Diario Judío México - El Gobierno de concluyó que en los últimos dos años ha estado aparentemente detrás de la colocación de equipos de escucha de telefonía celular en las cercanías de la Casa Blanca y en otras instalaciones sensibles de , según dijeron tres altos ex funcionarios estadounidenses al prestigioso sitio de internet “Político”.

Pero a diferencia de otras ocasiones previas similares cuando las actividades de eran descubiertos en el territorio norteamericano; la Administración Trump se abstuvo de tomar medidas contra el Gobierno israelí. Todo esto, a pesar de que el Gobierno de fue informado en tiempo real sobre los detalles del caso, recalcaron las fuentes.

Los equipos de miniaturizados que se encontraron  son conocidos en el lenguaje coloquial como “StingRays” (rayas marinas), que simulan antenas de telefonía celular común, para “engañar” a los teléfonos celulares de modo que les entreguen información sobre sus localizaciones y sobre sus identidades. Estos equipos avanzados pueden capturar los contenidos de las conversaciones y otros datos.

Los equipos tenían, aparentemente, como objetivo espiar al presidente norteamericano, Donald Trump, estimaron los ex altos funcionarios del Gobierno, y también a sus principales asesores. No obstante, no es claro que el intento haya tenido éxito.

El sitio Político aseveró que un “análisis forense detallado” llevado a cabo por el FBI reveló que los dispositivos fueron plantados por .

El Departamento de Seguridad Nacional y el Servicio Secreto participaron en la investigación, que también pudo haber involucrado a la NSA y la CIA, informó Politico.

“Quedó bastante claro que los israelíes fueron los responsables”, puntualizó un ex alto funcionario de inteligencia norteamericano.

En Jerusalén, la Oficina del Primer Ministro, rechazó la acusación, tachándola de “mentira descarada”.

“Existe un compromiso de larga data y una directiva del Gobierno israelí de no llevar a cabo ninguna operación de inteligencia en . Esta directiva se aplica estrictamente sin excepción”, añade el comunicado del despacho del primer ministro, Benjamín Netanyahu.

El informe destaca que la Administración Trump no amonestó al Gobierno israelí por el presunto intento de , ni en público ni en privado.

“La reacción… fue muy diferente de lo que hubiera sido en la Administración anterior”, dijo un ex alto funcionario de inteligencia de EE.UU. “Con la Administración actual, hay un conjunto diferente de cálculos sobre cómo abordar esto”.

El ex funcionario criticó el enfoque de la Administración al respecto. “No estoy al tanto de que se haya responsabilizado a alguien en absoluto”, afirmó.

“Los israelíes son bastante agresivos” en sus operaciones de recolección de inteligencia, señaló un ex alto funcionario de inteligencia. “Ellos tratan de proteger la seguridad del Estado israelí y hacen lo que sienten que deben hacer para lograr ese objetivo”.

Sin embargo, un ex funcionario recalcó que aunque es preocupante que esté supuestamente espiando a , “por otro lado, ¿adivine qué es lo que estamos haciendo nosotros en Tel Aviv?”