La abundancia no es un capricho, el ser codo sí lo es. Ser generoso no tiene nada que ver con tu estado socioeconómico, pero sí tiene mucho que ver con lo psicoemocional y espiritual.

Se es generoso con palabras, con expresiones, con tiempo, con apoyo moral, eso no cuesta un solo centavo. Se es codo cuando estando en la posición de poder ayudar, decides no hacerlo. Cuando no apoyas a las personas de tu comunidad, a tus amigos y conocidos en sus negocios, en sus iniciativas, en no darles un simple like en sus propuestas o en compartirlas.

Eres codo cuando solamente eres espectador y no participas. Y lo peor del caso es que con esta mentalidad vives en un estado de escasez constante. La peor escasez no es la económica, es la que viene del alma. Cómo te comportas, lo que das, es lo que recibes.

El día que entiendas que todo está íntimamente relacionado empezarás a ser generoso con los demás, entendiendo que de esa forma lo eres contigo mismo. Gabrielle Bernstein, coach de vida, y autora de varios best sellers, explica en su más reciente obra: Súper atracción, como el universo siempre refleja la energía que irradias hacia fuera.

Si deseas genuinamente que los demás reciban más, automáticamente esta abundancia te será retribuida. En mis numerosas entrevistas con grandes filántropos (as) el común denominador de todos es que ellos se sienten muy satisfechos cada vez que tienen la oportunidad de ayudar a alguien. Se sienten agradecidos de poder contribuir a hacer la diferencia en la vida de alguien. Eso los llena, los motiva a seguir ayudando y milagrosamente se les presentan las formas de seguir ayudando. Un círculo de la abundancia.

Por eso te invito hoy, en estos momentos de reflexión, en donde el mundo nos está forzando a parar, a que voltees sinceramente a tu interior y veas cómo puedes ser más generoso. Si crees que porque alguien tiene algo que tu no tengas no lo podrás tener, estas mal, puedes tener cualquier cosa que quieras. El poder ver lo que quieres en otros es un regalo para darte cuenta de lo que deseas, es un porvenir, sólo es cuestión de cambiar el enfoque.

Como dice Bernstein, “presta atención a las personas que prosperan en áreas que tu querrías hacerlo. Acepta que sus milagros son también tuyos. Entre más permitas que su grandeza te haga sentir bien, más rápido cobrará forma para ti”.

En este mundo hay más que suficiente para todos, no existe un límite en la abundancia, si te sintonizas con esta energía, lo que refleja a tu vida es riqueza. Si por el contrario pones tu atención en todo lo que no tienes, reforzarás tu sensación de escasez y es lo que estarás atrayendo una y otra vez.

Es el momento indicado para practicar la generosidad con nosotros mismos y con los demás, de agradecer lo que tenemos e invitar a la abundancia a ser parte de nuestra vida.

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Columnista en El Heraldo de Mèxico y Revista Central y conductora de tv en ADN40.