Los errores tienen muy mala reputación. La verdad, no son tan malos como parecen.

Diario Judío México - A nadie le gusta equivocarse y sentir que hizo algo mal, pero es una realidad que es de humanos equivocarse y todos nos equivocamos en algún momento. La cuestión es que hacer después de que uno se equivoca. ¿Cómo actuar y que hacer para poder aprender del error y seguir adelante?

Los errores no son un símbolo de debilidad o de ser una persona tonta o inadecuada. Los errores son parte de la vida. De hecho, a los errores no se les debe de tratar como un pecado o como una condena perpetua. Estos son, simplemente un indicador de que se está intentando algo nuevo, que se tiene curiosidad, o se busca otra solución.

Cuando uno logra aprender de sus propios errores, uno se supera y mejora su percepción personal. Los aprendizajes de los errores ofrecen lecciones que rara vez se llegan a olvidar.

El problema que sucede cuando uno se equivoca es que… automáticamente uno se siente mal con uno mismo por haberse equivocado. Entonces, surge el sentimiento de incomodidad, como si se hubiera cometido un crimen mortal. La culpa y vergüenza se amplifican en la mente, de tal forma que la persona siente que su equivocación fue grave y además, pareciera que es difícil, casi imposible reparar el daño causado.

Por si fuera poco, uno se equivoca sin querer y sin planearlo, asi que las consecuencias de los errores llegan sin avisar y nunca se ven venir. Es difícil prevenir algo que no se sabe que va a suceder.

Ser noble con uno mismo cunado uno hace un error, puede ser la manera más sabia de actuar. Dejar a un lado las recriminaciones y los castigos que solo inhibe el aprendizaje y el poder entender el valor que el error aporta, es en sí, una actitud más efectiva.

Cabe aclarar que no se trata de hacer errores y elogiarlos pretendiendo que no pasa nada y que son maravillosos. Obvio que hay que prevenirlos al máximo, planear y cuidar todos los detalles con el fin de minimizar el riesgo de la equivocación. Pero hay que reconocer que aun planeando, cuidando, etc… hay cosas que están fuera de nuestro control y desde luego los errores muchas veces son inevitables.

Lo importante aquí es crear un ambiente seguro en donde la persona que comete el error no se sienta criticado. Al contrario, que sienta que hay una apertura en donde se puede reconocer el error y se puede entender el por qué sucedió para asi, se encuentren nuevas y mejores alternativas.

Entender las consecuencias, descubrir donde fallo la visión que impidió lograr los resultados esperados es una victoria personal.

Soltar la culpa y la incomodidad que la equivocación provoca y enfocarse en la manera de aprender del error, es sin duda una manera de aprender a ser mejor persona.

La receta

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Aprendiendo del error

recetas-titulo2Ingredientes:

  • Reconocimiento – conciencia plena de las acciones y las consecuencias
  • Responsabilidad – aceptación sin justificaciones de los hechos
  • Reconciliación – aprender, perdonarse y no engancharse en el error
  • Resolución – encontrar nuevas soluciones más efectivas
  • Resiliencia – volver a intentarlo integrando el aprendizaje obtenido

Afirmación positiva para aprender de mis errores:

Tengo la fortaleza que necesito para aprender de mis errores. Puedo volver a empezar entendiendo que hay nuevas y mejores formas de conseguir lo que necesito. Aprendo con dignidad y responsabilidad de mis errores y puedo reajustar mis acciones. No es necesario culpar, ni juzgar al error, solo hay que aprender de él y mejorarlo. Agradezco las enseñanzas y las posibilidades que me llegan para conseguir el éxito que busco.

Como aprender de los errores:

  1. Siempre hay que buscar el aspecto positivo del error. Para que se logre el aprendizaje uno se tiene que sentir bien con uno mismo. Es imposible sentir culpa o vergüenza y además aprender.
  2. Aprender a explorar las consecuencias de las elecciones es más importante que criticar las acciones equivocadas. Es más fácil aprender a pensar y a evaluar las acciones cuando uno no se siente criticado ni juzgado, ya que asi uno se vuelve responsable de sus propias acciones y decisiones.
  3. Los errores enseñan consecuencias y responsabilidades. Aprender a ver más allá del error mismo facilita el crecimiento personal, fomenta la conciencia de la toma de decisiones y aclara el proceso de pensamiento.

La lección más importante que un error puede dar, es el aprender que cuando hay un buen aprendizaje hasta los errores son valiosos.

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Becky Krinsky
Creadora en conjunto con la doctora Iliana Berezovsky de "Recetas Para la VidaTM" un proyecto basado en el concepto de que el sentido común, el hogar, la familia, la vida diaria y el éxito en la vida dependen de la suma de nuestras experiencias para alcanzar la felicidad. Actualmente escribe todos los jueves para el Diario San Diego con su columna Recetas para la VidaTM. También aparece mensualmente en Univision en el programa Despierta San Diego.