“Dios ama a los justos”
Salmo 146 del Rey David.

Ahora que estamos por celebrar otro aniversario de Janucah, la fiesta de las luces, en la que después de que los griegos fueron vencidos por el grupo guerrillero de los , muy parecido al grupo Haganá de Beguin con los ingleses en la entonces Palestina, por haber intentado imponer su religión helénica idólatra en la tierra de  Israel, profanando el gran templo llamado Beit Hamikdash en Jerusalem.

Pero como ha sucedido durante toda la Historia, Israel nunca ha dejado que le causen daño sin hacer Justicia, y más en éste caso, en el que existía un pacto con Alejandro Magno, líder fundador del imperio griego, de amistad bilateral, y el cual sus sucesores no respetaron y profanaron el Beith Hamikdash, repito.

Por eso resulta muy interesante analizar la teoría conspiracional sobre la posibilidad de que haya sido un grupo de soldados los que se infiltraron en el ejército de los espartanos, igualmente griegos, años después, incluyendo al legendario Aquiles,  cuando fueron a atacar la fortaleza de después de que su príncipe Paris secuestró a Helena, quien ya estaba comprometida con el líder de los espartanos, para casarse con ella, como si se tratara de un equipo de élite militar estilo los Seals.

Surge esta teoría en base a la película protagonizada por Brad Pitt, precisamente intitulada “”, en la que es evidente desde un inicio la tendencia a destruir los ídolos troyanos por parte de éste grupo de élite, y más aún cuando invaden Troya, en el famoso caballo, y finalmente arde en llamas.

Existe evidencia histórica y arqueológica de que si existió, y que Homero en sus libros: y , aunque los haya plagado de misticismo, sí se basó en hechos reales.

Y la presente teoría conspiracional, de que hayan sido los que lograron que los espartanos finalmente invadieran Troya, y la destruyeran, incluyendo a sus ídolos, igual que ellos intentaron hacerlo con la ciudad de Jerushalaim (Jerusalem) y el Beit Hamikdash, resulta histórica y jurídicamente uno de los actos de Justicia que el Pueblo de Israel tenía que haber ejercido, igual como lo hizo Mordejay con Aman y con los persas una generación anterior, logrando como consecuencia histórica que surgiera el Imperio griego con su líder Alejandro Magno, que repito, por agradecimiento a éste hecho, no debieron nunca haber invadido la tierra de Israel.