el ahora fallecido General Suleiman).

Arabia Saudita, Turquía y Qatar han recibido críticas de los medios de comunicación occidentales por respaldar a ciertos rebeldes sirios asociados con el Ejército de Conquista, que incluye el frente de al-Nusra, un grupo afiliado a al-Qaeda.

En agosto de 2017, el ministro de Asuntos Exteriores saudí informó a la oposición siria de que la Casa de los Al-Saud es dejaría de apoyar. Posteriormente, Arabia Saudita ha adoptado una postura más conciliadora hacia el gobierno sirio. Todo esto en un contexto en el que Al-Assad se ve como el vencedor de esta guerra gracias al apoyo de Rusia e Irán que dieron paso a su actividad directa sobre el terreno. Es por ello que países como Omán, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y otros han vuelto a reabrir sus delegaciones diplomáticas en Siria a pesar de haber estado del otro lado del conflicto. Estas movidas, indudablemente, dan legitimidad a Al-Assad y dan una idea de que quien ya tiene asegurado casi todo el pastel.

y la Coalición Internacional:​ Durante la Guerra Civil Siria, que comenzó en 2011, los inicialmente proporcionó ayuda no letal a los rebeldes del Ejército Sirio Libre, incluidas raciones de comida y camionetas, pero rápidamente comenzó a proporcionar capacitación, dinero e inteligencia a los comandantes rebeldes sirios seleccionados. Aunque la razón inicial era acabar con el régimen de Al-Assad, muchas cosas cambiaron en el tablero de juego. Por eso veremos como los kurdos, los rebeldes, los terroristas y la intervención foránea ha ido moldeando la actividad estadounidense en Siria.

Al menos dos programas estadounidenses intentaron ayudar a los rebeldes sirios. Uno fue un programa del Pentágono de 2014 en el que planeaba entrenar y equipar a 15,000 rebeldes para luchar contra Daesh, y que fue cancelado en 2015 después de gastar $500 millones de dólares y producir solo unas pocas docenas de combatientes. Un programa encubierto simultáneo de $1 mil millones de dólares llamado “Timber Sycamore” dirigido por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) tuvo más éxito, pero fue diezmado por los bombardeos rusos y cancelado a mediados de 2017 por la administración Trump. De hecho, los estadounidenses también llegaron a entrenar rebeldes en Jordania y probablemente en Arabia Saudita en el primer proyecto, y según el propio ejército estadounidense, mucho de estos rebeldes-aproximadamente el 40% de ellos-acabaron en grupos de las antípodas de Daesh o de Al-Qaeda.

Así pues, la administración Obama comenzó misiones de vigilancia contra el Estado Islámico de Irak y las posiciones de Levante en Siria en septiembre de 2014. El 22 de septiembre de 2014, los Estados Unidos, Bahrein, Jordania, Qatar, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) comenzaron a atacar a las fuerzas de Daesh dentro de Siria, así como al "grupo Khorasan" en Idlib. A estas acciones, Turquía estuvo reacia en un inicio aunque nunca se opuso al uso de las bases aéreas estadounidenses allí-quizás porque temen de que les amenace con mover su arsenal nuclear de allí-para estas actividades. La gobernación al oeste de Alepo y el Frente al-Nusra alrededor de Raqqa, también fueron atacados como parte de la intervención militar internacional contra Daesh. A finales de 2015, los aviones de la coalición lanzaban un promedio de 67 bombas o misiles por día. Para agosto de 2017, la coalición había realizado 168,000 ataques en Siria e Irak (principalmente contra el Daesh), con un promedio de certeza en los ataques de 45/55.

