Diario Judío México - El presidente de Beitenu y ex ministro de Defensa, , deslizó hoy que está preparado para unirse a un gobierno de coalición que incluya a los partidos haredi Shas y el Judaísmo Unido de la Torá si se cumplen ciertas demandas.

Se espera que Liberman, cuyo partido Beitenu se negó a unirse a un gobierno liderado por Netanyahu hace cinco meses por una disputa con los partidos ortodoxos sobre un proyecto de ley haredi, reciba ocho escaños en el 22o Knesset, tres más que en el cuerpo saliente.

Hasta el momento ni el sector que postula a Benjamin Netanyahu, ni los que respaldan la candidatura de , tienen un camino claro hacia la mayoría de 61 escaños necesarios sin el apoyo de Beitenu.

Durante la campaña, Liberman prometió bloquear la formación de un gobierno de derecha estrecho, pidiendo en cambio la formación de un gobierno de unidad nacional secular dirigido por el Likud y los partidos Azul y Blanco que excluirían facciones religiosas como Shas, el Judaísmo Unido de la Torá, e incluso Hogar judío.

Sin embargo, Liberman dijo hoy que estaría dispuesto a sentarse con legisladores haredi, con la condición de que el gobierno respalde una serie de propuestas a las que los miembros de la religión religiosa se han opuesto durante mucho tiempo, incluidos los matrimonios civiles, los cambios en el sistema de conversión en y la expansión de un sistema igualitario en la sección de oración en el Muro de los Lamentos en Jerusalem.

«En los últimos días he escuchado un cambio sorprendente en el discurso de los líderes de los partidos haredi», declaró Liberman. «Ya no están usando epítetos contra mí como ‘Amalek’ y ‘Hitler’, y hay llamados a poner fin a la charla de odio», agregó Liberman.

“En lo que a nosotros respecta, y ya lo he dicho en el pasado, los partidos haredi no son nuestros enemigos, sino rivales políticos. Abrazamos diferentes caminos. Son de Beit Shammai, nosotros de Beit Hillel.

Liberman pasó a enumerar sus demandas para ingresar a un gobierno que incluya a partidos haredi: Aprobación del «proyecto de ley haredi», tal como está redactado actualmente; matrimonio civil; permitir conversiones de rabinos locales; volver a aprobar el acuerdo del Muro de los Lamentos; exigir que las escuelas haredi enseñen el currículo ‘Liba’ (de materias seculares); transporte público y la apertura de minimercados en sábado. Los dos últimos puntos se dejarán en manos de las autoridades locales de cada municipio, según quién viva en una ciudad determinada. No aceptaremos nada menos que esto, incluso si eso significa estar en la oposición».