Diario Judío México - , el segundo de siete hijos, de padre polaco y madre inglesa, ambos judíos, nació el 18 de octubre de 1859 en Paris, su vida fue un cumulo de aventuras y triunfos espectaculares. Fue el primero en elaborar una filosofía de proceso y no de búsqueda de verdades absolutas, de valores estáticos, buscaba una filosofía de cambio y evolución. Muy admirado en todo el mundo tuvo enorme influencia en la primera mitad del Siglo XX en la filosofía, en el arte. Maestro en estilo literario, tanto de atractivo académico como popular, recibió el premio Nobel en literatura en 1927” en reconocimiento a su rico y fecundo ideario, expuesto con excepcional brillantez.” Años más tarde se comentó:” La popularidad del idealismo bergsoniano a principios del siglo XX….y la sustancial identidad del sistema de Bergson con el espíritu de Nobel salva de su aparente incongruencia la decisión de la Academia Sueca en conceder un premio de literatura a un filósofo.

En su filosofía, Bergson distingue dos modos profundamente diferentes de conocer: el método analítico característico de las ciencias y el método intuitivo informado por una simpatía intelectual que permite penetrar en el objetivo e identificarse con él. Todas las verdades metafísicas se pueden adquirir por intuición filosófica, por ella se llega a conocer el ser más profundo y la esencia de lo nuevo, lo que llamo duración o espíritu vital que mantienen el agente creativo en el mundo. Fue de los pensadores más inteligentes de finales de siglo XIX y principios del XX. Su fama decreció después de la II Guerra Mundial para volver a la primera plana, en especial, por su concepto de multiplicidad que encuentra la unificación por continuidad. En el presente se le considera revolucionario porque despeja el camino a una re-conceptuación de la comunidad. Revolucionario porque pone el pensamiento en contacto con la realidad finita, se puede alcanzar un orden intrínseco que es uno e idéntico con el orden experimentado en la vida misma. Afirma la creación como un continúo buscando una secuencia intuitiva más que lógica. En esa secuencia lo real es esencialmente positivo, obedece a cierta clase de organización de multiplicidad cualitativa. La intuición coincide con el espíritu y eventualmente con la vida misma, unifica la simplicidad del espíritu y la diversidad del cuerpo unificando el espíritu con la diversidad de la materia. Es una filosofía que se puede colocar en el impulso creativo y reestablece lo absoluto del conocimiento definido por su coincidencia con el llegar a ser absoluto.

Fue un alumno excepcional. Originalmente se dedicó a las matemáticas, ganó el prestigioso premio “Concourse General”, pero prefirió dedicarse a la literatura y las humanidades, inscribiéndose en la Escuela Normal Superior de Paris.

Se graduó en 1881 y se distinguió en filosofía. Fue maestro en el Liceo y en la universidad de Clermont-Fernand durante cinco años. Su primera publicación apareció en La Revista Filosófica, un ensayo sobre psicología adelantándose a Freud y Breuer.

En 1888 presento dos tesis doctorales: Ensayo sobre los Datos Inmediatos de la Conciencia, publicada un año más tarde como libro, Tiempo y Libre Voluntad. La segunda fue en latín como era requerido, Concepción del Tiempo en Aristóteles.

A diferencia de la fenomenología donde la multiplicidad de fenómenos se relaciona siempre en una conciencia unificadora, en Bergson los datos inmediatos de la conciencia son una multiplicidad y propone para definir la conciencia, la libertad, diferenciar entre espacio y tiempo; los datos son temporales, tienen duración, no hay causalidad mecánica. La duración es multiplicidad cualitativa no cuantitativa, se exteriorizan en un espacio homogéneo, es movilidad no mezcla y la libertad es movilidad. No hay dos momentos idénticos en la conciencia, por la memoria la duración tiene movimiento, no admite imágenes que carecen de movimiento. La serie de datos de lo que es otro es lo que constituye el método de la intuición, en la memoria el dualismo materia-espíritu se vuelve monismo en el movimiento de la duración.

