Diario Judío México - En estos días de encierro y falta de actividad deportiva, tuvimos la oportunidad de entrevistar al reconocido periodista , en el marco de la publicación de su nuevo libro “20 pelotazos de esperanza en tiempos de crisis”.

“20 pelotazos de esperanza en tiempos de crisis”, un título muy intrigante. ¿Cuál fue el objetivo que tenías en mente al escribir este libro?

Mi objetivo era sobre todo entender cómo en estos tiempos inciertos y de angustia, el deporte puede aportar altas dosis de esperanza, incluso de milagro, asomarnos a esos momentos en los que el deporte ha logrado ser diplomático, o frenar guerras, terminar con el racismo, y conciliar lo que parecía irreconciliable, eso es lo que busco en “20 pelotazos de esperanza en tiempos de crisis”, entendiendo que nos encontramos en tiempos de crisis, y que la esperanza se tiene que buscar, y explicando cómo aun con el deporte parado por tantas semanas, un hecho sin precedente, [ya que] aun en los momentos más siniestros de las guerras mundiales, el deporte siguió adelante, representaba la esperanza para muchos.

¿Crees que el deporte es capaz de dar esperanza a la humanidad en tiempos como este?

No tengo duda, el hecho de que vuelva a rodar el balón en , o que en breve lo haga en España e Inglaterra, de que se esté planteando el regreso de la NBA con los playoffs postergados va a representar un paso muy importante, sí, con nostalgia de la nueva normalidad, porque esas gradas vacías, y los sonidos huecos de patadas al balón, esos ecos de gritos de futbolistas pidiendo la pelota, sin duda alguna nos dan melancolía de lo que suele ser un contexto deportivo, que es la comunión, el canto, la festividad, el encuentro de masas que por ahora no es, ni será posible, pero al mismo tiempo es esperanza porque es recuperar un pedazo importante de nuestras rutinas nos guste o no [el fútbol].

Puede el fútbol ser acusado de muchas cosas: los amaños por apuestas, el dopaje, el mercantilismo, los jugadores que no sienten la camiseta, el hooliganismo, incluso los cantos racistas desde la tribuna, pero es una realidad que no podemos limitarlo a ese plano, el deporte ha tenido alcances espléndidos y no los ha demostrado en episodios como los que cuento en este libro: Sudáfrica con Mandela, en la copa mundial de Rugby del 95, utilizando esto para hermanar a una nación que muchos predecían al borde de la guerra civil; Colombia y la entrevista que le hice al premio Nobel de la paz ex presidente Juan Manuel Santos, donde me explica cómo utilizó al fútbol para acercar al país con un conflicto tan complicado, con las FARC, con la guerrilla; Polonia y como Lech Wałęsa a quien también entrevisté en exclusiva utilizó al fútbol para regresar su movimiento Solidaridad a primer plano para demostrar que no iban a quedarse de brazos cruzados ante la represión del aparato comunista y así vamos episodio por episodio; la reivindicación de la selección húngara de polo acuático en los olímpicos de 1956 cuando su país había sido tomado por los tanques soviéticos; o nos vamos a los olímpicos de Berlin 36, y un maratonista coreano Son Kitei que tuvo que correr por Japón en ese momento porque la península coreana estaba tomada por los japoneses; o la amistad que hacen Jesse Owens y Luz Long, incluso Luz Long era visto por el aparato de propaganda Nazi como el símbolo del atleta Ario por alto, por espigado, por rubio, por el ojo claro, termina haciendo que Jesse Owens compita de mejor manera porque le da consejos muy relevantes para que no sea descalificado y hasta se les ve abrazados ante el palco que ocupaba Hitler, en fin, son instantes que nos invitan a esa esperanza, a ese afan de entender que la humanidad puede ir a mejor y el deporte como herramienta para acercarnos.

Luz Long y Jesse Owens durante los J.O. de Berlín, 1936.

Entonces, ¿qué efecto negativo ha tenido el vacío total del deporte durante la ?

Es que nos hace una falta brutal, la realidad es que es cierta la frase de [Jorge] Valdano en la que califica que “El deporte es lo más importante de lo menos importante”, no obstante, también tenemos que entender que pese a su escasa importancia cuando la humanidad se debate entre los contagios, en el luto en la tragedia y cuenta los muertos por decenas de miles e incluso más allá, en ese mismo instante el deporte es una seña de normalidad que nos vendría de maravilla, de encuentro, de gestas, tengo muy claro y así lo decía cuando publiqué mi libro anterior 100 dioses del Olimpo que cuando un atleta alcanza un récord en natación o en atletismo o en ciclismo no solo lo alcanza para él, sino que lo alcanza para la civilización, es como un gran inventor que nos entrega algo, o es como un gran descubridor o un gran científico, es algo para la civilización.

¿Crees que se debió permitir el deporte a puertas cerradas para permitir a la humanidad disfrutar de este durante las cuarentenas y etapas de distanciamiento social?

Yo creo que los tiempos han sido indicados, porque los jugadores finalmente también pertenecen a un contexto y también están expuestos y de por sí ya se incurre en cierto riesgo, creo que lo ha hecho muy bien, aunque saben que con el regreso de la bundesliga no dejan de caminar en un ejercicio de equilibrismo muy complicado, sobre una viga muy delgada  y que de pronto esto se puede complicar por cierta irresponsabilidad de los jugadores por mucho que se les esté analizando y midiendo con recurrencia para ver que no estén contagiados. Creo que los tiempos han sido indicados y estoy cierto de que en abril no había manera de que el balón rodara en ningún confín del planeta.

