Hace unos días atrás, el décimo presidente del Estado de Israel, el Sr. Reuven (Rubi) Rivlin, finalizo su mandato.

El presidente Rivlin sirvió al país durante un período desafiante: La crisis del Covid-19, la multiplicidad de campañas electorales, una operación militar y otros eventos, que pusieron a prueba la fuerza y ​​la cohesión de la sociedad israelí. A lo largo de su mandato y frente a los numerosos obstáculos, el Presidente se ha mantenido firme y decidido a preservar el delicado tejido de la sociedad israelí. Actuó para la unidad del pueblo, de la gente. Por el amor y respeto mutuo.

El presidente Rivlin es un viejo amigo del galardonado con el Premio Israel 2004, el rabino Itzjak David Grossman. Los dos se reunieron más de una vez para promover juntos importantes iniciativas sociales, especialmente el soporte a soldados sin familia o familias con necesidades.

Los miles de niños y niñas que participan de la red de escuelas les desea al Presidente Rivlin éxito en su nueva etapa de vida.

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El solo acto de ayudar al prójimo, de escucharlo, de comprender sus penas y aflicciones, aunque sepamos que nuestra acción tenga pocas posibiildades de ser exitosa, es un trabajo largo y complejo, pero que al fin y al cabo nos llena de satisfacción y brinda la posibildad de ver milagros aqui y ahora.