Cuando se inauguró el cementerio de Willesden en 1873, estaba instalado muy lejos de la bulliciosa donde vivían los enterrados. Con el tiempo, cuando la ciudad creció, Willesden se convirtió en una de las comunidades de judíos más importantes de la ciudad, debido a los banqueros, artistas, rabinos, políticos y comerciantes que escogieron este lugar como descanso final.

Alrededor de 30.000 personas han sido enterradas desde 1873 hasta día de hoy, cuando se realizan unos 25 entierros anuales. Y aunque muchos prefieren descansar en otros cementerios más nuevos como Bushey, el de Willesden sigue figurando como uno de los más interesantes de la historia de Londres.

Ha pasado por varios estilos durante su vida, el último de ellos lo diseñó Nathan Solomon Joseph quien apostó por uno más acorde con la época victoriana, es decir mucho más inglés. Aún así los epitafios hebreos y las grabaciones de la oración Kaddish confirman que efectivamente este es un lugar de descanso judío.

“En la tradición judía, el cementerio es mucho más que un lugar donde descansan nuestros seres queridos. Es un monumento sagrado a los logros de nuestros antepasados, para que podamos orar por sus almas y aprender de su ejemplo. Es por eso que la nueva experiencia patrimonial que se ofrece en Willesden no solo es un valioso ejercicio de conservación, sino también una maravillosa oportunidad para compartir sus fascinantes conocimientos y su rica historia con la judía y mucho más allá”, subrayó en su inauguración el rabino principal Ephraim Mirvis.

HOUSE OF LIFE

El pasado mes de septiembre, y después de cinco años de trabajo, el cementerio de Willesden se reformó por completo para abrirse al público por primera vez en su historiaHouse of Life es el término antiguo que se utilizaba para describir a un cementerio judío, pero ahora es también el nombre de esta nueva experiencia con visitas guiadas.

Esta joya victoriana se rinde al turismo para ofrecer un recorrido por sus tumbas más conocidas y charlas para descubrir las historias fascinantes de los que se encuentran aquí enterrados.

"Venga de donde venga, la nueva experiencia del patrimonio de la House of Life pone el cementerio judío de Willesden en el mapa como un nuevo lugar para explorar, aprender y reflexionar sobre las vidas de una minoritaria. Todos encontrarán una historia con la que pueden relacionarse. Por eso hemos elegido llamar al cementerio "El lugar para recordar de Londres"”, explicó en un comunicado el líder del proyecto, Hester Abrams.


¿Hay algo más que se pueda hacer en el cementerio? Lo cierto es que sí. Podrás pasear por sus ocho hectáreas de terreno, además de conocer exposiciones sobre tradiciones aún vigentes y sus 150 años de vida, acercarte a los edificios funerarios que se han conservado y renovado para albergar eventos públicos y programas de formación, además de inspirarse con las vidas pasada más ilustres de Willesden de la mano de sus voluntarios.

Por ejemplo, la de Nettie Adler, conocida como “Nettie”, que fue una de las dos primeras mujeres en formar parte del London County Council, el organismo que gobernó desde 1889 hasta 1965; o Rosalind Franklin, posiblemente la más famosa de todas las personas enterradas en Willesden. Esta química jugó un papel clave en el descubrimiento de la estructura del código genético humano.

Y curiosas son las historias de otras dos mujeres más: Madame Rachel, una esteticista y chantajista cuyas hazañas fueron la sensación de los reportajes policiales de mediados del siglo XIX, y de Hannah Rosebery, descendiente de la familia de banqueros Rothschild de Frankfurt, que se convirtió en la mujer más rica de Inglaterra y se casó con un futuro primer ministro.

Aquí puedes encontrar toda la información de sus exhibiciones.