Diario Judío México - El Science History Institute (Instituto de historia de la ciencia) ha adquirido la increíble colección de correspondencia, libros, fotografías y notas científicas que pertenecieron al químico alemán judío, Georg Bredig. La colección engloba varias décadas, desde finales del siglo XIX, cuando el campo de la química física estaba aflorando, hasta la década de 1930 y los horrores a los que se enfrentó la comunidad judía cuando los nazis ascendieron al poder. El archivo nunca se ha hecho público. Esta adquisición fue posible gracias al aporte generoso de la Walder Foundation.

“Traer esta colección al Science History Institute cumple con el deseo de Georg Bredig de conservar estos documentos para que generaciones futuras puedan estudiarlos”, comentó Robert Anderson, presidente y director ejecutivo del Science History Institute. “Es una colección significativa tanto para los académicos de historia de la ciencia como para los académicos del Holocausto”.

“El Dr. Walder y yo, fundadores desde hace años de la educación sobre el Holocausto, nos enorgullecemos de respaldar la adquisición del archivo Bredig”, comentó Elizabeth Walder, presidenta y directora ejecutiva de la Walder Foundation. “Sabemos que esta colección ofrecerá perspectivas privilegiadas a historiadores y científicos para descubrir historias desconocidas sobre ese periodo histórico turbulento”.

Bredig introdujo la metodología de modelo de reacción a la investigación sobre catálisis, descubrió y exploró nuevos fenómenos de catálisis, además de descubrir e investigar la catálisis asimétrica. Aún más, exploró la relación entre la actividad catalizadora y el estado físico de los metales. Los documentos más antiguos del archivo; de finales del siglo XIX; capturan ideas sobre el campo de la química física durante sus primeros años. Existe una gran correspondencia con los padres fundadores del campo, incluyendo muchos de los primeros Premios Nobel en química, como Jacobus Henricus van’t Hoff, Svante Arrhenius, Fritz Haber y Wilhelm Ostwald. Los artículos de la colección posterior a 1933 documentan una historia completamente distinta. Bredig, junto con su familia y colegas judíos, tenía problemas para sobrevivir bajo el régimen nazi, cada vez más opresivo. Algunos consiguieron huir a otros países, mientras que otros no fueron tan afortunados. Sus historias se revelan a través de cartas que describen su situación con detalle, desde peticiones de comida y ropa para los detenidos al deseo de continuar con su trabajo y su rutina normal. Muchas de las cartas y documentos están relacionados con los intentos de Bredig de salir de la ocupada por los nazis. En la colección se incluyen sus documentos de identificación alemanes y su pasaporte, ambos marcados con una “J”

Bredig se dio cuenta que era probable que los nazis destruyesen su biblioteca y archivo personal por lo que se esforzó por asegurar que ambos sobreviviesen. Algo que casi le costó la vida. En una carta que envió a su hijo Max en 1939, Bredig escribe, ” Ayer te envié un paquete con los tres volúmenes verdes I-III de mi opera omnia. Enviaré el resto de volúmenes, IV-VII, en una semana aproximadamente… Me gustaría que, tras mi muerte, un paquete y el otro acabasen en buenas manos (para un obituario y también para referencia). Si no quieres quedártelo, dáselo a una biblioteca universitaria, preferentemente a una en el extranjero, o a un buen amigo. ¡En ningún caso quiero se desperdicie/pierda, regale ni se tire! Será testigo del trabajo de toda mi vida”. La colección se envió de contrabando fuera de la nazi al laboratorio de van’t Hoff en los Países Bajos, donde se quedó durante la guerra. En 1946, se envió a la familia Bredig que residía en .

La financiación de la Laurie Landeau Foundation ayudará con la conservación del archivo. El instituto planifica dar acceso a la colección a investigadores y desarrollar programas públicos en los próximos meses.

Acerca de Georg Bredig (1868 – 1944)

Georg Bredig tuvo una trayectoria profesional distinguida en química y como catedrático. Fue profesor en universidades del norte de antes de conseguir su cátedra en química física en Technische Hochschule en Karlsruhe, , en 1911. En 1933, los nazis prohibieron a los judíos ocupar puestos profesionales. Se anularon las credenciales de Bredig como científico y fue obligado a retirarse. En 1938, fue arrestado durante la Noche de los Cristales Rotos, pero le liberaron después. Bredig huyó de en 1939 con la ayuda de un colega químico, Ernst Cohen. Muchos de los colegas, amigos y familiares de Bredig no fueron tan afortunados. Cohen falleció en las cámaras de gas de Auschwitz. Alfred Schnell, un químico y colega del hijo de Bredig fue ejecutado, junto con su mujer, por soldados holandeses leales a los nazis. Se habían escondido en los Países Bajos durante años. Hoy su historia es conocida. Pero, hasta que se descubrió esta colección no se sabía que escribían cartas mientras se escondían.

Max Bredig abandonó dos años antes que su padre y se esforzó de inmediato por sacar al resto de su familia de , además de ayudar a otras personas a hacer lo mismo. La hija de Bredig, Marianna, junto con su marido, Viktor, pasó más de un año en campos de detención antes de llegar a EE.UU. en 1941. Max pudo conseguir un visado para su padre después que Bredig obtuviera una oferta laboral del presidente de la Universidad de Princeton en noviembre de 1939. Georg Bredig llegó a en 1940. Con mala salud, vivió con su hijo en la Ciudad de Nueva York hasta su muerte el 24 de abril de 1944.

Acerca del Science History InstituteEl Science History Institute colecciona y comparte las historias de innovadores y de los descubrimientos que han determinado nuestra vida. Preservamos e interpretamos la historia de la química, ingeniería química y ciencias biológicas. Con sede central en Filadelfia, y oficinas en California y , el Instituto alberga un archivo y una biblioteca para historiadores e investigadores. Ofrece un programa de becas para profesores invitados de todo el mundo, una comunidad de investigadores que examinan temas históricos y contemporáneos. También es un prestigioso museo gratuito y abierto al público y un centro de conferencias moderno.

Acerca de la Walder FoundationLa Walder Foundation es una fundación familiar privada basada en la zona de Chicago que ofrece recursos y herramientas a organizaciones y personas para crear un futuro sostenible a través de programas estratégicos centrados en artes escénicas, sostenibilidad avanzada, defensa de inmigrantes, vida judía e innovación científica.

FuenteLa Vanguardia
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