Su segundo libro se publicó en 1896, Materia y Memoria, por su importancia lo nombraron miembro del Colegio de . En 1898 recibió la Catedra de Filosofía en la Escuela Normal Superior y se rehusó a participar en los debates del Caso Dreyfuss.

Su libro, La Risa: Un Ensayo en el Significado de lo Cómico, apareció en 1900 y Bergson mereció la asignatura de la Catedra de Filosofía Antigua en el Colegio de . Fue el principio de su gran fama. El libro responde a la tendencia de racionalizar lo aparentemente efímero y subjetivo para afirmar lo que reta al sentido común. La risa no expresa emoción, nadie ríe solo, pero, sin embargo, participa de una lógica inevitable.

El éxito del libro se debe al estudio de lo cómico y su novedad, a lo que trata incidentalmente, cuestiones importantes como una teoría general del arte. Además, es parte de la evolución del modernismo.
Bergson no quiere aprisionar lo cómico en una definición, lo considera, sobre todo, una cosa viva. Por trivial que sea, lo trata con el respeto debido a la vida. El espíritu tiene una lógica propia, admite que suena, pero en sus sueños arma visiones que son aceptadas y entendidas por un grupo social. La risa alumbra una forma del funcionamiento de la imaginación nacida de la vida real y cercana al arte. Son tres los factores que descubre:

Lo cómico no existe fuera del marco estrictamente humano; descansa en una ausencia de sentimientos, parece que lo cómico tiene efecto en un alma que está en calma, la indiferencia es su ámbito natural, se dirige a la inteligencia, pura y simplemente. Esta inteligencia debe estar en contacto con otras inteligencias y este es el tercer factor, debe tener significado social, su medio natural es la sociedad, también su utilidad. Los tres factores convergen cuando un grupo de hombres concentra su atención en uno de ellos, imponiendo silencio a sus emociones y llamando a la inteligencia.

En 1903 publicó en la prestigiosa Revista de Metafísica un artículo: Introducción a la Metafísica, reproducido años más tarde en su libro La Mente Creativa y marcó el principio del bergsonismo y su influencia en el cubismo, la literatura y el pragmatismo de Estados Unidos.

La fuente de la leyenda bergsoniana fue la Evolución Creativa publicado en 1907, causó múltiples controversias y culminó en un culto. Sus clases en el Colegio Normal se llenaban, allí estaba la generación de filósofos y poetas jóvenes. En la Evolución Creativa distingue dos sentidos opuestos en la vida: 1} el movimiento absoluto temporal informado por la duración y sostenido por la memoria. 2} las necesidades practicas impuestas por el cuerpo y presentes en nuestro modo habitual de conocer en términos espaciales. La creación activa expone la continuidad de todo ser vivo –como creatura- y la discontinuidad implícita en la cualidad evolutiva de esta creación. Ambos se pueden conciliar examinando la vida real en cuatro pasos: 1, como causa, el impulso general común, su famoso impulso vital, elan vital. 2, un principio de divergencia y diferenciación que explica la evolución, 3, las dos tendencias divergentes se pueden identificar como instinto e inteligencia, la inteligencia no puede alcanzar la esencia de la vida, en cambio el instinto permite volver al impulso creativo original y vencer los obstáculos en el camino al conocimiento verdadero. Inteligencia e instinto coinciden, aunque sea parcialmente con el impulso vital original, fundamentando, finalmente, en 4, la intuición.

En 1913 viajó a Estados Unidos a impartir un curso en la Universidad de Columbia. El New York Times publicó un artículo sobre Bergson que despertó tal entusiasmo entre sus lectores que causó el primer embotellamiento en Broadway camino a la universidad. Ese año, en Londres, fue electo presidente de la Sociedad de Investigaciones Psíquicas. Su prestación se tituló “Fantasmas de la investigación Viva y Psíquica”. Al año siguiente fue electo miembro de la Academia Francesa, el primer miembro judío en su historia. Continuó con sus clases regulares mientras su fama internacional seguía creciendo. Viajó a Edimburgo para un curso especial en la universidad y terminó el año con la reacción de la Iglesia Católica opuesta a la teoría evolucionista que condenó la filosofía de Bergson.