El ataque con misiles de a la base aérea de Shayrat el 7 de abril de 2017 fue la primera vez que Estados Unidos, ya en la era Trump, atacaba al régimen de Bashar Al-Assad directa y abiertamente. Aunque ya Obama había dicho que haría esto o incluso intervendría directamente con sus tropas en Siria luego de los ataques químicos perpetrados por Bashar contra su propio pueblo, estas ideas solo se quedaron en meras aspiraciones. La administración Trump fue quien marcó la pauta y el inicio de una serie de acciones militares directas deliberadas por parte de las fuerzas estadounidenses contra el gobierno sirio y sus aliados entre mayo-junio de 2017 y febrero de 2018. A mediados de enero de 2018, la administración Trump informó sobre su intención de mantener su presencia militar en Siria para contrarrestar la influencia de Irán y derrocar al presidente sirio Bashar al-Assad. A principios de septiembre de 2018, comenzó a implementar una nueva estrategia que buscaba extender indefinidamente el esfuerzo militar, lanzando un importante impulso diplomático para lograr los objetivos estadounidenses en Siria. Sin embargo, el 19 de diciembre, el presidente Trump ordenó unilateralmente la retirada de las 2,000-3,000 tropas de tierra estadounidenses en Siria, que inicialmente se realizaría en un período de 90 días y se completaría en 2019. Una movida inimaginable luego del acuerdo de ayuda militar firmado, menos de un año antes, entre las Fuerzas Democráticas Siria (un grupo de gran influencia kurda en Rojava) y los Estados Unidos.

Debido a la creciente preocupación por un potencial vacío de poder, los anunció el 22 de febrero de 2019 que, en lugar de una retirada total, una fuerza de contingencia de alrededor de 400 tropas estadounidenses permanecerían en Siria indefinidamente después de la retirada y el proceso sería gradual y basado en las condiciones, marcando el regreso a una política de presencia militar estadounidense abierta en el país. A finales de 2018, los kurdos, quienes habían liberado más de 20,000 kilómetros cuadrados de territorio y 3 millones de civiles sirios de Daesh, estaban preocupados porque la salida estadounidense no solo implicaba la pérdida de inteligencia, armas u otra cosa, sino que temían no poder manejar las cárceles repletas de terroristas bajo su control. Por eso comenzaron a enviar a algunos terroristas a sus países de origen o a Irak. Sin embargo, al parecer por ahora, han podido manejar este asunto.

En 2019, la coalición vio resultados decisivos en su intervención contra Daesh ya que la organización terrorista comenzó a perder todo el territorio sirio que ocupaban a finales de marzo de 2019. En Octubre de ese mismo año, el líder de Daesh, Abu Bakr al-Baghdadi fue asesinado por los estadounidenses en Barisha, Idlib en octubre de 2019. Todo esto en un contexto en el que se comenta que Turquía podría haber sabido de la localización de al-Baghdadi, como resultado de su influencia en Idlib, y de no haberle informado a los estadounidenses. Aunque de un estado que permite que grupos como Hamas recluten árabes israelíes en Turquía para fines terroristas en territorio israelí no se puede esperar más.

A principios de Octubre, la administración Trump ordenó a todas las fuerzas estadounidenses retirarse del norte de Siria administrado por los kurdos antes de una eventual incursión turca en la región. Una medida controvertida ampliamente vista como un incumplimiento de la alianza de los con los kurdos sirios a favor de un aliado de la OTAN: Turquía. Aunque es evidente que para que ello ocurriera los acuerdos comerciales entre Turquía y Estados Unidos, por aquellas fechas luego de que Trump y Erdogan hablaran sobre ambos temas, fueron claves. Sin embargo, la decisión se revirtió parcialmente en noviembre de 2019 cuando las tropas estadounidenses se reubicaron en el este de Siria, reforzando su presencia en las provincias de al-Hasakah y Deir ez-Zor (zonas donde el ejército sirio tiene una mínima presencia a día de hoy) con la misión subordinada de asegurar la infraestructura de petróleo y gas controlada por las Fuerzas Democráticas Sirias de la insurgencia de Daesh y el Gobierno sirio. Es curioso que luego de la liberación de Daesh en Irak, una de las zonas de más actividad de la Coalición Internacional fueron la ciudades siria de Abu Kamal y todas las ciudades adyacentes a la parte este del Eufrates en el desierto sirio. ¿Será por qué es la zona con mayor actividad algodonera y petrolera del país? Quizás por eso no es casualidad que la actividad de ambos servicios y el control de estas zonas estén bajo la tutela de los kurdos gracias al apoyo de estadounidenses y de la coalición internacional. Por último, el 23 de noviembre de 2019, el jefe del Comando Central de los declaró que no había una "fecha final" para la intervención estadounidense en Siria. Unas declaraciones que no hacen contraste a las posturas de la Administración Trump.

