Con secas y filosas palabras Benny Gantz convocó hace algunos minutos a todos los partidos del centro e izquierda que coinciden en desplazar a Benjamín Netanyahu del gobierno pidiendo levantar un frente único y homogéneo con este propósito.

Gantz se declaró dispuesto a insertarse en un lugar secundario si se adopta y consolida esta actitud. El liderazgo sería ejercido por la figura aceptada y aceptable por todas las partes. Un acuerdo que, en verdad, no será fácil lograr considerando los intereses y las ambiciones de los numerosos y nuevos partidos que procuran presentarse en el torneo electoral de marzo.

Sin embargo, todos ellos parecen entender que si se presentan al público por separado se perderá un volumen importante de votos que favorecerá a Bibi.

Las palabras de Gantz en favor de un amplio y coincidente acuerdo fueron filosas y elocuentes. Indican una ruptura irreversible con Netanyahu a pesar de que, al menos hasta marzo, ambos deben compartir el poder y asumir radicales decisiones considerando, por un lado, el cambio presidencial en Estados Unidos, y, por otro, los afanes expansivos de la población en Judea y Samaria.

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Llegué a México desde Israel en 1968 invitado por Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. A partir de 1969 me integré a la CEPAL, Naciones Unidas. Fui investigador en El Colegio de México en los años noventa, asesor de UNESCO, y en la actualidad catedrático en la Universidad Bar Ilán de Israel.