Diario Judío México - Una intensa escasez de mano de obra está forzando a las empresas de israelíes a contratar palestinos en Cisjordania, estableciendo nuevos vínculos económicos entre ambas partes a pesar de la persistente tensión política y la continua ausencia de un acuerdo de paz.

El sector de la innovadora de , que inspiró el apodo de “Startup Nation” (Nación de la nueva empresa), enfrenta una escasez de 10 mil programadores e ingenieros de sistemas, de acuerdo con el gobierno, lo que representa una de las mayores amenazas para el crecimiento económico, a excepción de la guerra con sus vecinos.

Las razones incluyen la competencia de compañías estadounidenses como Google de Alphabet, Amazon.com y Microsoft que están dispuestas a pagar grandes salarios por el talento israelita. Las leyes de inmigración de también dificultan la importación de trabajadores calificados que no sean judíos.

Unos mil ingenieros palestinos trabajan actualmente en compañías israelitas e internacionales, lo que representa un aumento de aproximadamente 10% con respecto al año pasado, dijo Murad Tahboub de Asal Technologies, con sede en la Ribera Occidental, que vincula a los trabajadores palestinos con los empleadores.

Oday Dahadha, un ingeniero informático de 25 años en Asal, dijo que nunca había conocido a un israelita antes de comenzar a trabajar como contratista para Mellanox, una compañía de y equipos de , en 2014.

“Es como trabajar en cualquier otra compañía internacional”, dijo Dahadha, quien añadió que aprendió el lenguaje de codificación Python en el trabajo con el paso de los años y espera algún día abrir su propia empresa.

Dahadha reside en Cisjordania y dijo que viaja a Tel Aviv unas 10 veces al año para asistir a reuniones en Mellanox, pasando horas en los puestos de control de la seguridad. “Me siento mal por eso”, dijo.

Los palestinos fueron alguna vez una rareza en el poderoso sector tecnológico de . Muchos palestinos se oponen a trabajar en compañías israelitas sin no se llega a un acuerdo de paz, por temor a que tales vínculos consagren el control israelita de Cisjordania y Gaza.

“Esperamos que estas compañías [israelitas] puedan hacer negocios con nosotros en igualdad de circunstancias, y por ahora no hacemos ningún negocio con ellas”, dijo Munib al-Masri, un prominente empresario palestino que en un momento discutió con líderes empresariales israelitas en el Foro Económico Mundial las formas de apoyar los esfuerzos de paz de la administración Obama. Él también dijo que ha dejado de trabajar con compañías israelitas hasta que haya un acuerdo de paz.

Mientras tanto, a algunos israelíes les preocupa que la violencia o la agitación política puedan interrumpir los negocios con los trabajadores palestinos.

Pero la marcada la escasez de talento de y los altos salarios que pueden ofrecer las compañías israelitas están superando las barreras políticas.

“Cuanto más demanda tiene el mercado israelita, más se esfuerzan por encontrar talento”, dijo Tahboub.

Israel depende del sector tecnológico para realizar casi la mitad de sus exportaciones. Si la escasez de mano de obra persiste, el crecimiento económico se paralizará, dijo Ami Appelbaum, científico en jefe de la Autoridad de Innovación de Israel, una agencia gubernamental que apoya a la industria tecnológica, entre otras.

“Lo que está en juego aquí es la economía de Israel”, dijo Appelbaum.

Las necesidades de Israel están convergiendo con los esfuerzos palestinos para ampliar la economía en Cisjordania, donde la tasa de desempleo supera 18%, y sentar las bases financieras de su estado.

Traducido por Luis Felipe Cedillo
Editado por Michelle del Campo
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