Diario Judío México - Acabando la semana crucial, donde el miércoles finalmente se legisló oficialmente la fecha de las próximas y quedó reiterada como tal el 9 de abril, es hora de que analicemos las fuerzas alternativas, quiénes son, de dónde vienen y que nos ofrecen.

Empecemos con la oposición actual:

Hamajané Hatzioni, compuesto por Hatnuá y Mifleguet Haavodá, es en una palabra el partido laborista tradicional, el de más arraigo en el país, el que nos dio a Ben Gurion, a Golda Meir, Levi Eshkol, Itzak Rabin y Shimon Peres. Con 24 mandatos llegaron a las del 2015 en un empate virtual con el Likud en las encuestas, incluso las publicadas el mismo día de las , dándoles éllas 24 escaños al partido y 24 mandatos al Likud. Al final del día ellos se quedaron con 24 escaños y el Likud acabó con 30. Por aquel entonces el líder del partido era Itjak “Bujzy” Herzog. Como indican los estatutos del partido, cuando el líder no lleva al partido a la victoria en las hay que convocar nuevas dentro del partido en un plazo de 14 meses. Tras dos intentos de llevar al partido a la coalición que acabaron siendo fallidos, se convocaron y acabó electo nuevo líder Avi Gabay. La plataforma de Gabay es de bienestar social para las capas sociales menos beneficiadas poniendo énfasis en mejor educación y mejor sistema de salud, y un mejor reparto de los bienes del país. Gabay fue ministro de energía y se opuso rotundamente al esquema de explotación de gas natural, su oposición a el esquema lo llevó a renunciar al gobierno y pasó a unirse al Majané Hatzioni venciendo en las primarias a Herzog, a Amir Perretz, a Omer Bar Lev y otros. El partido está muy mal plantado en las encuestas, se le pronostican como máximo 11 escaños. Hamajané plantea como plataforma la solución de dos estados para dos pueblos, pero con una mano dura en la seguridad del país. Con plataforma mucho más liberal en cuestiones sociales como son: el matrimonio entre judíos y no judíos, matrimonios gays, mucha mayor tolerancia a la comunidad LHBT.

Yesh Atid, con 11 escaños actualmente, y su líder Yair Lapid, fue el partido de moda en las del 2013 con 19 escaños y se presentó a las negociaciones para formar el gobierno como alternativa a los partidos ultra-religiosos. Netanyahu acabó tomándolos como socios de coalición pero después de 2 años el gobierno se desbandó, entre otras cosas cuando Netanyahu destituyó a Yair Lapid, el entonces ministro del Tesoro y aspirante al puesto de primer ministro. Lapid se presenta como alternativa de Netanyahu para ser primer ministro aludiendo su experiencia, el tamaño de su partido y la confianza que el pueblo le tiene, en sus palabras. Yesh Atid está en las encuestas con 11 posibles escaños.

Harreshimá hameujedet, Tiene  14 escaños y es la unión de todos los partidos del sector árabe. Sin una clara por ser una mezcla de partidos que lo único en común es el de extracción árabe, la lista unida no se ha planteado para estas como lista unida todavía, y si se llegaran a separar seguramente la fuerza de sus partes sería menor a la de su unión. Su líder actual es Aymán Odeh, un abogado de Haifa que presenta una línea dura contra . Existe el consenso en la sociedad israelí que los partidos árabes no representan muy favorablemente a la población árabe del país y por ende no buscan el bienestar de ésta, sino que están más ocupados en presentar una línea anti-israelí en el mundo.

Meretz, con 5  escaños actualmente, se autonombra como el único partido de verdadera izquierda en la del país. Su nueva líder, Tamar Zandberg, ha tomado una línea propagandística muy especial diciendo que Meretz representa ideológicamente a más del 50% del país pero que el país no se ha dado cuenta de ésto. Las encuestas nos dicen lo contrario, y muestran al partido como un partido nicho que está enclaustrado en la pequeña sociedad bohemia de Tel Aviv, y que está desconectado de la realidad del país.

Ahora veamos a los aspirantes que por lo pronto no están en el juego:

Josen Leisrael, un nuevo partido fue anunciado el jueves, y en las últimas encuestas puede obtener 16 escaños. Formado por Beny Ganz, que después de tres años en el congelador obligatorio después de ser el jefe de las fuerzas armadas, entra a la por la puerta grande. Al parecer se le unirá Moshe “Bogy” Yealon, quien fuera ministro de defensa de Netanyahu y fuera destituido por él en el 2016 y quien declaró hoy que de ningún modo se uniría a un gobierno de Netanyahu. La línea del partido todavía no ha sido definida aunque al parecer será de de centro. Yealon fue miembro del Likud hasta su destitución por lo cual podemos esperar que este partido no vaya a girar mucho a la izquierda. Si realmente llegara a obtener 16 mandatos en las de abril, el partido se podría volver en un jugador muy importante que podría romper el balance del Likud sobre el poder.

Guesher, de Orly Levi-Abukasis, hija de David Levi, quien fuera ministro de relaciones exteriores en los años 90´s. Guesher se plantea como alternativa de social sin ser de izquierda y se presenta como la voz de los que no tienen voz. El poder de los que no tienen poder. Levi-Abukasis ha sido miembro de la Kneset durante los últimos 10 años, siendo su último partido Beitenu de Liberman y del cual se deslindó hace un par de años. Según las últimas encuestas puede obtener de 5 a 6 escaños.

