Diario Judío México - Se cumplen cuatro años de que los británicos votaron a favor de abandonar la Unión Europea (UE), la fecha fatídica que marcó un terremoto político y económico en la geopolítica europea y en el curso de la internacional. El se formalizó el 31 de enero de 2020, fecha en que inició un periodo de transición de once meses (con posibilidad de extenderse hasta dos años) para alcanzar un acuerdo sobre la relación futura. El tiempo transcurre, y con poco más de seis meses de que se cumpla el deadline, aumentan las posibilidades de un sin acuerdo; más aún cuando el primer ministro Boris Johnson mantiene su abierto rechazo para extenderlo. Después de todo, el premier busca cumplir su promesa de campaña: Get Done.

Conseguir un acuerdo para evitar más contratiempos en el desempeño económico resulta imprescindible en un mundo COVID -se trata del peor colapso de los últimos 300 años, tal y como lo advierte el Banco de Inglaterra-. Sin embargo, la misma pandemia lo ha complicado todo. En primer lugar, porque Michael Bernier, el negociador europeo del , y Boris Johnson contrajeron el virus; aunado a la confirmación del confinamiento voluntario de David Frost, jefe negociador británico. Con ello, se alebrestó una cadena de disrupciones que alteraron los tiempos originales del calendario negociador.

A la primera ronda negociadora celebrada de forma presencial, le siguió un receso de seis semanas; y posteriormente tres rondas por videoconferencia. De acuerdo a varios reportes de prensa y de sitios especializados no se han logrado avances sustantivos, debido a la negociación de temas sensibles como aquellos que refieren a los derechos de pesca, las ayudas estatales a las empresas, derechos de los trabajadores y normas medioambientales.

Además de las rondas negociadoras, recientemente hubo una reunión de alto nivel. El pasado 15 de junio, Boris Johnson sostuvo un encuentro virtual con los presidentes de la Comisión Europea, el Consejo Europeo y el Parlamento Europeo en un intento por desbloquear las negociaciones entre la UE y el . Según un comunicado de prensa, Johnson confirmó que no buscará permanecer en el mercado único del bloque comunitario. Pero durante la reunión, él y los líderes de la UE también acordaron la necesidad de “intensificar” las conversaciones y asegurar “un nuevo impulso para llegar a un acuerdo aumentando la frecuencia de las negociaciones comerciales de mensual a semanal”.

Dado que la UE es el principal socio comercial del , Londres está interesado en concertar un arreglo, particularmente a la luz de la profunda recesión del país a causa del tsunami pandémico. Del mismo modo, representa un destino clave de exportación para los países del norte de , lo que significa que Bruselas también desea alcanzar una solución negociada. El tiempo es corto, pero la formula pasaría quizá por buscar un acuerdo limitado en lo comercial, y con ello evitar las normas que establece la Organización Mundial del Comercio (OMC) para terceros países, en aras de negociar posteriormente aspectos adicionales y más complejos de su relación bilateral sobre , cooperación y seguridad.

Otro punto a considerar, es el coctail de tensiones que ha provocado la geografía del , la desunión generada entre los cuatro países individuales de : Inglaterra y Gales votaron por abandonar la UE (53% y 52.5% respectivamente); mientras que Escocia (62%) e Irlanda del Norte (56%) votaron por permanecer. Vale le pena recordar, que Escocia celebra elecciones generales el próximo año y el avance o retroceso en la consecución del podría fortalecer o bien desanimar los ánimos independentistas, aunado a que se pondrán de relieve otras divisiones entre áreas metropolitanas y rurales; y diferentes grupos de edad y clases sociales. Ahora, poco más de la mitad de los británicos, el 54%, cree necesario que el gobierno debería solicitar una extensión del período de transición, de acuerdo con la casa encuestadora Ipsos MORI.

Sin una fecha precisa para celebrar una quinta ronda negociadora hasta el momento, el Financial Times señaló que en próximos días se revelarán los detalles del nuevo plan británico para materializar el divorcio del bloque comunitario europeo; considerando que Bruselas buscará alcanzar un acuerdo para finales de octubre, dado que se requiere tiempo para conseguir la ratificación parlamentaria.

En la declaración política del Brexit, negociada por el gobierno anterior del (encabezado por Theresa May), se preveía un fuera de la órbita europea, pero con un espíritu colaborativo. No obstante, Boris Johnson, sus ministros y demás funcionarios, destacaron una postura mucho más distante y tirante con Bruselas. Como fuere a terminar, con o sin acuerdo, la perspectiva de una ruptura debilita al continente en un momento de emergencia sanitaria y pandemia; cuando Trump -el gran aliado de Johnson- vive horas bajas en ; al tiempo de que China y Rusia cobran mayor protagonismo en el tablero de la geopolítica global.

FuenteEl Blog de Rina Mussali
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Internacionalista con Maestría en “Estudios Latinoamericanos” en la FCPyS UNAM. Soy miembro del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI) y mi experiencia laboral destaca en áreas de planeación, investigación y comunicación integral vinculada al quehacer del gobierno federal, de asesoría sobre asuntos internacionales del Poder Legislativo y en la coordinación de proyectos de comunicación internacional. Fui líder de Comunicación Nacional e Internacional del IV Foro Mundial del Agua y Coordinadora de Comunicación de México en la Tribuna del Agua en la Expo Zaragoza 2008, España. Actualmente soy analista y conductora del programa de televisión “Vértice Internacional” y de la serie “2013:Elecciones en el mundo” en el Canal del Congreso. Asimismo, soy autora de varios libros y artículos, así como comentarista sobre asuntos políticos globales. La gente me describe como una persona responsable, disciplinada, innovadora y visionaria, así como enfocada a la consecución de metas.