Diario Judío México - Con poco más de 350 km los que separan sus respectivos hogares, además de una lengua de por medio. Uno cuenta con 136 años de historia asentada desde el norte de Londres, el otro ya cumplió 119 al sur de Ámsterdam. Futbolistas como Rafael van der Vaart, Edgar Davids, Mido, Steven Pienaar, Christian Eriksen, Jan Vertonghen, Toby Alderweireld, Davinson Sanchez y Ray Clarke saben los que es jugar para ambas camisetas, y es que si bien hoy en la cancha son rivales y ambos comparten por el momento ser los dos clubes que no muchos pronosticaron ver en las semifinales de la Champions, hay algo que une a cierto sector de ambas aficiones.

Antes de que explotara la Segunda Guerra Mundial, debido a una comunidad de alrededor de 80 mil judíos, Ámsterdam era llamada la Jerusalem Europea. El recinto en el que jugaba el Ajax hasta los noventa, el De Meer Stadion, estaba al este de la ciudad donde los judíos vivían y muchos por supuesto por la misma razón desarrollaron amor al equipo. Mientras por un lado en las gradas surgía el cántico “Todo el que no salte no es judío”, en las barras rivales los mensajes antisemitas se desarrollaron. Para el nuevo milenio el club intentó disuadir a su afición para abandonar los símbolos judíos no solo porque el lazo con la religión a nivel institucional fuera nulo, si no para evitar propagar la violencia. No se logró, caso similar al que se presentó con el Tottenham.

Desde los setenta en el pleno apogeo del racismo su afición ha sufrido insultos antisemitas, solo la gran diferencia es que si bien los del Ajax se hacen llamar Super Jews, algunos de los Spurs se autoproclaman Yid Army,lo cual resulta contraproducente, pues Yides un insulto hacia los judíos y en una psicología inversa aseguran cantarlo con orgullo como símbolo de identidad y que no tratan de ofender a nadie. Pero ¿eso no lo hace correcto cierto? La FA ha advertido a los seguidores del club que dejen de utilizar el término porque pueden ser suspendidos del estadio y hasta arrestados, sin embargo, sobre todo en México sabemos que no hay nada más difícil que desparecer prácticas arraigadas en los aficionados, como el famoso grito que ha ocasionado tantas multas. Así que ahí lo tienen, dos gradas rivales a nivel continental que comparten en cierta parte una identidad.

FuenteMilenio
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