Diario Judío México - La mitad de la población quiere un gobierno de unidad con una presidencia rotatoria entre el primer ministro en funciones, Benjamín Netanyahu, y el líder opositor , según una encuesta difundida hoy por la televisión pública Kan, en un contexto de estancamiento político en el país.

La encuesta muestra la enorme división de la sociedad: el 50,6% de los israelíes está a favor de un gobierno de unidad con alternancia entre el centrista Azul y Blanco (Kajol Laván) y el derechista Likud (frente a un 32,1% que se opone a ello), pero, preguntados sobre quien debería ser el primero en encabezarlo, el 41,8% apuesta por Netanyahu y el 40,8% lo hace por Gantz.

En otro sondeo, difundido hoy por el periódico  Hayom, el porcentaje de partidarios del gobierno de unidad sube al 63 por ciento de la población, mientras que el 60 por ciento se opone a la celebración de nuevas , que serían las terceras en lo que va de año tras las del pasado día 17 y las celebradas de abril

En las últimas, ni la formación Gantz, ganadora con 33 escaños, ni la de Netanyahu, que obtuvo 32, consiguió una mayoría que les permitiese gobernar junto a sus socios naturales, por lo que se ven abocados a pactar o convocar nuevas .

Pese a los esfuerzos en los últimos días del presidente, , para acercar posiciones, de momento no hay avances visibles.

Netanyahu ha recibido el encargo de formar gobierno, pero Gantz sigue oponiéndose a apoyar un ejecutivo liderado por él mientras esté bajo la sombra de la acusación en tres casos de corrupción, por los que la Fiscalía pretende acusarle formalmente tras una audiencia (vista) que empezará el próximo miércoles.

El Likud, por su parte, insiste en que un gabinete de unidad debe incluir a todos sus socios: el nacionalista religioso Yamina y las dos formaciones ultraortodoxas, Shas y Judaísmo Unido de la Torá (Iahadut Hatorá), lo que hace el pacto menos viable.

Según el sondeo de  Hayom, un 29% apuesta por una coalición de Likud, Azul y Blanco y el nacionalista secular  Nuestro Hogar ( Beitenu), de Avigdor Lieberman, mientras que un 25% quiere un amplio ejecutivo, con Azul y Blanco, el Likud y otros partidos de la derecha y la izquierda, y un 9% quiere que se unan Azul y Blanco, los partidos de izquierdas y los ultraortodoxos.

Frente a ellos, un 23% quiere un gobierno de coalición con solo los partidos de derecha y religiosos (que por sí solos no alcanzan a la mayoría simple de 61 escaños en la Knéset).

Los equipos del Likud y Azul y Blanco retoman hoy los contactos negociadores, pero la desconfianza entre ambas partes no augura cambios a corto plazo.

“Benny, la pelota está en tu tejado”, dijo Netanyahu en un acto de su partido, mientras que Gantz instó al actual jefe de gobierno en funciones a negociar “sin condiciones previas, sin maniobras y sin bloques”.