​Irak​: La razón principal para la actividad de Irak ha sido, luego de la declaración de victoria que realizaron en 2017 contra Daesh luego de éstos apabullaron el país en 2014, contener en su frontera sirio-iraquí la penetración de Daesh de vuelta a su territorio. Sin duda alguna, tanto en su territorio como en Siria, su principal enemigo es Daesh y grupos afiliados a Al-Qaeda.

​Irán y Hezbolá​: Como parte de su lucha regional proxy contra Arabia Saudita, Irán ha entendido que la mejor forma de asegurar su corredor de influencia geopolítico-militar desde Teherán hasta Beirut era entrando a combatir como excusa principal a Daesh y a los grupos sunitas islamistas y terroristas que Arabia Saudita y su eje apoyaban, pero también a los e Israel. Además, como respuesta de contrapeso al apoyo incondicional que Rusia le ha dado a Al-Assad en Siria.

La presencia militar iraní ha implicado la llegada de asesores militares iraníes de la Guardia Revolucionaria (GR) a Siria, la expansión en actividades sobre el terreno y de inteligencia de la GR (como intentos de atentados contra territorio israelí con drones), la creación de más de 15 bases militares iraníes permanentes en Siria y el acercamiento a la frontera sirio-israelí. Esto ha llevado a que Irán, junto al grupo Hezbolá (quien tiene más de 3,000 efectivos en Siria y quién ha podido entrenarse bien para un posible conflicto con Israel), puedan adquirir más experiencia para el futuro. Irán, quien ha ayudado y ha sido clave en que Hezbolá tenga hoy día un arsenal de más de 120,000 misiles en el sur del Líbano y a que tenga tecnología de vanguardia, ha llevado a Siria también a más de 9 mil rebeldes de origen afgano, pakistaní, iraní e iraquí. Gracias a estas acciones en Siria contra Daesh-en principio-, Irán también ha podido capitalizar su actividad en Irak, crear unas milicias paralelas al ejército iraquí que han llevado hasta el segundo lugar del podio electoral a los líderes de las milicias que crearon (influyendo así de manera directa en la política iraquí), conquistar a buena parte de los chiíes iraquíes y han liderado actividades hostiles contra bases militares estadounidenses allí. Por lo que Daesh en Irak, pero principalmente en Siria, ha ayudado a que Irán se fortalezca militarmente y a tener una imagen de peso en la esfera internacional luego de la reimplantación de sanciones como resultado del fracaso del acuerdo nuclear, de la crisis económica y de salubridad que viven.

​Israel​: Para Israel el conflicto sirio ha sido un reto inesperado. Primero, han tenido que hacer frente a la presencia de grupos terroristas y opositores en su frontera noreste (a los que en ocasiones Israel atendió en hospitales locales junto a civiles sirios) y luego a la presencia iraní y de Hezbolá. Además, Israel ha tenido que ampliar su actividad de inteligencia y tecnología para poder atajar la expansión del arsenal militar de Hezbolá en Siria. Luego de haber bombardeado la infraestructura nuclear Siria en desarrollo en 2007, Israel se ha encontrado con que la presencia iraní en Siria y la falta de pleno control de Bashar Al-Assad (no solo en el terreno sino en la parte direccional del país), es un serio riesgo. Su participación en cuanto a proveer armas a los opositores ha sido tibia, sin embargo, su actividad contra grupos como Daesh ha sido casi nula aunque sí han habido ciertos enfrentamientos en los Altos del Golán. Cabe destacar que Irán, Hezbolá, Daesh y Bashar Al-Assad son los principales enemigos de Israel en este tablero, pero gracias a la falta de liderazgo estadounidense en tiempos recientes, este conflicto ha elevado las relaciones ruso-israelíes. Sin duda alguna, los rusos han pasado a ocupar el rol que algún día tuvo en el plano diplomático. No es casualidad que en los pasados 2 años el Primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, se haya reunido con Putin en más de 9 ocasiones. De este modo se creó un canal directo entre Siria e Israel, e incluso, ciertos acuerdos de alejamiento de la frontera sirio-Israeli con Irán y Hezbolá, que luego quedaron en nada. También, el conflicto sirio e iraquí- en específico-, han llevado a que drones israelíes atacaran en Irak-desde 1981 cuando Israel fulminó el proyecto nuclear iraquí-para poder atajar la actividad militar de entes relacionados a Hezbolá e Irán allí.

