La decisión de hoy por la Corte Penal Internacional CPI, distorsiona la ley internacional y convierte a esta institución en una herramienta de propaganda anti-israelí.

La CPI no tiene jurisdicción para deliberar sobre el caso palestino.

El Estado de es una democracia robusta con un sistema legal independiente y efectivo, profundamente respetado en todo el mundo.

La decisión del juez recompensa al terrorismo palestino, y a la negación de la Autoridad de regresar a negociaciones directas con Israel, por lo que polarizara aún más a ambas partes.

Hacemos un llamado a todos los países que valoran el sistema legal internacional y se oponen a su explotación política, a respetar los derechos de soberanía y rechazar la jurisdicción de la Corte.

El Estado de tomará todas las medidas necesarias para proteger a sus ciudadanos.