El sábado pasado, a través del proyecto The Voice of the Silence (www.facebook.com/thevoiceofthesilenceproject ) nos compartieron el testimonio de Lili Koppl, una sobreviviente del Holocausto checa que después de sobrevivir a los horrores de los campos de concentración y exterminio logró sanar su corazón y perdonar a sus agresores nazis.

La historia de Lili es única y al mismo tiempo tan parecida a las de otros sobrevivientes. Su padre era judío y su madre, una cristiana conversa al . Vivió una infancia feliz en Checoslovaquia hasta la invasión de los nazis en 1939, cuando Lili tenía solo 13 años. Por ser hijas de un judío, fue llevada con sus padres y otros familiares un ghetto y posteriormente, en 1943, al campo de concentración de Terezin en donde experimentó la brutalidad de los nazis, los trabajos forzados y el hambre.

Lili cuenta que su estancia en Terezin sufrió hambre física, pero también un hambre espiritual que la llevó a reunirse con varios grupos clandestinos de católicos y cristianos. Sin embargo, las condiciones no eran óptimas para saciar ese vacío espiritual aún.

Hacia el 5 y 6 mayo de 1945 los alemanes huyeron del campo de concentración, ya que los rusos se acercaban. Abandonaron a los prisioneros, fue en ese momento cuando Lili huyó con los pocos integrantes de familia que sobrevivieron al horror de aquellos años.

El tiempo pasó y Lili no podía perdonar a aquellos que le habían robado su feliz juventud y que habían asesinado a 36 miembros de su familia, además de las terribles experiencias que vivió en carne propia. En medio de estos sentimientos asistió a una reunión cristiana con el pastor James Steward, en ese lugar descubrió que “Jesús era el Mesías que estaba esperando y solo con Él podría perdonar y ser perdonada”.

Esta increíble historia de supervivencia nos hace preguntarnos ¿Cómo es posible que alguien perdone a los perpetradores más grandes de la historia del siglo XX?¿Es posible perdonar verdaderamente a quien te dañó tanto? ¿Aquéllos que asesinaron a más de seis millones de personas merecen nuestro perdón? Éstas y muchas otras dudas en torno al perdón, el sufrimiento y la pérdida pueden surgir de quien escucha a Lili.

Lili Koppl es el claro ejemplo de que las respuestas a estas preguntas no nacen de nuestro raciocinio o incluso de nuestro deseo de paz interior. Sino de nuestro corazón y de lo más profundo de nuestra alma. El perdón no es una respuesta humana a las situaciones de la vida, es una gracia e inspiración que Dios concede y que cuesta aceptar y ejercer.

En lo personal creo que es importante perdonar, más no olvidar. El olvido nos lleva eventualmente a caer en los mismos errores, es por esto que hoy los invito a seguir el ejemplo de Lili, que a pesar de haber vivido uno de los hechos más atroces de la historia, fue capaz de perdonar a sus perpetradores y recuperar la paz dirigiendo su mirada al cielo y posiblemente levantado una oración: “Abandone el impío su camino, y el malvado sus malos pensamientos. Que se vuelvan al Señor, nuestro Dios, y él tendrá misericordia de ellos, pues Él sabe perdonar con generosidad.” (Is. 55:7)

¿Te gustaría conocer más de la historia de Lili Koppl? No dudes en ver su entrevista por parte de nuestro equipo:

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