​Al-Assad​: Como parte de las protestas vividas en el 2011, uno de los mayores errores de Al-Assad fue no convocar elecciones y responder a la ciudadanía con más represión ante las demandas de la sociedad civil. Su actitud ha llevado a su país a uno de los conflictos más sangrientos de este siglo y a un caos generalizado de la región. Sin embargo, su falta de liderazgo al inicio del conflicto (quizás por eso su hermano difunto era quien realmente debía de tomar las riendas a los ojos de su padre), llevó a que se convirtiera en un títere de Irán (un ejemplo de esto es la expansión militar persa-chií en Siria) y de Rusia (otro ejemplo en este caso es la expansión militar y naval rusa-con acceso al mediterráneo incluido-, la expansión económica y comercial rusa en Siria, y las actividades rusas de descubrimiento de campos petroleros marítimos sirios al centro-oeste y noroeste del país). Enemigo de todos los agentes estatales foráneos en Siria y de los grupos terroristas, Bashar Al-Assad ha sabido soportar las deserciones de su ejército, las presiones para su salida del poder y los intentos de asesinato contra éste hasta erigirse hoy día como el único eje de unidad del territorio sirio.

Tahrir Al Sham, Ahrar Al Sham, Daesh y Otros grupos Islamistas y Opositores​: Las primeras estructuras de oposición que se formaron en el levantamiento sirio fueron los comités locales de organización de protestas. Estos se formaron en abril de 2011, cuando los manifestantes pasaron de protestas espontáneas a protestas organizadas. La fase de levantamiento sirio, desde marzo de 2011 hasta principios de agosto de 2011, se caracterizó por un consenso para la lucha no violenta entre los participantes del levantamiento. Por lo tanto, el conflicto no podría haberse caracterizado aún como una "guerra civil", hasta que la organización de la lucha armada comenzara en el lado antigubernamental. Esto ocurrió en 2012, lo que permitió que el conflicto cumpliera con la definición de "guerra civil".

Los grupos de oposición en Siria dieron un nuevo giro a finales de 2011, durante la Guerra Civil Siria, al unirse para formar el Consejo Nacional Sirio (SNC), que ha recibido un importante apoyo internacional y reconocimiento como socio para el diálogo. El Consejo Nacional Sirio fue reconocido o apoyado en cierta capacidad por al menos 17 estados miembros de las Naciones Unidas, con tres de ellos (Francia, Reino Unido y Estados Unidos) como miembros permanentes del Consejo de Seguridad.

Un grupo paraguas de oposición más amplio, la Coalición Nacional para las Fuerzas Revolucionarias y de Oposición Sirias, se formó en noviembre de 2012 y ha sido reconocido como el "representante legítimo del pueblo sirio" por el Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo y como "representante de las aspiraciones del pueblo sirio" por la Liga Árabe. Posteriormente, se consideró que la Coalición Nacional de Siria ocupó el puesto de Siria en la Liga Árabe, con el representante del gobierno sirio suspendido ese año. El Consejo Nacional Sirio, inicialmente parte de la Coalición Nacional Siria, se retiró el 20 de enero de 2014 en protesta por la decisión de la coalición de asistir a las conversaciones de Ginebra. A pesar de las tensiones, el Consejo Nacional Sirio mantuvo cierto grado de vínculos con la Coalición Nacional para las Fuerzas Revolucionarias y de Oposición Siria. Los grupos de oposición sirios sostuvieron conversaciones de reconciliación en Astana, Kazajistán, en octubre de 2015. A finales de 2015, el Gobierno provisional sirio trasladó su sede a las zonas ocupadas por Turquía en el norte de Siria y comenzó a ejecutar cierta autoridad en el área. En 2017, el gobierno opositor en la Gobernación de Idlib fue desafiado por el rival Gobierno de Salvación sirio, respaldado por la facción islamista Hayat Tahrir al-Sham (HTS). Este grupo, en contra de los opositores antes mencionados, de Daesh y de Ahrar Al Sham, es bastante fuerte hasta día de hoy. Cabe resaltar-ya que no lo he mencionado-que aunque en 2014 hubieron ciertas alianzas militares al sur de Siria entre opositores e islamistas, típicamente los opositores se han opuesto a Daesh, a los islamistas y a los dos grupos islamistas salafista que he mencionado al inicio del título de esta explicación.