Y ahora, la gran pregunta:

De qué se tratan estas elecciones?

Netanyahu cierra este febrero un ciclo de 10 años como primer ministro, y si vuelve a ser electo romperá en unos cuantos meses el record de más tiempo como PM que le pertenece a David Ben Gurion. En 1996, en una entrevista muy famosa para la televisión, declaró cuando le fue preguntado sobre el tiempo que quería ser primer ministro Netanyahu, y su respuesta fue rotunda: “Cuatro años son más que suficientes para que un primer ministro deje su huella en el poder, y en casos extremos de necesitan dos cadencias…..pero después de un máximo de ocho años no hay nadie que deba seguir en el poder. Después de ocho años un primer ministro tiene que irse a la casa, retirarse de la política, ya que lo que no hiciste en ocho años no lo vas a hacer nunca.”

Estas elecciones son de hecho un referéndum sobre Netanyahu, sobre él como líder político. En el del 2018 es extraño que un líder con tantas investigaciones criminales sobre sus espaldas y tantas controversias alrededor de él siga gobernando. Los líderes anteriores que se vieron involucrados en investigaciones que podían llevar a demandas judiciales siempre terminaron presentado sus renuncias, como fueron lo conocidos casos de Olmert y Rabin, cada quien en su momento. Netanyahu ha sabido navegar estas turbias aguas culpando a la fiscalía, a la policía y a la oposición política de persecución de su persona. Su famosa frase de “no se cambia de liderazgo en la corte de la ley sino en las urnas” no ajusta muy bien, siendo que el mismo subió al poder tras el asesinato político de Itzjak Rabin a manos de un activista de la extrema derecha tras una campaña muy dura de de-legitimidad en la cual Netanyahu fue uno de los principales protagonistas.

Existe la percepción en el pueblo, y en los medios políticos, que Netanyahu está llegando al final de su carrera, pero él se rehúsa a aceptarlo. Estos cuatro años vieron cómo la derecha ha tratado de perpetuar por todos los medios a Bibi en el gobierno, ya sea a través de leyes que ponen el peligro a la democracia del país o a través de propaganda que acusa a sus opositores  incluso de traición. La máquina política de Netanyahu ha creado un síntoma de división profunda en el país con el paso de los últimos años, y ha creado la imagen de un líder que no tiene substituto.

Dicho esto, la percepción popular que ha logrado crear Netanyahu es ésa, que no tiene substituto. La oposición va a tener que trabajar muy duro en estas elecciones para convencer al votante que sí, sí hay alternativa a Netanyahu.

Con un campo de por lo menos cuatro candidatos en la oposición, de dentro y de fuera, Netanyahu también va a tener que remar contra la corriente para de nuevo establecer su teoría que no hay quien pueda hacer el trabajo aparte de él.

Cabe decir que Netanyahu es hoy responsable de cinco diferentes portafolios gubernamentales y controla los presupuestos de cuatro diferentes ministerios, lo que le va a facilitar mucho dominar la cobertura periodística durante todo el proceso electoral. El ministerio de defensa, del cual Bibi es hoy responsable, es el que más cobertura mediática tiene, seguido por relaciones exteriores, también controlado por él. Obviamente, para quien conoce los hechos, esta es un arma de dos filos, ya que cada pequeño error le puede costar muy caro.

En fin, así es como se plantea al día de hoy el proceso electoral, y podemos esperar una de las campañas más rudas y sucias de las que hemos sido testigos, de eso es lo único de lo que podemos estar seguros. Y todo esto es apenas el principio.

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Nacido en CDMX en 1961. Egresado del CIM. Cursó estudios de fotografía y periodismo en New School for Social Research y Parsons School of Design en NY. Inmigró a Israel en 1989 donde trabajó en diversos medios políticos y en 1991 se integró al equipo de Yediot Ajronot al cual pertenece hasta el día de hoy. En el curso de su labor en Yediot Ajronot cubrió áreas deportes, noticias, turismo, chequeo consumidor, economía. Dirigió también el laboratorio de fotografía del diario y fue pivote en la transición del diario a la fotografía digital. Actualmente es responsable del área jurídica encargada de derechos de autor de fotografía en el diario. Activista social y político, es miembro del Partido Laborista (Haavodá) y dentro del marco del partido es miembro fundador de Tribu13, célula latinoamericana en el partido. Miembro fundador y activo en Enemies4Peace, organismo que en conjunto con funcionarios de la Autoridad Palestina lucha por acercar y de-demonizar a las sociedades israelí y palestina para lograr un diálogo entre personas con el propósito de crear un marco de paz. Durante casi 30 años mantiene lazos fraternales y políticos muy profundos con la sociedad druza de Israel. Habitante de Rishon Letzion desde 1996 es activo como voluntario en actividades enfocadas a encauzar por buen camino a los jóvenes de la ciudad. Creador y administrador de grupo mexicanos en Israel en Facebook con casi 2000 miembros. Reconocido a nivel mediático como uno de los representantes de la comunidad mexicana en Israel.