¿Cómo ha sido para ti en lo personal esta cuarentena? Sin oportunidad de periodismo deportivo, sin salidas ni transmisiones, y sin poder disfrutar del deporte.

Por un lado disfrutar facetas que en otros momentos no puedo disfrutar: estar muy cerca de mis hijos, creo que desde que soy padre no había pasado tanto tiempo sin tener que viajar, ya no decir sin salir de casa ¿no?, eso era inimaginable, pero el estar en casa viéndolos, el estar cerca, el ver cómo estudian, el ver como evolucionan, aprenden, tienen hambre, se acercan a ver como trabajas. Estoy haciendo mis programas de televisión y de radio, estoy escribiendo con mis niños pegados a mi, entonces son testigos de cómo es mi trabajo, de como es el esfuerzo, de cómo tiene que ser la dedicación, el compromiso y el respeto a toda profesión, y al mismo tiempo se me ocurrió en esta cuarentena escribir un libro que es “20 pelotazos de esperanza en tiempos de crisis”, el aventarme el libro en dos semanas porque evidentemente no soy capaz de quedarme con la mente muy tranquila, tambien sigo con mis clases de japonés pensado y esperando que el próximo año tengamos juegos olímpicos en tokio, así que sigo despertándome tempranito en la madrugada para estudiar japonés sin falta.

Crees que cuando pase la y exista cura o vacuna el deporte cambiará sustancialmente? O con el tiempo volveremos a la misma normalidad que existía. ¿Qué cambios prevés?

Creo que el proceso será complicado que antropológicamente nos va a cambiar mucho porque la manera de aproximarnos a la otra persona sin duda se va a ver muy golpeada, impactada, dicho esto, espero que sea un proceso para que una vez que regrese el poder estar en contacto permanente y en masas con inmunidad ya masiva sea por contagios o sea por la vacuna que llegue, o un tratamiento consolidado, yo espero que el deporte regrese a lo que era, mientras eso no pase, yo pienso que los niños que empiezan a ver fútbol en estos días se van a acostumbrar que el fútbol es de esa manera, es en silencio es un ejercicio como ir a una biblioteca, acaso estos niños cuando regrese la otra normalidad, con los cantos con el estruendo, con abucheos, con las porras, pues piensen que no tiene sentido el deporte de esta otra manera porque van a conocerlo así, de la misma forma como nosotros conocimos el deporte de una manera completamente estridente.

Quiero hacer una mención especial acerca de uno de mis capítulos favoritos de “20 pelotazos de esperanza en tiempos de crisis”, que por cierto se colocó por acuerdo con la editorial muy barato, 65 pesos la descarga, porque la intención es que la gente que se pueda acercar a él, que quien esté interesado lo descargue para cualquier plataforma: en Amazon, en Gandhi, en El Sótano, o en Porrúa, y quiero hacer una mención especial de un capítulo que es la coronación de Irak, en la copa asiática de 2007, que era en ese momento un país sumido en la peor de sus crisis, desangrándose, y su entrenador, al que entrevisté para este libro Jorvan Vieira me explicaba cómo consiguió que en la cancha se hermanaran, se pasaran la pelota kurdos, sunitas, chiitas, cuando fuera de ella era impensable que tuvieran cualquier tipo de contacto, creo que ese episodio de 2007, es el colmo de la esperanza, es el máximo alcance de la esperanza, es el fútbol convertido en auténtico milagro.

Las opiniones expresadas aquí representan el punto de vista particular de nuestros periodistas, columnistas y colaboradores y/o agencias informativas y no representan en modo alguno la opinión de diariojudio.com y sus directivos. Si usted difiere con los conceptos vertidos por el autor, puede expresar su opinión enviando su comentario.

SIN COMENTARIOS

Deja tu Comentario

A fin de garantizar un intercambio de opiniones respetuoso e interesante, DiarioJudio.com se reserva el derecho a eliminar todos aquellos comentarios que puedan ser considerados difamatorios, vejatorios, insultantes, injuriantes o contrarios a las leyes a estas condiciones. Los comentarios no reflejan la opinión de DiarioJudio.com, sino la de los internautas, y son ellos los únicos responsables de las opiniones vertidas. No se admitirán comentarios con contenido racista, sexista, homófobo, discriminatorio por identidad de género o que insulten a las personas por su nacionalidad, sexo, religión, edad o cualquier tipo de discapacidad física o mental.


Artículo anteriorLa Agencia Judía para Israel en Panamá te invita al “Encuentro informativo de Alía”, Jueves 4 de Junio, 2020
Artículo siguienteÁlbum de música Yiddish es candidato para ganar el Premio Pulitzer
El autor es ingeniero civil por la Universidad Iberoamericana, maestro en administración de empresas por la universidad de Texas en Austin, maestro en administración por el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores Monterrey, y profesional acreditado LEED por el USGBC. Dedicado al desarrollo inmobiliario desde 2010, fue profesor de finanzas en la Universidad Iberoamericana, y voluntario en ProEmpleo en el programa de incubadora de empresas.