Por otro lado, Ahrar al-Sham, es una coalición de múltiples unidades islamistas y salafistas que se unieron en una sola brigada y luego en una división para luchar contra el gobierno sirio liderado por Bashar Al-Assad durante la Guerra Civil Siria. Ahrar al-Sham fue dirigido por Hassan Aboud hasta su muerte en 2014. En julio de 2013, Ahrar al-Sham tenía entre 10,000 a 20,000 combatientes, lo que en ese momento la convirtió en la segunda unidad más poderosa que lucha contra Al-Assad, después del Ejército Libre Sirio. Era la principal organización que operaba bajo el paraguas del Frente Islámico Sirio y era un componente importante del Frente Islámico. Para 2015, Ahrar al-Sham estaba considerado como el grupo rebelde más grande en Siria después de que el Ejército Libre Sirio se volviera menos poderoso. Ahrar al-Sham y Jaysh al-Islam son los principales grupos rebeldes apoyados por Turquía. El 18 de febrero de
2018, Ahrar al-Sham se fusionó con el Movimiento Nour al-Din al-Zenki para formar el Frente de Liberación de Siria.

El grupo tiene como objetivo crear un estado islámico bajo la ley Sharia.

Si bien ambos son grandes grupos rebeldes, Ahrar al-Sham no debe confundirse con Tahrir al-Sham, su principal rival y ex-aliado. Antes de 2016, Ahrar al-Sham cooperó con el Frente al-Nusra, originalmente afiliado de Al-Qaeda. Sin embargo, a partir de 2017, luchó cada vez más contra Al-Nusra, que cambió su nombre como Tahrir al-Sham, con un ex líder de Ahrar, Abu Jaber, como emir, e incluso reclutó a algunas de las unidades más duras de Ahrar al-Sham.

Como hemos podido ver, el conflicto sirio no solo es muy heterogéneo y complejo, sino que los intereses de cada bando son tan paralelos que una sola salida bajo una sola fórmula es impensable. Por lo que para poder pensar en una solución real, la comunidad internacional debe entender y hacer frente a todas las sensibilidades de manera proactiva, seria y realista.

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•José Lev Álvarez Gómez is a medical student. •At the undergraduate level, Lev Álvarez holds a B.S. in Neuroscience with a Minor in Israel Studies from The American University in Washington, DC (2015-2019). During college, he interned at the House of Representatives of Puerto Rico, the College Republicans National Committee and The David Project (all in Washington, DC). He then completed a diplomatic internship at the Kurdistan Regional Government (Iraqi Kurdistan) Delegation in Washington, DC. José also worked as an Israel related events coordinator for American University Hillel and as a program assistant for the Center for Israel Studies at the American University. •At the graduate level, Lev holds an MA in International Geostrategy and Jihadist Terrorism from Instituto Internacional de Estudios en Seguridad Global (INISEG)-Madrid, España/Università Telematica Pegaso in Naples, Italy and in 2020 completed a bioethics course at Harvard University. •From 2019-2021, Lev served in a special unit in the Israel Defense Forces (2019-2021) and ended his service as a sergeant. •Álvarez Gómez has a blog in the Times of Israel, is a columnist for Diario Judío (Mexico), and has written for several newspapers such as El Nuevo Día (Puerto Rico), El Vocero de Puerto Rico (Puerto Rico), Latino Rebels (United States) and Red Alert Politics (United States). Lev, who has published more than 140 opinion articles, is the author of two books: "Panorama Internacional: Una mirada a la geopolítica e historia mundial (2016-2017)" and "Puerto Rico: El nocivismo del insularismo y el colonialismo", and completed his minor’s independent project and his MA thesis on the "The Relations of Israel with Basque and Catalan Nationalism and its future geopolitical impact”. José speaks and writes Spanish and English excellently, speaks and writes correctly Catalan, Galego and Ladino, and has professional working proficiency knowledge of Hebrew.