Diario Judío México - En paralelo a la atención a las declinantes agresiones relativas del covid-19 no ha bajado la vista de los recientes sucesos en Irán, país que constituye hoy la amenaza más grave a su seguridad.

Ciertamente, la pandemia golpeó duramente a Teherán con un alto saldo de muertos que sus líderes se niegan a confesar. A esta circunstancia deben añadirse las sanciones financieras aplicadas por USA desde inicios de este año por los ataques de contingentes pro-iraníes y shiitas en Irak, el brusco descenso del precio del petróleo, y la difusión de protestas populares a causa del descalabro del mercado laboral.

Sin embargo, Irán no ha reducido su presencia dominante en Líbano, Siria e Irak y reiteró la amenaza de abandonar el tratado de no proliferación nuclear (NPT) a fin de progresar sin restricciones en el alcance de armas no convencionales.

Según la Agencia Atómica Internacional, este país ya cuenta con una tonelada de uranio enriquecido en un 4.5 por ciento. También ha avanzado en la construcción y perfeccionamiento de las centrífugas indispensables para abreviar el lapso en favor de la fabricación de armas nucleares.

Políticos iraquíes procuran en estos días aproximarse a Biden- el candidato demócrata- que si llega a la Casa Blanca tal vez revelará superior sensibilidad que Trump a los intereses y aspiraciones de Teherán. En cualquier caso, sigue atentamente estos pasos y aún tiene la opción- en particular si el actual regente de la Casa Blanca es reelecto – de contrarrestar con recursos no convencionales cualquier intento de agresión iraní.

Las opiniones expresadas aquí representan el punto de vista particular de nuestros periodistas, columnistas y colaboradores y/o agencias informativas y no representan en modo alguno la opinión de diariojudio.com y sus directivos. Si usted difiere con los conceptos vertidos por el autor, puede expresar su opinión enviando su comentario.

SIN COMENTARIOS

Deja tu Comentario

A fin de garantizar un intercambio de opiniones respetuoso e interesante, DiarioJudio.com se reserva el derecho a eliminar todos aquellos comentarios que puedan ser considerados difamatorios, vejatorios, insultantes, injuriantes o contrarios a las leyes a estas condiciones. Los comentarios no reflejan la opinión de DiarioJudio.com, sino la de los internautas, y son ellos los únicos responsables de las opiniones vertidas. No se admitirán comentarios con contenido racista, sexista, homófobo, discriminatorio por identidad de género o que insulten a las personas por su nacionalidad, sexo, religión, edad o cualquier tipo de discapacidad física o mental.


Artículo anteriorTe compartimos el libro “El respeto al Bet Hakneset (Sinagoga)” gratis, ¡Disfrútalo!
Artículo siguienteInfectólogo argentino-israelí: “No hay debate entre salud y economía”
Llegué a México desde Israel en 1968 invitado por Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. A partir de 1969 me integré a la CEPAL, Naciones Unidas. Fui investigador en El Colegio de México en los años noventa, asesor de UNESCO, y en la actualidad catedrático en la Universidad Bar Ilán de Israel.