Diario Judío México - El presidente federal, Frank-Walter Steinmeier, encendió hoy (02.12.2018) la primera vela de la lámpara de frente a la Puerta de Brandeburgo en al comienzo del festival judío de las luces. 80 años después de la noche de los Cristales Rotos “es un regalo que hoy podamos unir las manos”, dijo Steinmeier.

La historia es “un compromiso y una responsabilidad, bajo los cuales puede haber y no puede haber un final”. El presidente federal apeló para contrarrestar el odio y el discurso del odio antisemitas en Europa y Alemania “en la calle, en los patios de escuela y en la red”.

Celebrar la recuperación del Segundo Templo de Jerusalén

La festividad judía de , conocida también como las Luminarias, comenzó hoy en para celebrar la recuperación del Segundo Templo de Jerusalén y un milagro que, según la religión, hizo que durante el asedio impuesto por los griegos el aceite que tenían los judíos para un día durara ocho.

“Por eso, cada año encendemos durante ocho días una vela, para recordar ese milagro que sucedió durante la revolución de los judíos macabeos contra la tiranía de los griegos”, explicó a Efe Mali Maimon, religiosa ortodoxa y maestra de parvulario en la ciudad de Holón.

Deutschland - Chanukka-Leuchter am Brandenburger Tor (Reuters/M. Tantussi)

La historia relata que durante el siglo II a.C., durante el gobierno de la dinastía helénica selúcida de Antíoco IV Epífanes, un movimiento de liberación judío, autodenominado macabeos –”Macabeo” era el apodo del líder, Judas, que significa “martillo”–, emprendió una guerra de guerrillas contra aquellos judíos helenizados y helenizantes que habían prohibido sus prácticas religiosas.

Y lo que empezó como una reivindicación religiosa acabó convirtiéndose en una lucha política: los macabeos fundaron la dinastía real asmonea, proclamando la independencia judía en la Tierra de durante un siglo, del año 164 al 63 a.C.

La leyenda cuenta que en el Segundo Templo, recuperado de los helénicos, fue limpiado de los iconos paganos y durante ocho días de asedio el aceite que debía encender el candelabro un solo día lo hizo durante ocho.

Durante ocho días es costumbre en , entre laicos y religiosos, reunirse para encender la vela del día en el candelabro llamado “janukiá”, de nueve brazos (uno por cada día y otro reservado para la vela que prende a las demás), cantar canciones y comer alimentos relacionados con el aceite.