Diario Judío México - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestó que un pequeño número de soldados norteamericanos permanecerán en a pedido de Jerusalén y Amman, cerca las fronteras de y , y para proteger instalaciones petroleras.

“La otra región en la que y nos han pedido que dejemos un pequeño número de tropas es una sección completamente diferente de , cerca de y próxima a ”, apuntó Trump. “Por lo tanto, tenemos un pequeño grupo allí, y hemos garantizado la seguridad del petróleo, explicó el presidente, quien agregó que además de esas razones, no hay ninguna otra para mantener efectivos en .

Las declaraciones de Trump surgen bajo el telón de fondo del repliegue de EE.UU. del noreste de , que ha abandonado a los kurdos, uno de sus más firmes aliados en la lucha contra el Estado Islámico, frente a la invasión de las tropas turcas.

Durante un reunión del Gabinete, Trump puntualizó que un “pequeño número” de tropas estadounidenses permanecerán en otra región completamente diferente de , cerca de la frontera de este país árabe con e .

El inquilino de la Casa Blanca aseguró que otro grupo de militares estadounidenses permanecerá en para “proteger el petróleo”, es decir para que los pozos del oro negro no caigan en las manos de los jihadistas del Estado Islámico.

“Ese es un territorio muy peligroso. Saben, tenemos 28 tropas que han salido. Dijeron (que eran) 50, eran 28. Y si tienes un Ejército a ambos lados de esas tropas, esas tropas habrían sido eliminadas”, dijo el presidente estadounidense.

Aun así, Trump indicó que no cree que “sea necesario (dejar tropas en Siria), más que para asegurar el petróleo”.

“Es una sección (de Siria) un poco diferente, pero necesitamos asegurar el petróleo”, señaló.

Por su parte, el secretario de Defensa de EE.UU., Mark Esper, afirmó en Kabul, que la retirada tomará “semanas, no días”.

“Tenemos tropas en las ciudades en el noreste de Siria que están situadas cerca de los pozos de petróleo. Las tropas en esas ciudades no están en la presente fase de retirada”, precisó Esper.

está siguiendo de cerca las repentinas decisiones de Trump sobre Siria, con una cierta dosis de preocupación de que el Estado judío también sea abandonado, a la larga, por su aliado más importante.

Además, Israel está preocupado de que su principal enemigo, , llene el vacío en Siria, tras el repliegue estadounidense. La República Islámica ha estado apoyando al régimen del presidente sirio, Bashar al Assad, durante los ocho años de guerra civil en el país árabe vecino.

Los principales yacimientos petroleros de Siria se localizan en el noreste del país en áreas controladas por las milicias kurdas, que han sido blanco de una ofensiva de Turquía, que la semana pasada anunció una suspensión de esa operación hasta mañana, martes, para dar tiempo a que los grupos armados kurdosirios se retiren de los 118 kilómetros de franja fronteriza que va desde Ras al Ain hasta Tel Abiad.

EE.UU. inició su participación en el conflicto sirio en septiembre de 2014, meses después de que el grupo terrorista Estado Islámico (EI) proclamara un califato en Siria e Irak.

La intervención estadounidense en Siria ha sido en el marco de la coalición internacional contra el Estado Islámico, liderada por EE.UU., y ha servido para prestar apoyo sobre el terreno a las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), una alianza armada encabezada por los kurdos.

Sin embargo, hace poco más de dos semanas, la Casa Blanca anunció el repliegue de las tropas en Siria, tras una conversación telefónica entre Trump y su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan.

Días después, el 9 de octubre, Turquía iniciaba una ofensiva contra las milicias kurdosirias, a las que considera terroristas.

Respecto a su alianza con los kurdos, Trump subrayó que su país está trabajando con ellos y que mantiene “una buena relación”: “Pero nunca hemos acordado proteger a los kurdos. Los apoyamos por tres años y medio, cuatro. Nunca acordamos proteger a los kurdos por el resto de sus vidas”, destacó el mandatario.