Empezó la I Guerra Mundial y Bergson entró a la política: viajo a España en 1917 y, lo más importante, el gobierno francés lo mandó a Estados Unidos como emisario diplomático a reunirse con el presidente Wilson, sabía que la paz solo podía llegar de Washington.D.C. Después de su viaje dijo: “He vivido horas inolvidables, la humanidad parece transfigurada… fue salvada, fue la alegría más grande de mi vida.”

También trabajo con el gobierno de Wilson para formar la Liga de las Naciones que incluiría representantes de todas las naciones con el objeto de establecer y mantener la paz. La liga existió hasta 1946 cuando fue reemplazada por las Naciones Unidas.

Bergson se hizo más famoso por su acción política. En 1919 publico Energía de la Mente y se retiró del magisterio. En ’22 fue nombrado presidente de la Comisión Internacional para la Cooperación Intelectual, precursora de la UNESCO, participó en un debate con Einstein, publico sus reflexiones en Duración y Simultaneidad, calificado y controvertido como “crisis de la razón”.

En los años siguientes, Bergson enfermó de artritis severa que lo forzó a retirarse de la vida pública. En 32 sorprendió a todos con la publicación de su último libro, fue de los más importantes: Las dos Fuentes de la Moralidad y la , causando nuevos debates.

Las dos fuentes de la moralidad y la son: Una moralidad cerrada cuya es estática y una moralidad abierta cuya es dinámica. La primera se ocupa de cohesión social, es una especie natural de individuos que no pueden vivir solos, sus necesidades son la fuente de esta moral. Es una forma de la imaginación que crea ‘alucinaciones voluntarias’, asegurando una obediencia estricta y cohesión social. La segunda coincide con la creatividad y el progreso que incluyen a todos, es universal y su objetivo es la paz, su fuente son las ‘emociones creativas’, en ellas se tiene el sentimiento que después crea la representación.

Al lado de la fuerza del hábito y la obligación hay una segunda fuerza que Bergson llama ‘el ímpetu del amor’, una emoción creativa como la alegría o la simpatía que debe ser explicada en acción y representación. Creación y cohesión se mezclan en la razón que puede entrenar a la voluntad, la idea exige su realización porque las dos fuerzas son manifestaciones complementarias de la vida.
En 1934 se publicó la colección de sus ensayos en La Mente Creativa.

Corrió un rumor de que se había convertido, pero su esposa, su viuda, aclaró que era falso, Bergson dijo en su oportunidad: “me habría convertido al catolicismo si no hubiera visto durante muchos años la gran ola de anti-semitismo preparándose para expandirse por el mundo.”

Cuando los nazis llegaron a Paris, el gobierno de Vichy le ofreció exención de las regulaciones anti-semitas, Bergson lo rechazó. Quería ser judío como todos los judíos. En su silla de ruedas hacia las colas necesarias…También se dice que el resfrío que causó su muerte se originó mientras esperaba en la cola para registrarse como judío.
Henry Bergson murió el 4 de junio de 1941 en Paris.

Aparentemente, su testamento pedía que todos sus trabajos fueran quemados y su esposa cumplió quemando todos sus papeles. Sus archivos en París solo tienen los libros de su biblioteca personal a diferencia de los archivos masivos de otros filósofos inmortales.

Después de la Segunda Guerra Mundial, la filosofía de Bergson se debilitó con las inquietudes de los nuevos filósofos y la influencia de la filosofía alemana, la filosofía de Bergson sirvió y sirve a la rebelión contra la fenomenología con su conceptos de multiplicidad, de duración y misticismo que no armonizan con la fenomenología en boga y su crítica de la negación tan importante en la dialéctica. Sobre todo, porque el pensamiento Bergson es una alternativa en la cuestión de la vida misma y no la vuelta a la cuestión del ser; más la idea de la multiplicidad de una comunidad futura donde está la influencia siempre presente de la sociedad abierta y la paz.

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Nació en la Ciudad de México, terminó sus estudios de Filosofía en la UNAM, es Escritora y traductora. Actualemente reside en Israel.